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Pelo
de la niña quedó prensado en la faja del molino
Cirujanos reconstruirán cuero cabelludo de niña
Cirujanos
plásticos esperan tener éxito, por primera vez en
el hospital Bloom, en la colocación de un expansor de cuero
cabelludo que permita recubrir la zona sin pelo de una niña
de nueve años
Margarita Sánchez
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| Una doctora observa la parte de la cabeza
de Joselyn que quedó sin cuero cabelludo después
del accidente. Foto: EDH/Nelson Dueñas |
El estridente ruido del motor de un molino ahogó los gritos
de Joselyn Abigaíl Rivera, un pequeña de nueve años
que reside en la colonia Montecarlo, en San Martín, y cuyo
cabello fue arrancado de raíz por la faja de la máquina.
La menor estaba de visita en la casa de una vecina, y le hizo compañía
hasta el molino. Cuando se agachó a recoger la masa que caía
del aparato, la faja del molino sujetó bruscamente su pelo
y lo haló con tal fuerza que lo desprendió. Los gritos
de Yoselyn hicieron que la persona encargada del molino se percatara
de la tragedia.
Meses después, esa misma niña usa una gorra que oculta
la parte de la cabeza que resultó dañada. Desde hace
cuatro meses, cada dos días, acude al hospital Bloom para
la curación.
La vida de Yoselyn ha cambiado. Blanco habitual de las burlas, su
autoestima está por los suelos, y la timidez es su carta
de presentación.
Los especialistas en cirugía plástica del hospital
Bloom, en su afán por ayudarle, le dan una solución:
la colocación de un expansor de cuero cabelludo.
La jefa de cirugía plástica del nosocomio, Dra. Margarita
Saravia, explicó que la bolsa o el expansor se inserta entre
el hueso y el cuero cabelludo, mediante una incisión quirúrgica
que se realiza en la parte posterior de la oreja derecha (ver infográfico).
Luego se le introduce una bolsa con una válvula donde, cada
día, se le ponen dos o tres centímetros de agua hasta
que se llene.
La doctora explica que el resultado de la bolsa con el simil de
un embarazo. La piel se estira durante tres meses y luego
se saca el líquido, y la piel suelta se recompone en la cabeza
y se hace una sutura para unir el cuero cabelludo sano, señala
la cirujana.
Para ello, la niña tendría que estar ingresada en
el hospital durante el tiempo que se le administre líquido
a la bolsa y así controlar el tratamiento y las curaciones
de la menor.
La jefa del servicio afirma que este tratamiento ya se había
realizado antes con otros pacientes, pero fracasó debido
a que utilizaban expansores usados.
La familia de Yoselyn es de escasos recursos económicos y
no tiene para comprar este tipo de utensilios. A sus nueve años,
la pequeña no asiste a la escuela debido a que no tiene documentos
personales.
Pero más allá del dañó físico
ocasionado a Joselyn se encuentra el trauma de una pequeña
que se encuentra en el umbral de la adolescencia y que pide una
oportunidad de tener nuevamente su cabello.
Apoyo para compra de un expansor
Los cirujanos plásticos esperan comenzar la operación
tan pronto tengan el expansor de cuero cabelludo.
- El costo de la bolsa de silicona y resto de implementos es de
aproximadamente 400 dólares.
- Una vez realizada la operación de implante de la bolsa,
la menor tendrá que permanecer ingresada en el hospital Benjamín
Bloom, varios meses.
- Cada día se le aplicará líquido hasta que
la bolsa esté llena y, por tanto, la piel estirada.
- Cualquier persona que quiera colaborar con Joselyn puede llamar
a la oficina de relaciones públicas del hospital Bloom, al
teléfono 225-4114.
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