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En silencio
Las autoridades deportivas de Panamá mantienen cautela
respecto a los dos peloteros que dieron positivo en la prueba de
dopaje
Agencia/DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
La Federación Panameña de Béisbol mantenía
hasta ayer cautela en el caso de dopaje de dos peloteros panameños,
quienes habrían utilizado sustancias prohibidas en los XIX
Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe San Salvador
2002.
El presidente de esa Federación, Eduardo De Bello, reconoció
que existe un problema relacionado con el uso de sustancias ilícitas
en el béisbol, que debe ser considerado como un duro
golpe para los fanáticos y los patrocinadores del deporte
en Panamá.
De Bello se negó a suministrar los nombres de los atletas
involucrados en el escándalo, debido a que ellos deben ser
notificados oficialmente del proceso, en caso de que decidan apelar
el informe técnico.
Sin embargo, Carlos Balcázar, uno de los tres directores
del equipo panameño que acompañó a la selección
nacional durante la justa regional, dijo que se trata de los jugadores
Freddy Herrera y Alfondo Brown, quienes presumiblemente utilizaron
Amphetamine, un reductor de peso que aumenta la presión
arterial.
Herrera es el pilar de la novena de la provincia de Chiriquí,
mientras que Brown es el primer bate en el equipo de la caribeña
provincia de Colón.
De acuerdo con el reglamento de la Federación, los jugadores
que incurran en el uso de sustancias prohibidas serán suspendidos
por un período de dos años, sin posibilidades de competir
en alguna liga nacional o provincial.
Los dos peloteros involucrados en el escándalo tienen la
potestad de rechazar el informe preliminar y pedir al Comité
Olímpico que sea realizado un nuevo examen, para descartar
el dopaje.
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