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Lo
que les espera a los alcaldes del gran San Salvador
Pronto,
apenas pasado mañana, terminará el festejo del triunfo
y del ascenso al poder. Entonces, no sólo comenzará
una nueva gestión, sino una titánica tarea: cumplir
las promesas
Primera entrega
Óscar
Tenorio
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Un joven camina por la polvosa
y deteriorada calle de la colonia Dalmacia, en Santiago Texacuangos,
al sur de San Salvador. Este es uno de los principales problemas
del municipio. .Foto EDH
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El viernes, cuando se sienten frente a sus empapelados escritorios,
los alcaldes sabrán lo difícil que es gobernar en
municipios en los que sobran carestías y faltan recursos.
Los que gobernarán por segunda o más ocasiones, lo
entienden perfectamente. Si frente a sus alcaldías hicieran
una fila todos aquellos que tienen una necesidad, el día
y quizás la semana no les alcanzaría para atenderlos.
Y es que son los cantones y las zonas marginales de estos municipios,
los que requieren mayor atención.
Sólo basta salir de las ciudades, mejor desarrolladas y con
más servicios, incluso, tecnológicos, para comprender
mejor el difícil panorama.
A diez minutos de San Salvador, independiente de la orientación
de la brújula, es fácil encontrar esas comunidades
en donde claman por una gota de agua potable, por la energía
eléctrica que les prometieron hace tanto tiempo que ya ni
recuerdan la fecha; y por mejores calles, que contribuyan con su
desarrollo. La inseguridad también los afecta.
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Las
carencias del norte
Los municipios
al norte de la capital, a pesar de encontrarse tan cerca del
urbanismo, aún poseen calles de tierra y lodo, y beben
agua de los ríos cercanos.
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En ciudades como San Salvador y Soyapango, los gigantes de esta
región, los problemas son más complejos.
En la mira de todos, los alcaldes, los que se irán y los
que vendrán, reclaman más fondos por parte del Gobierno.
Al final, los ciudadanos poco entienden de esas divisiones de responsabilidades
y presupuestos. Ellos lo que quieren es que les resuelvan sus problemas,
y se lo piden al que tienen más cerca, al alcalde.
Con semejante responsabilidad, les ha llegado la hora de cumplirle
a la gente.
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