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Mil
rescates en 18 años
Conocer
el medio en el que el socorrista se desenvuelve. Ese es el secreto
del experto, Roberto Cruz.
Margarita Sánchez
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Año tras año, en las playas de El Salvador se reportan
cientos de rescates por parte de los cuerpos de socorro.
Son los héroes anónimos que trabajan y se preparan
de forma incansable, para garantizar unas vacaciones más
seguras.
En estas vacaciones, Comandos de Salvamento realizó 80 rescates
en los 22 puestos acuáticos que tenían presencia.
Ayer, mientras sus compañeros seguían al borde de
la playa, acompañando cada paso de los veraneantes,
Roberto Cruz, relató las experiencias que viven estos guardianes
de las playas.
Un socorrista debe estar en perfectas condiciones, conocer
la playa para saber dónde están las corrientes marinas
para no ser arrastrado, explicó Cruz, quien laboró
durante 18 años como socorrista en la Playa del Majahual,
La Libertad.
Además, se debe saber dónde están los hoyos,
pues éstos pueden ser muy peligrosos, ya que pueden arrastrarlos
hasta la profundidad.
También debe identificar el tipo de ola de la playa en la
que se encuentra destacado. Hay que recordar que en ese momento
el socorrista tiene en sus manos dos vidas.
En época alta, los salvavidas deben de hacer milagros para
vigilar a todos los veraneantes, ya que se cuentan con uno de ellos
por cada 300 turistas.
Para evitar accidentes se da advertencias a los turistas, las que
son acatadas en la mayoría de las ocasiones. Sólo
una, el consumo de bebidas alcohólicas, es desobedecida año
con año.
En una ocasión sacamos a una persona ebria, cuatro
veces, en la misma mañana, comenta este guardián
de la playa, hoy dedicado a la coordinación de los suyos.
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