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Tenían
odio en el corazón
Una
niña de la comunidad La Gloria relató ayer cómo
asesinaron a una familia el miércoles
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| Dos hijas de los asesinados están
graves en un hospital, tras recibir varios balazos en la nuca.
Foto: EDH/Arturo Silva |
Una niña de ocho años que vive en la comunidad La
Gloria, donde la noche del miércoles asesinaron a tres personas
e hirieron a dos más, asegura que ella escuchó cinco
balazos e instantes después otros tres.
Tenían odio en el corazón, decía
la pequeña, mientras con gran elocuencia relataba que fueron
cuatro los que mataron a los Andrés Mejía.
La menor dice que llevaban el rostro cubierto y que andaban con
radios (de comunicación portátil); que todos llevaban
pistolas y que después de matar a la familia, se fueron corriendo
por el pasaje, hacia la autopista a Comalapa.
Aunque no explicó cómo es que sabía lo que
relataba, la niña dijo que los matones golpeaban a
don Sabas, el hombre de 72 años. Ante esto, Chepe,
José Napoleón, les dijo que no lo golpearan,
que mejor a él le dieran duro, pero en ese momento
los hombres malos les dispararon.
Después vinieron los gritos y el llanto de los niños
que estaban escondidos debajo de la cama. Varios vecinos, incluyendo
un hijo adoptivo de los Andrés Mejía, acudieron a
la casa donde fue la masacre. En los brazos sacaron a la calle a
los que todavía estaban con vida.
Minutos después llegó la policía, dijo la menor,
y ya no dejaron ver a los muertos.
Ayer por la mañana, una compañera de estudios de María
Carmen, llegó a la casa puesto que habían acordado
hacer una tarea escolar.
La menor le dijo que María Carmen había muerto en
el hospital, pues así se corrió el falso rumor en
la comunidad.
La mataron anoche unos hombres que tenían odio en el
corazón, volvió a repetir la infante.
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TESTIMONIOS
Relatos de vecinos y familiares sólo
arrojan un dato claro: cuatro asesinos. En lo demás,
nadie se explica los motivos de la masacre de la familia Mejía
Andrés
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Nelson G.
Vecino. Yo ya estaba acostado cuando
oí los disparos, pero pensé que eran cohetes,
como ellos hacen cohetes para vender. Después oí
que pasaron corriendo rumbo a la calle, pero me di cuenta
hasta que escuché que los policías decían
por radio que había muertos y heridos.
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Francisca R.
Vecina. Nosotros sólo oímos
los balazos. Mi esposo fue a ver lo que les pasaba y encontró
todo ensangrentado. Él ayudó a trasladar a las
dos muchachas y al señor que todavía estaban
vivos. Ellos no se metían con nadie. El muchacho trabajaba
en la Universidad Nacional.
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J. Andrés
Familiar. Yo sé que esas mujeres
los mandaron a matar. Tiempos tenían de venir peleando
por el terrenito (el lote donde vivía la familia asesinada).
Si hasta los perros les mataron. Yo pido a la Policía
que capture a quienes hicieron esto. Que hagan algo.
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