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Entrevista con Carlos Quintanilla Schmidt
Estoy haciendo la evaluación

El Vicepresidente Quintanilla Schmidt, de origen migueleño, no descarta la posibilidad de buscar la primera magistratura del país. Dice sentirse satisfecho de haber tomado la decisión de ser el compañero de fórmula de Francisco Flores y está complacido de servirle a los salvadoreños. Pero aún falta mucho por hacer...

Julio Calderón /
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
 

Carlos Quintanilla Schmidt, el Vicepresidente de la República, se ha mostrado cada vez más interesado en buscar la Presidencia el próximo año.

En sus más recientes alocuciones, entre líneas, se ve claramente que no descarta la posibilidad. Pero, como todo abogado, prefiere esperar para saber a lo que se puede enfrentar.

En este caso, el Vicepresidente está a la espera que el COENA defina los mecanismos de selección, pero, más que nada, reitera que no quiere dar un paso en falso.

Eso quiere decir que, si no recibe un apoyo preliminar significativo, entonces regresa a las aulas universitarias de donde fue sacado para ocupar el cargo que hoy ostenta.

El Diario de Hoy: ¿De dónde nace ese interés suyo por la Presidencia de la República? ¿Se lo han pedido las bases o ha sido una iniciativa propia?

Carlos Quintanilla Schmidt: Antes del 16 de marzo de 1999, yo no había hecho ninguna consideración de ese tipo.

He recibido cartas, correos electrónicos, expresiones verbales, llamadas telefónicas y opiniones de gente que me encuentro en distintos lugares.

Debo señalar que esas peticiones han sido ciertamente de algunos políticos de nuestro partido, otros que no son políticos, sino que simplemente simpatizantes de ARENA y ciudadanos sin afiliación política.

Eso es lo que me ha llevado a repensar si ciertamente hay necesidad de cambiar o no la posición. También es importante ver, y así lo considero yo, de las opciones que se pueda tener; si de repente resurge una cantidad de candidatos suficientes para que la gente de nuestro partido pueda sentirse identificado con uno de ellos.

Existe el incentivo, existe un interés suyo, pero usted se mantiene dispuesto a dar su respuesta hasta que el COENA defina los mecanismos...


Lo siento como una responsabilidad más que como un interés, como una responsabilidad planteada a mí mismo, de hacer esa consideración, porque, lo repito, no tengo interés ni nunca había yo tomado ésta como parte del futuro de mi vida, pero sí creo que las peticiones que he recibido me obligan a tomar esto como una responsabilidad de por lo menos hacer esa evaluación, que es la evaluación mínima que en este momento les merezco.

Si usted dice sí, que acepta someterse a las primarias en ARENA, ¿ha tenido algún acercamiento con Elizabeth de Calderón Sol para que sea su compañera de fórmula?

No tengo idea de ello, y realmente tampoco he tenido contacto ni con ella ni con nadie que me lo haya mencionado.

Si en determinado momento usted tiene que decidir no por intereses propios, si no por los de la nación,

¿adoptaría una posición diferente y diría ‘sí’ a petición de las bases?

Esa es la actitud que yo he mantenido cuando decidí ser candidato a la Vicepresidencia y aceptar el ofrecimiento que el Presidente (Francisco) Flores en ese momento me hizo. Movido por un interés de servir al país, porque el interés de convertirme en político o hacer de mi vida o de mi carrera una actividad política nunca ha existido, y si lo he hecho ha sido por ese ánimo de servicio, y debo confesar que me ha agradado servirle a los salvadoreños.

La mayor satisfacción ha sido tener este contacto, de poder ver las caras de ellos, ver su respuesta, poder saber que en algo estamos contribuyendo para mejorar las condiciones de vida. Por supuesto que hay muchísimas cosas por hacer, muchísimas necesidades, y nunca un Gobierno puede terminar lo que en un principio se trazó, que podía haber hecho para satisfacer las aspiraciones de todos los salvadoreños.

Pero, le digo, me siento satisfecho de la decisión que en un momento tomé y creo que para mí va a ser una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida el haber podido servirle a los salvadoreños desde la Vicepresidencia.

Dice que le ha agradado mucho servir a los salvadoreños, ¿le agradaría seguir sirviendo?

Por supuesto que el servicio siempre es agradable, pero yo le quiero decir que no está dentro de mis planes dejar de servirle a los salvadoreños. Por ejemplo, como vicerrector de una universidad privada, como profesor de Derecho, yo he servido y, en este momento, pudiera ser que haya 500 abogados que han sido mis alumnos, en quienes veo que he dado un servicio al país, los alumnos de la universidad a la que pertenezco, a quien también he servido, pues estamos hablando de miles de personas a quienes he servido y, desde ese lugar, espero seguir sirviendo. O sea, que por el hecho de no dedicarme a la política en un futuro no significa que voy a suspender mis servicios para los salvadoreños.

Una última pregunta señor Vicepresidente, ¿qué va a pesar más, los mecanismos que establezca el COENA para elegir a los candidatos, y que tal vez usted no se identifique con ellos, o la petición de la gente?

¡Ja!, ¡ja!, ¡ja! Es que son dos los elementos, no sólo los mecanismos. El segundo elemento que yo tengo que considerar es la simpatía, el apoyo...yo puedo pretender, por lo que han dicho las personas, que soy una figura potencialmente presidenciable, pero si al final esos apoyos no existen... yo sí... me gusta tener los pies sobre la tierra y oigo lo que me dicen, y le quiero sacar siempre raíz cúbica, y trato de ver ciertamente si eso es un producto de un cariño, si es un producto de que le caigo bien o si ciertamente es producto de que hay una persona en mí desde esa posición de ser considerado un aspirante con posibilidades de ganar unas elecciones.

 

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