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Batalla
campal
En
la guerra de los votos, dos ejércitos de activistas sobresalen
entre los 11 contendientes. ARENA y el FMLN sacaron a todos caballeros
y peones e hicieron uso de toda la magia para convencer a los electores
Luis Laínez
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Durante
tres años, las fuerzas estuvieron dormidas, en espera de
la llegada de la nueva contienda electoral para conquistar los escaños
en la Asamblea y los gobiernos locales de toda la comarca.
Hace varios meses, los grandes señores de la política
salvadoreña, ARENA y el FMLN, reactivaron el engranaje electoral,
mucho antes que cualquiera de los otros nueve contendientes lograra
despertar.
Los comandos de campaña están dirigidos por la realeza
de cada partido.
Archie Baldocchi, de ARENA, se apoyó en cuatro miembros del
Consejo Ejecutivo Nacional (COENA). Ellos son Rolando Alvarenga
Argueta, director de Asuntos Jurídicos y Electorales; Coralia
de Schonenberg, directora ejecutiva; Francisco Laínez, vicepresidente
de Organización; y Ricardo Sagrera, vicepresidente de Ideología,
quien llegó, a media campaña, en lugar de Francisco
Bertrand Galindo.
Ellos formaron, al mejor estilo de los reyes medievales, un equipo
que se encargó de decidir, en conjunto, lo relacionado al
financiamiento de sus ejércitos y la movilización
y transporte de los votantes.
La pregonera de las actividades areneras fue Claudia María
de Handal, encargada de Comunicaciones.
El equipo del COENA delegó el desarrollo de las actividades
en los liderazgos departamentales.
La principal estrategia de campo de los caballeros tricolores fueron
las giras al interior de la comarca.
El COENA visitó las cabeceras departamentales y las principales
ciudades de El Salvador.
La contraparte
En la jerarquía efemelenista, el comando de campaña
dependió, jerárquicamente, del coordinador nacional
del partido, Salvador Sánchez Cerén.
Para
efectos administrativos, el gerente del comando de campaña
fue Hugo Martínez.
Las huestes realizaron un trabajo descentralizado. La Comisión
Política, como un consejo de guerra, delegó en Francisco
Moreno las finanzas de la campaña; en Santiago Flores la
organización y movilización de los militantes para
el día de la gran batalla.
Además, las comunicaciones estuvieron a cargo de Carolina
Recinos.
Gerson Martínez se dedicó a adoctrinar a los miembros
de las juntas receptoras de votos y vigilantes, en un ejército
que se dieron en llamar Aparato de defensa del voto.
Los comandos departamentales dirigieron las actividades en el interior
de la comarca.
La realeza roja se dividió en grupos, los cuales tuvieron
a cargo zonas delimitadas en la comarca.
Mientras sus contendientes enfilaban todas sus baterías
de combate en una sola plaza, los rojos realizaban concentraciones
simultáneas en varios puntos del país.
Guerra de guerrillas, lo definió Hugo Martínez,
el gerente del comando de campaña.
Al igual que sus contrarios, hicieron desfiles con los miembros
de su ejército de seguidores.
Las luchas
Las batallas entre rojos y tricolores se dieron en diferentes frentes,
casi en igualdad de condiciones.
Areneros y efemelenistas tenían una pareja presencia en la
caja de imágenes y en la radio.
Los rojos lanzaron sus hechizos mediáticos con canciones
propias, mientras que ARENA prefirió sacar provecho de las
melodías popularizadas por trovadores de otras latitudes.
El mensaje efemelenista, a nivel de gobiernos locales, se centró
en realzar sus administraciones, y en el campo legislativo, para
cambiar las leyes emanadas del programa arenero.
Los tricolores enfatizaron en proponer un equipo de soluciones y
en rescatar la capital.
En el campo de batalla, ambos ordenaron a brigadas de activistas
empapelar y pintar cualquier cosa que estuviera quieta más
de una hora. Rocas, postes, muros y hasta en árboles.
La batalla final entre ambos ejércitos es hoy. Ahora se pondrán
a prueba los generales y sus estrategias de campaña. Y usted
decidirá quién tendrá el báculo del
poder.
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Los otros ejércitos
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| PCN
- Dedicó sus esfuerzos en el interior de la comarca.
Buscó el apoyo de los buseros. Brigadas de activistas
recurrieron a la pinta y pega. |
| CENTRISTAS
- Tres ejércitos unieron sus fuerzas: pedecistas, renovadores
y social demócratas. Enfocaron un esfuerzo de centro,
una nueva opción. El mayor de todos, el PDC, enfatizó
en su nueva dirigencia. Los renovadores, en la intolerancia
de los rojos. |
| CDU
- Recibieron, a última hora, el refuerzo de un ex caballero
rojo y varios de sus aliados. El lema de campaña fue
votar por los mejores. |
| PAN
- Nula presencia en la televisión. Dedicados a la pinta
y pega. |
| PPR
- Sufrieron deserciones en medio de la campaña. Su
lema de batalla fue por la victoria del pueblo. |
| FUERZA CRISTIANA
- Campaña mediática centrada en la figura de
su fundador. |
| AP -
Se lanzaron a la lucha del rescate de la moral. Pinta, radio
y televisión. |
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