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Un baile de ensueño
La fiesta del EDH hizo brincar a la delegación
salvadoreña. Pero en la materia de mover el cuchumbo
los campeones fueron sólo dos: los remeros Carolina Figueroa
y Alfredo Santamaría
Lauri García
Dueñas/EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La
victoria se está volviendo una costumbre para el remo salvadoreño.
Y no sólo dentro de las aguas sino también sobre la
pista de baile.
Así lo demostraron los seleccionados del deporte acuático:
Carolina Figueroa y Alfredo Santamaría, quienes le dieron
catédra a los demás bailadores en la fiesta que EDH
le dedicó a los atletas salvadoreños.
En esta fiesta cumplimos dos de los deseos que teníamos
como novios, poder ir a bailar y tomarnos una foto, contó
Carolina. Son novios desde hace un mes, pero se conocen desde el
año 2000, cuando se vieron por primera vez en una regata.
A moverse...
Desde antes de los Juegos, yo le decía a Carolina de
que algún día íbamos a ir a bailar... y esta
fiesta nos sirvió para liberar toda la presión y pasarla
bonito, comentó Alfredo.
La fiesta fue subiendo en la escala emotiva poco a poco. Al principio,
los primeros bailadores se iban incorporando a la pista con cierta
timidez. Luego, con más confianza los atletas salvadoreños
empezaron a demostrar el porqué son los reyes de la actividad
física nacional.
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Cuando anunciaron el concurso, los dos nos miramos
y nos preguntamos al mismo tiempo si subiamos a la barra,
recordó Carolina. A pesar de que nunca habíamos
bailado juntos, rápido nos comprendimos y compenetramos,
expresó por su parte Alfredo.
Mientras todos los demás atletas hacían lo posible
por estar entre los mejores bailadores, Carolina y Alfredo llamaron
la atención por su carisma. Ellos gozaban compartir la música.
Como dentro de una burbuja, sus sonrisas demostraban todo lo felices
que estaban.
Nosotros sabíamos que íbamos a ganar porque
éramos los que más nos entendíamos, contó
Carolina. Y es que la química entre estos dos atletas es
especial. La forma en que se miran y se hablan. Tienen un brillo
especial.
Ahora que los Juegos han pasado y que la satisfacción de
ambos por sus logros obtenidos es grande, llega la hora de hacer
planes. Por mi parte, planeo seguir en el remo, terminar mi
carrera de nutrición y tal vez luego estudiar un postgrado
de nutrición deportiva, dice Carolina.
Por su parte, Alfredo también recalcó su deseo de
continuar remando por sus sueños: Estoy terminando
mi licenciatura de Contaduría Pública y ahora que
termine las clases voy a poderme dedicar más al deporte.
Entre ilusiones y sueños, sin duda, la noche que Carolina
y Alfredo ganaron la medalla de oro del baile, se quedará
prendida en la transparencia del tiempo. Un baile de ensueño,
algo inolvidable.
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