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Ya es por mala suerte
Que la fuerza te acompañe... la célebre
frase de la cinta La Guerra de las Galaxias jamás
se aplicó en un equipo como Dragón, que ayer, en su
propio feudo, fue presa del infortunio y la ironía del destino.
Mauricio Antonio Quehl/EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Dragón 0
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San Salvador 1
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| Alex Obregon, de
San Salvador, disputa el balón con el defensa de Dragón
Adonay Castro Franco.Foto: Nelson Dueñas |
Que la fuerza te acompañe... la célebre
frase de la cinta La Guerra de las Galaxias jamás
se aplicó en un equipo como Dragón, que ayer, en su
propio feudo, fue presa del infortunio y la ironía del destino.
Parece que este último ha confabulado con la mala suerte,
para que los mitológicos se vayan directo, sin
escalas y cuanto antes a la Segunda División.
¿Por qué? Porque cuando los escupefuego
lograron canalizar y ordenar la ansiedad que tenían por anotar,
siempre hubo un pero que se los impidió.
La oportunidad de marcar llegó a sus pies en al menos ocho
ocasiones durante los 90 minutos, pero cuando no fue el meta Misael
Alfaro, fueron los tres tubos los que pararon la metralla de los
locales.
Porque, en tres ocasiones, Jorge Martínez, Eduardo Arriola
y William Torres Alegría, lograron vencer al arquero metropolitano.
Pero los maderos cumplieron a cabalidad la frase tan popular que
en el fútbol dice: Los postes también juegan.
Ha de haber un sapo ahí, exclamó de lejos
un seguidor mitológico, luego de que el balón
impactara por segunda vez en la raíz del paral izquierdo.
Vámonos para la de Ascenso, gritó el mismo,
una vez que el esférico besara el horizontal.
Y, para colmo de males, cuando se jugaba el minuto 91 de juego (el
de compensación), el central Alberto Guity quedó solo
ante Alfaro. Pero su disparo se fue haciéndole ojitos al
derecho.
Y San Salvador ¿qué?
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| Emiliano Pedrozo, Alex Obregon
y Franklin Webster festejan el gol de Rodrigo Lagos con el cual
San Salvador ganó el encuentro contra Dragón en
el estadio Juan Francisco Barraza de San Miguel. Foto:
Nelson Dueñas |
Hay que decir del cuadro capitalino que el haber alcanzado el gol
por medio de Rodrigo Lagos fue producto de un lapsus en el que eran
mejores que sus adversarios. Pero tras la anotación fueron
de la irregularidad a la mediocridad.
Emiliano Pedroso siguió acarreando balones, pero a diez kilómetros
por hora, lo que hacía que Franklin Webster y Alex Obregón
se vieran igual de lentos.
Pero también hay que decir que los dos atacantes cayeron
luego en la imprecisión a la hora de definir, pero de esto
nadie tuvo culpa. Solamente ellos. Porque siempre hicieron una de
más o trasladaron el balón cuando debieron disparar.
Eso sin contar las veces que sus tiros se fueron desviados.
Preocupa el nivel que ayer mostró San Salvador, porque con
un poquito más de suerte por parte de los dragonianos
la historia pudo haber sido otra. Deben los citadinos llegar a la
conclusión que Municipal Limeño, el rival que se les
viene, quizás no tenga mala suerte.
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