Turismo
 
Inicio del Sitio Domingo 16 de marzo
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Batalla campal

En la guerra de los votos, dos ejércitos de activistas sobresalen entre los 11 contendientes. ARENA y el FMLN sacaron a todos caballeros y peones e hicieron uso de toda la magia para convencer a los electores

Luis Laínez
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Durante tres años, las fuerzas estuvieron dormidas, en espera de la llegada de la nueva contienda electoral para conquistar los escaños en la Asamblea y los gobiernos locales de toda la comarca.

Hace varios meses, los grandes señores de la política salvadoreña, ARENA y el FMLN, reactivaron el engranaje electoral, mucho antes que cualquiera de los otros nueve contendientes lograra despertar.

Los comandos de campaña están dirigidos por la realeza de cada partido.

Archie Baldocchi, de ARENA, se apoyó en cuatro miembros del Consejo Ejecutivo Nacional (COENA). Ellos son Rolando Alvarenga Argueta, director de Asuntos Jurídicos y Electorales; Coralia de Schonenberg, directora ejecutiva; Francisco Laínez, vicepresidente de Organización; y Ricardo Sagrera, vicepresidente de Ideología, quien llegó, a media campaña, en lugar de Francisco Bertrand Galindo.

Ellos formaron, al mejor estilo de los reyes medievales, un equipo que se encargó de decidir, en conjunto, lo relacionado al financiamiento de sus ejércitos y la movilización y transporte de los votantes.

La pregonera de las actividades areneras fue Claudia María de Handal, encargada de Comunicaciones.

El equipo del COENA delegó el desarrollo de las actividades en los liderazgos departamentales.
La principal estrategia de campo de los caballeros tricolores fueron las giras al interior de la comarca.
El COENA visitó las cabeceras departamentales y las principales ciudades de El Salvador.

La contraparte

En la jerarquía efemelenista, el comando de campaña dependió, jerárquicamente, del coordinador nacional del partido, Salvador Sánchez Cerén.

Para efectos administrativos, el gerente del comando de campaña fue Hugo Martínez.

Las huestes realizaron un trabajo descentralizado. La Comisión Política, como un consejo de guerra, delegó en Francisco Moreno las finanzas de la campaña; en Santiago Flores la organización y movilización de los militantes para el día de la gran batalla.

Además, las comunicaciones estuvieron a cargo de Carolina Recinos.

Gerson Martínez se dedicó a adoctrinar a los miembros de las juntas receptoras de votos y vigilantes, en un ejército que se dieron en llamar “Aparato de defensa del voto”.

Los comandos departamentales dirigieron las actividades en el interior de la comarca.

La realeza roja se dividió en grupos, los cuales tuvieron a cargo zonas delimitadas en la comarca.

Mientras sus contendientes enfilaban todas sus baterías de combate en una sola plaza, los rojos realizaban concentraciones simultáneas en varios puntos del país.

“Guerra de guerrillas”, lo definió Hugo Martínez, el gerente del comando de campaña.
Al igual que sus contrarios, hicieron desfiles con los miembros de su ejército de seguidores.

Las luchas

Las batallas entre rojos y tricolores se dieron en diferentes frentes, casi en igualdad de condiciones.
Areneros y efemelenistas tenían una pareja presencia en la caja de imágenes y en la radio.

Los rojos lanzaron sus hechizos mediáticos con canciones propias, mientras que ARENA prefirió sacar provecho de las melodías popularizadas por trovadores de otras latitudes.

El mensaje efemelenista, a nivel de gobiernos locales, se centró en realzar sus administraciones, y en el campo legislativo, para cambiar las leyes emanadas del programa arenero.

Los tricolores enfatizaron en proponer un equipo de soluciones y en rescatar la capital.
En el campo de batalla, ambos ordenaron a brigadas de activistas empapelar y pintar cualquier cosa que estuviera quieta más de una hora. Rocas, postes, muros y hasta en árboles.

La batalla final entre ambos ejércitos es hoy. Ahora se pondrán a prueba los generales y sus estrategias de campaña. Y usted decidirá quién tendrá el báculo del poder.


Los otros ejércitos
PCN - Dedicó sus esfuerzos en el interior de la comarca. Buscó el apoyo de los buseros. Brigadas de activistas recurrieron a la pinta y pega.
CENTRISTAS - Tres ejércitos unieron sus fuerzas: pedecistas, renovadores y social demócratas. Enfocaron un esfuerzo de centro, una nueva opción. El mayor de todos, el PDC, enfatizó en su nueva dirigencia. Los renovadores, en la intolerancia de los rojos.
CDU - Recibieron, a última hora, el refuerzo de un ex caballero rojo y varios de sus aliados. El lema de campaña fue “votar por los mejores”.
PAN - Nula presencia en la televisión. Dedicados a la pinta y pega.
PPR - Sufrieron deserciones en medio de la campaña. Su lema de batalla fue “por la victoria del pueblo”.
FUERZA CRISTIANA - Campaña mediática centrada en la figura de su fundador.
AP - Se lanzaron a la lucha del rescate de la moral. Pinta, radio y televisión.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal