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¿Quién
es el defensivo?
Los
romanos cambiaron su esquema de juego en el segundo tiempo y demostraron
ser más ofensivos cuando quieren.
Agencia EFE
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
El
Barcelona, con su derrota 3-0 en casa del Roma, deja su liderato
del grupo en manos del equipo italiano, en un partido de neto control
y dominio barcelonista en la primera mitad, pero que desequilibró
del lado local merced al afortunado primer tanto, obra de Emerson
en cuyo tacón dio un disparo de Candela.
El gol casual de Emerson, desde luego, valió su peso en
oro y le abrió a su equipo el camino de un triunfo que se
veía difícil y, además, lográndolo con
un abultado marcador que castiga en exceso a un Barcelona que se
rompió tras el tanto.
Rivaldo finalmente jugó. El brasileño peleó,
suyos fueron los disparos lejanos del Barcelona, pero evidenció
no estar en plenitud física. Además, como Kluivert,
pagó el control, sin arriesgar, de su equipo.
Mucha táctica
Carles Rexach, técnico barcelonista, sorprendió de
salida con la entrada del joven Motta y de Gerard, quien no jugaba
de inicio desde el último mes de diciembre. Dejó en
el banquillo a Xavi y en las tribunas a Gabri. A priori, parecía
una decisión poco acorde con sus declaraciones previas, en
las que definió como importante hacerse con la posesión
y el control del balón.
Sin embargo, el planteamiento de Rexach, con un rombo
en el que Motta ocupaba el lado derecho y Luis Enrique más
al centro, funcionó
El equipo salió bien plantado y al estilo italiano:
Atento, sin descubrirse ni dejar espacios, especulando, controlando
el balón y congelando el juego a su antojo. Lo hizo, además,
con una buena movilidad, apoyos entre líneas y anticipación.
Enfrente el Barcelona se encontró con un Roma que evidenció
que sufre, y mucho, cuando se ve obligado a construir el partido.
Está incómodo. Lo contrario que cuando es el rival
quien ataca.
Y es que la maniobra del Roma es muy previsible, las ideas apenas
existen, su juego es espeso y se limita a balones largos, acciones
por las bandas en busca de que el brasileño Cafú y
el francés Vincent Candela desequilibren con su rapidez y
calidad, y a alguna que otra genialidad individual.
El complemento
Totti no construyó y el tridente ofensivo puesto
por Fabio Capello no inquietó, pues ni Batistuta ni Delvecchio
recibían en condiciones.
Esto dio un primer tiempo muy táctico, de control azulgrana
y desquiciamiento romanista, y sin gran peligro para las metas.
Lo más destacado fue un centro de Delvecchio al que Batistuta
no llegó al 16 y, casi a continuación, un disparo
raso de Rivaldo desviado a córner por el meta
Antonioli.
En el descanso Capello intentó variar la cara ofensiva de
su equipo, dándole más peso y llegada con la entrada
del Vincenzo Montella por Delvecchio.
El Roma empujó más, siempre merced a balones largos
y no construidos, pero, con el primer disparo sobre la meta de Reina
evidenció que las cosas habían cambiado. Dos minutos
antes, Antonioli se tuvo que emplear más a fondo a un buen
disparo de Rivaldo.
El Barcelona había cedido más espacios, jugaba más
atrás, y ello creció al Roma. Un equipo romano que
muy pronto, en jugada con la fortuna de su lado, se adelantó
en el marcador: un disparo de Candela dio en el tacón de
Emerson, lo que despistó a Reina, y se coló. Era un
inmerecido 1-0, al 61.
El equipo catalán daba muestras ya de estar tocado
y, tres minutos después, vio como un disparo de Totti se
colaba en su metas.Pero el colegiado Nielsen lo anuló por
un fuera de juego .
Inmeditamente Rexach movió ficha y sacó al holandés
Overmans por Motta. El Roma ya jugaba como le gusta, a no tener
que crear, a esperar la apertura de líneas del rival, y a
lanzar el contragolpe.Capello, no obstante, pronto evidenció
su deseo de "amarrar" y quitó a un Batistuta inexistente
para reforzar su centro del campo con Tommasi.
Además, poco después del cambio, las cosas se le
pusieron aún más favorables al Roma, que anotó
el 2-0 en una bella acción del "planeador" Montella..
El partido, pese a los nuevos cambios de Rexach, ya estaba sentenciado.
El Barcelona no llevó peligro e, incluso, el Roma pudo aumentar
su triunfo en una acción de Totti. Luego, casi al final,
Kluivert pudo acortar. Pero fue Tommasi, al 91 quien cerrase
el marcador.
El Roma se llevó un triunfo demasiado amplio y que le deja
líder del grupo B, en una inmejorable posición
para la clasificación. El Barcelona, para su fortuna, se
ve beneficiado del empate entre Galatasaray y Liverpool, y sigue
con buenas opciones.
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