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De la Hoya se dió gusto
El Golden Boy le dió una paliza al mexicano
Yory Boy Campas y ahora le espera la ardua tarea de enfrentar a
Shane Mosley, en una revancha.
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| De la Hoya venció a
Campas y espera vengarse en la próxima pelea con Shane
Mosley. Foto REUTERS |
Oscar De La Hoya trabajó unos pocos asaltos, agregó
11 millones de dólares a su ya abultada cuenta bancaria y
dio un buen espectáculo a sus admiradores y a Shane Mosley.
No fue de extrañar, ya que el Muchacho de Oro
había planificado todo con esa intención.
Ahora seguramente soñará con que las cosas le salgan
tan bien cuando enfrente el 13 de septiembre a Mosley, uno de sus
dos únicos vencedores. En su primera pelea, Mosley le ganó
por decisión en 12 asaltos.
Necesito el desquite, afirmó de la Hoya. Lo
necesito y lo deseo.
Mosley estaba en primera fila el sábado por la noche cuando
de la Hoya puso fuera de combate en siete asaltos al mexicano Yory
Boy Campas.
De la Hoya era favorito 25-1, y lo ratificó castigando a
Campas casi a voluntad. Cuando estaba por terminar el séptimo
asalto, el rincón del mexicano decidió que ya había
recibido suficiente castigo y paró la pelea.
Campas había sido elegido para hacer trabajar a de la Hoya
sin crearle mayor peligro.
Pero Mosley es otra historia.
Shane Mosley tiene habilidad, velocidad, potencia, admitió
de la Hoya.
De la Hoya mantuvo su título de los 70 kilogramos al vencer
a Campas, pero la corona no le interesa tanto como la posibilidad
de vengarse de la derrota en los últimos años de su
carrera.
Idealmente, eso significaría pelear también con el
puertorriqueño Félix Trinidad, su otro vencedor. Pero
Trinidad se retiró.
No voy a parar hasta desquitarme de los dos que me ganaron,
advirtió de la Hoya. Es una cuestión de orgullo
personal.
Inicialmente, el Golden Boy no pensaba hacer una pelea
antes del choque con Mosley.
Le había ganado a Fernando Vargas por nocaut técnico
en septiembre, en una pelea vibrante, e iba a esperar un año
antes de volver a subir al cuadrilátero.
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