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Las
plazas
Dudas
en concursos
En
plena época de austeridad, el hospital Rosales contrató
un grupo de unos 19 trabajadores, pese a la recomendación
escrita de las autoridades de Salud de no hacerlo sin una clara
justificación. En ese contexto existen serias dudas sobre
la contratación de personal, siguiendo las oportunas vías
de concurso establecidas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Director y SubDirector del
Hospital Rosales
foto Arturo Silva |
Las irregularidades en el hospital Rosales van más allá
de la venta de varios donativos en sus instalaciones y su relación
con el patronato del centro hospitalario.
A las denuncias sobre el robo de lotes de medicamentos y su posterior
venta en las inmediaciones del Mercado Central, así como
cierta pasividad de las autoridades para enfrentar esta situación
(ver nota secundaria), se añaden temas no menos importantes
como una adjudicación amañada de plazas
en tiempos de austeridad y el consentimiento en las reiteradas faltas
por parte algunos médicos.
En la pasada gestión del nosocomio, muchos empleados llamaban
al centro el hospital de las comadres, en alusión
a la supuesta cercanía entre importantes cargos de administración.
Concursos
Más allá de este apelativo, El Diario de Hoy solicitó,
por cierto sin éxito, el concurso de oposición de
la Gerente de Recursos Humanos y de un Auxiliar Administrativo II
para corroborar si esos cargos se habían adjudicado por cercanía
con la dirección, como afirman miembros de la Asociación
de Trabajadores del Ministerio de Salud Pública, o por concurso
de oposición, que es lo que manda la Ley.
En concreto, la plaza de auxiliar corresponde a un señor
de 54 años, lo que vendría a demostrar que la edad
no importa, si hay un buen compadrazgo.
El doctor Roldán mencionó que la edad no es limitante
para una plaza. Lo que priva es la habilidad y los conocimientos
de la persona, según los requisitos de la plaza, explicó
el subdirector.
El Diario de Hoy preguntó a un par de directores sobre si
la edad era o no un inconveniente a la hora de la contratación.
La respuesta fue que sólo para las plazas de jefatura, por
la experiencia que requieren, se acostumbra a contratar a personas
mayores de 40 años.
Más allá de la discutida adjudicación de plazas,
en el registro del hospital aparece, con fecha del 3 de septiembre
de 2001, la contratación de unos 19 trabajadores por Ley
de Salarios.
Si bien no se quebranta ninguna ley, estas contrataciones van en
contra de la política de austeridad dictada por las autoridades
del Ministerio de Salud.
El director de Mejoramiento de la Calidad de esta institución,
Dr. Humberto Alcides Urbina, aseguró que después
de los terremotos, la recomendación (de no contratar personal
sin justificación) fue hecha por escrito.
Las autoridades del hospital Rosales conocían este documento,
pero insistieron en que las plazas (en lavandería, auxiliares
administrativos, secretarias, ordenanzas) eran justificadas.
Curiosamente, al menos una plaza en el área de cirugía
en un hospital de la misma categoría no fue aprobada por
la propia política de austeridad.
Los que no llegan
En el capítulo de las sanciones no procedentes,
un ex jefe de servicio del hospital Rosales comentó lo siguiente:
Varios galenos se ausentaron después del terremoto
hasta por dos semanas, sin justificación alguna.
Tan grave como la ausencia del trabajo, en momentos delicados para
el país, es la actuación de las autoridades del hospital
en ese momento. Estas no mostraron interés por el asunto.
Si bien esta situación ocurrió en la gestión
de la doctora de Lazo, el actual director del centro, Francisco
Quesada, reconoce que problemas de este tipo se han tenido durante
mucho tiempo, pero no sólo en el Hospital Rosales.
Señaló que hay todo un trabajo para solventar situaciones
de este tipo.Hace cuatro años ni siquiera llegaban
a trabajar, dijo el titular del centro hospitalario, en tono
de broma.
El Diario de Hoy tiene constancia de reportes enviados a la dirección
anterior. En ellos se quejaba por este tipo de impunidad.
Los documentos especifican las faltas, algunas de ellas graves,
que quedaron sin la respectiva sanción por la oposición
de algunos miembros del Comité de Gestión.
Reglamento
El Reglamento General del Hospital Rosales, en el capítulo
II, en la referencia al director, especifica que es una atribución
y deber del titular dictar medidas de orden disciplinario, incluyendo
la remoción inmediata de los empleados del hospital....
El subdirector actual, que también lo fue durante la gestión
anterior, Jorge Roldán, admitió que tenía conocimiento
de las faltas reportadas.
Esgrimió, sin embargo, que las mismas no fueron sancionadas,
pues el procedimiento no se cumplió debidamente.
Los documentos, además de la declaración de otro jefe
del hospital, parecen indicar que el procedimiento siguió
los pasos oportunos y, por consiguiente, las sanciones no procedieron
por otras circunstancias, como la influencia de algunos miembros
del Comité de Gestión.
El Diario de Hoy también tiene constancia de documentación
en poder de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos
Humanos (PDDH). Ahí terminó una historia de abusos
contra una empleada. Un grupo de médicos ejerció presión
para que dejara su cargo.
El más perjudicado
Al final, si los médicos se ausentan, sin una justificación,
el perjudicado siempre es el paciente.
Si las plazas se adjudican por amiguismo y sin un criterio
adecuado a los tiempos de austeridad, el que pierde es el paciente.
Y, si se roban medicamentos y las autoridades se hacen las del
ojo pacho, es el paciente de escasos recursos el que
tiene que rebuscarse para utilizar sus magros ingresos en comprar
afuera del hospital esos medicamentos.
Para todos ellos, el hospital Rosales sigue siendo su única
opción.
Dr. Jorge Ernesto Roldán
fueron justificadas Si este número de plazas fueron
aprobadas por el Ministerio, es porque estaban bien justificadas
dentro de las áreas que necesitaban el servicios... los concursos
de oposición ahi están y el área de Recursos
Humanos lleva un censo de ellos
Un listado de irregularidades
- Una familia compró en las instalaciones del hospital Rosales
un ataúd, proveniente de un lote donado para los pacientes
de escasos recursos.
- El espíritu altruitas de los donantes del hospital se
ve frustrado cuando se venden las galletas, entregadas en calidad
de donativo para los enfermos.
- El cobro a los taxistas, cafetines y funerarias deja al descubierto
vacíos en la Ley de Patronatos de Centros Asistenciales.
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