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Los lobos aullaron dos veces
El cuadro de Chalchuapa recuperó protagonismo en su grupo,
al derrotar 2-0 al Aspirantes de Jucuapa.
Mauricio A. Qüehl/EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Once
Lobos sigue siendo un equipo muy difícil de vencer en su
propio feudo. Ayer se lo demostró con solvencia al Aspirantes
de Jucuapa.
Porque el 2-0 con que ganó se quedó corto con lo sucedido
en la cancha. Eso sí, sin restarle méritos a lo que
el vistante trató de hacer en el juego.
Pero es que el club lobezno propone más al fútbol,
que muchos equipos de la segunda división. La mano y el trabajo
de Ricardo Mena Laguán ha comenzado a verse, en un club que
busca siempre ir hacia adelante.
Tal vez se deba corregir uno que otro desacierto en la línea
defensiva. Pero no es algo como para quitar el sueño.
Ayer los lobos se vieron bien en el frente de ataque,
sobre todo cuando el argentino Dante Segovia y el uruguayo Claudio
Ramón Pasadi tuvieron el balón en sus pies.
De hecho una combinación entre ellos derivó en el
primer gol. Pasadi habilitó para el Coloccini,
quien logró tocó el balón raso a uno de los
costados del arquero Didier Espinoza. Era apenas el minuto 21 y
Once Lobos abría el marcador.
Doce minutos más tarde Felipe Castro perdería la noción
del deporte que practicaba,al irse a buscar la rodilla derecha de
Pasadi, la cual impact;o con su botín derecho. Su estupidés
no solo le valdría la tarjeta roja, sino el dejar a su equipo
en peores condiciones de las que se encontraba.
Los lobos siguieron llegando con fuertes intenciones
de gol, por medio del desequilibrante Mario Deras, pero el 1-0 se
mantendría hasta el final del primer tiempo.
Benditos penaltis
Recién se iniciaba el juego en su segunda mitad, cuando la
suerte quiso darle un chance al club de Jucuapa.
Un balón que el arquero Walter Cuéllar no pudo contener
sobre el minuto 46, fue a dar luego de un bote a la mano del zaguero
Ángel Rodríguez. El central del juego no vaciló
en sancionar la falta con un penalti.
Con varias libras demás reflejadas en su abdomen, llegó
Waldir Guerra a la ejecución de la pena. El sobrepeso le
había restado buena condición física al ex
jugador de Águila. Pero su toque parecía ser el mismo
de siempre.
Error: Waldir cobró al centro esperando que Cuéllar
se lanzara a uno de sus costados, pero este se quedó parado.
El meta de los lobos embolsó un balón,
que parecía venir de un saque de honor y no de un tiro de
doce pasos.
Esto hizo que el aspecto moral del Aspirantes bajara considerablemente.
Algo que los chalchuapanecos supieron aprovechar.
Corría el minuto 56 cuando Deras logró colocar un
balón por encima de la salida del arquero Espinoza. Dos a
cero y parecía que habría más.
Eso porque seis minutos más tarde Segovia era derribado dentro
del área. Pasadi llegó al cobro y sacó un tiro
raso al rincoón bajo derecho de Espinoza. El portero de Jucuapa
logró contener.
Llegaría más tarde el final del juego, con un Once
Lobos encimando y un Aspirantes tratando de sacar provecho del contragolpe.
El marcador no se movería más.
Aspirantes fue un rival muy difícil de vencer. Pero
el quipo salió muy compenetrado por la victoria y gracias
a Dios que s elogró.
Dr. Ricardo Mena Laguán
Técnico de Once Lobos
Fue un resultado justo porque ganó el mejor equipo
en la cancha. La serie quedó empatada, porque Aspirantes
ganó en la primera vuelta en Jucuapa.
Mauro Parada
Técnico de Aspirantes
Sufrido y merecido
Gerardo Barrios y Once Municipal empataron 1-1, en un partido en que
ambas escuadras brindaron un espectáculo de enorme entrega
Los conocedores del fútbol pueden decir que la diferencia entre
merecer ganar, empatar e incluso perder, radica simplemente en el
echo de poder traspasar esa esfera inanimada por la linea de meta.
Y tienen toda la razón es por ello que encuentros como el de
Gerardo Barrios y Once Municipal, dejan en la memoria de los espectadores
gratos recuerdos de lo que verdaderamente significa: el fútbol.
Una primera mitad en que ambos equipos se vieron imposibilitados por
la mala condición de la cancha del Barrio la Merced de Usulután,
produjo que el encuentro tuviera el ritmo de los pelotazos. A pesar
de ello las oportunidades en ambas cancerberías se dieron sin
tapujos.
El primero en poner el peligro a su rival fue el Once Municipal, con
un disparo de fuera del área por parte del atacante Héctor
Avalos. Pero la más clara oportunidad de abrir el marcador
fue para el colombiano al servicio del Gerardo Barrios, Jefferson
Gómez, quién voló la pelota sobre el arco defendido
por Fredy Carranza.
El gol de los usulutecos llego luego de un centro enviado por la banda
izquierda de David Villatoro para que cabeceara perfectamente el hondureño
Víctor Zuniga al 30.
Todo o nada
Para la segunda mitad Gerardo Barrios salio a buscar el resultado.
El técnico Gonzalo Henríquez hizo ingresar al atacante
Francisco Avila que llego a dar apoyo a Milton Hernández.
Las oportunidades de gol se repetían continuamente en ambas
metas pero fueron los guardametas los verdaderos protagonistas de
la tarde.
Al minuto 61, Elio Gonzáles del Once Municipal, dio el primer
aviso de empate, el defensor central salio a cabecear un tiro de esquina
que milagrosamente lo desvío un defensor. Este equipo
ya merece el empate, dijo un aficionado local, con resignación.
Pero el empate llego cuando el partido expiraba, en el 90 exacto y
fue por medio de González quién colo el balón
en un testarazo entre las manos de cancerbero Joaquín López,
que a pesar del esfuerzo ni pudo contener el marcador, dos minutos
más tarde el central Moisés Argueta pitaba el final
del encuentro.
Los aficionados han recibido un buen espectáculo, se
ha generado buen fútbol. Buscamos arduamente este merecido
empate, el trabajo realizado por los muchachos fue excelente.
Después de un viaje de cuatro horas (desde Ahuachapán),
considero que venir jugar en un clima tan cálido como este
es encomiable, Señaló Henríquez, entrenador
del Once Municipal al final del partido. |
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