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Una noche inolvidable
El Diario de Hoy quiso agasajar a la delegación
salvadoreña con una fiesta. El resultado: atletas que disfrutaron
hasta el cansancio de una noche inolvidable.
Iris Lima/EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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El ambiente es cálido. Los atletas
han comenzado a entablar conversaciones. La mayoría de
ellas radica en los sucesos que rodearon los Juegos Deportivos.
Foto Carlos H. Bruch |
Son las 7:10 p.m. y los últimos preparativos
para la gran noche de los atletas salvadoreños ya están
en camino. En la entrada del inusual escenario, la seguridad del
caso está lista. Dos deportistas de la Federación
Salvadoreña de Remo y Canotaje (FEDEREMO) se han hecho presente.
Poco a poco, el resto de atletas se van reuniendo en el lugar pactado.
Los arqueros Jorge Jiménez con Patricia, su esposa, y Rigoberto
Hernández, los tiradores Luisa Maida y Tirso Molina, la remera
Aída Turcios, el karateca Juan Salmerón, el boxeador
Carlos Torres y muchas otras estrellas que brillaron en los XIX
Juegos Centroamericanos y del Caribe han dicho sí con su
presencia a la celebración de cierre de la justa regional
organizada por El Diario de Hoy.
El ambiente es cálido. Los atletas han comenzado a entablar
conversaciones. La mayoría de ellas radica en los sucesos
que rodearon los Juegos Deportivos.
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Un baile de ensueño
La fiesta del EDH hizo brincar a la delegación salvadoreña.
Pero en la materia de mover el cuchumbo los campeones
fueron sólo dos: los remeros Carolina Figueroa y Alfredo
Santamaría
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El delfín Francisco Suriano conversa
con Jiménez; mientras, el grupo de tenistas salvadoreños
se encuentra con la princesa del ciclismo, Evelyn García.
La hora cero ha llegado. El director ejecutivo de este rotativo,
Lic. Fabricio Altamirano, se dirige a los atletas con unas palabras
y reconoce el arduo trabajo de los medallistas de oro, sin dejar
a un lado el coraje y empeño que dejó el resto de
deportistas en cada una de las competencias. El protocolo da paso
a la fiesta.
El momento más esperado de la noche ha llegado. Uno a uno,
los atletas cuscatlecos empiezan a esconder sus miedos y se aventuran
a la pista. Una cumbia por aquí, un merengue por allá
y, así, van transcurriendo los minutos, hasta que llega el
momento de escoger a los mejores bailarines de la noche. Sí.
Esos que han dejado cada gota de sudor en la barra con alguna que
otra canción.
Los afortunados: los remeros Alfredo Santamaría, ganador
de bronce en individual abierto masculino y en el ocho con timonel,
y Carolina Figueroa, ganadora de cuatro platas en dobles ligero
y abierto femenino y en cuatro ligero y abierto femenino. Los aplausos
no cesan y esta pareja de bailarines abre el apetito bailarín
del resto de atletas, quienes se encienden en gritos y movimientos
en el resto de barras del lugar.
Más adelante, se decide escoger al rey y a la reina de la
noche: la ciclista Evelyn García y el voleibolista de playa
Jeovanny Medrano. Ambos suben a una de las mesas y el flash de la
cámara se apodera de ellos. La fiesta continúa y el
animador de la fiesta deja sonar el Himno Nacional de El Salvador.
Ese que se escuchó 18 veces en lo más alto del podio.
El nacionalismo brota de los deportistas, quienes a todo pulmón
vocalizan una a una las frases del himno. La música no para,
al igual que los atletas, quienes disfrutaran de un relax
bien merecido, después de 15 días de competencia.
La gran noche de los deportistas salvadoreños se hizo presente
y, con ella, el sello de unos juegos que permanecerán en
la memoria de todos aquellos que dejaron el corazón en cada
una de las contiendas deportivas.
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