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Las dos adolescentes la acompañaron. La señora, quien pidió no ser identificada, narró que sus dos hijas la llamaron a su trabajo porque se vieron en un noticiario televisivo desnudas. Mamá, queremos hablar contigo ya, es algo urgente, le dijeron. Eso bastó para que ella acudiera. Al llegar a casa le confesaron lo ocurrido.
Las menores contaron a su madre que el abogado se mostraba generoso y amable con todas las jóvenes que lo visitaban. Les facilitaba las computadoras para que hicieran los trabajos colegiales, dijo la señora. Fue así que se granjeaba la confianza. Fotos normales Hubo un día en que sus hijas le comentaron que el doctor les había tomado varias fotos. Pero estas tomas habían sido con uniforme del colegio. Nada anormal. Sin embargo, ambas le aseguraron que no se acordaban de haber posado desnudas o de haber tenido relaciones sexuales, como aparecían en los vídeos. La mamá asegura que sus dos hijas se llevaron dos vídeos, creyendo que eran películas, pero nunca las vieron. Hasta ayer se percataron de que también era imágenes pornográficas. Según la madre, el denunciado las adormecía o las drogaba para cometer los actos deshonestos, pues de lo contrario, sus hijas se lo hubieran dicho. Últimamente, continúa, la adolescente de 13 años se había comportado extrañamente con un hermano suyo, aseguró la mujer. Pero ella no sospechó nada porque jamás se imaginó que una persona supuestamente de honorabilidad intachable, hiciera cosas tan reprochables. Asegura, también que entre ella y sus hijas existe una confianza extrema, por lo que supone que García las tenía amenazadas, o algo parecido. El abogado las llegaba a dejar cuando a sus hijas les agarraba la noche en casa de él. Tanto es así que ayer fue la última vez que lo visitaron. Él las llevó a casa alrededor de las 9:00 de la noche. Las dos adolescentes fueron entrevistadas ayer por la Policía. La madre pidió a la Fiscalía y a todas las instituciones encargadas de hacer valer las leyes, que pongan todo su empeño para castigar al responsables de la perversión sexual de muchas jóvenes. La madre explicó que las visitas de sus hijas a García comenzaron el año pasado. Incluso, en diciembre la joven de 16 años trabajó con el abogado haciendo trabajos de oficina. En enero que iniciaron las clases, siguieron visitándolo cada vez que tenían que digitar algún trabajo escolar. Según las ofendidas, la casa del abogado era frecuentada por numerosas estudiantes de diversos colegios, por lo que las ofendidas hicieron un llamado a esas jóvenes para que se sumen en las denuncias. |
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