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Todos contra los grandes
¿Podrán destronar a Lleyton Hewitt y Serena Williams
de los primeros puestos del ranking mundial? La primera prueba inicia
mañana
Agencia DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Derribar
del pedestal de número uno al australiano Lleyton Hewitt
y la estadounidense Serena Williams: ese es el objetivo de los hombres
y mujeres que desde el sábado, con la Copa Hopman en Perth,
comenzarán la temporada 2003.
Habrá cambios estéticos, con el experimento de que
los hombres que lo deseen vistan camisetas sin mangas, y habrá
cambios forzados por la crisis que afecta al deporte, que sigue
sin encontrar el camino para ser atractivo en las transmisiones
de televisión y no es ajeno a la desaceleración económica
mundial.
Entre el 28 de diciembre de 2002 y el 30 de noviembre de 2003 cerca
de un millar de hombres y mujeres recorrerán todo el planeta
buscando dólares y puntos que les permitan hacer del tenis
su profesión. Sólo unos pocos jugadores -no más
de 300- pueden decir que viven holgadamente del tenis.
Entre esos se cuentan, naturalmente, Hewitt y Williams. El primero
llevó a cabo un duro trabajo físico para cumplir con
su objetivo de terminar por tercer año consecutivo al frente
del ranking mundial, algo que en las últimas dos décadas
sólo lograron los estadounidenses John McEnroe y Pete Sampras,
que puede protagonizar un momento mágico en julio ganando
su octavo Wimbledon.
Los planes de los rivales de Hewitt no incluyen facilitarle la meta
de mantenerse arriba. El veterano Andre Agassi, número dos
de 2002, dará todo por recuperar el número uno en
la que es una de sus últimas temporadas, si no la última.
Y el ruso Marat Safin y los españoles Juan Carlos Ferrero
y Carlos Moyá tienen argumentos para soñar con la
cima del ranking.
Como también tienen elementos para aspirar a seguir subiendo
jugadores como los argentinos David Nalbandian, Guillermo Cañas,
Juan Chela o Gastón Gaudio, el chileno Fernando González,
el estadounidense Andy Roddick, el tailandés Paradorn Srichaphan,
el suizo Roger Federer o el estadounidense James Blake.
Entre las novedades en la ATP están la camiseta sin mangas
- optativa, a prueba durante los seis primeros meses del año
y que podría estrenar en Australia Moyá- y los controles
antidoping combinados de sangre y orina, que permitirán detectar
la utilización de la sustancia eritropoietina.
La competitividad del circuito masculino es cada año mayor,
y cualquiera de los 100 primeros del mundo es capaz de derrotar
al número uno, algo que no sucede entre las mujeres.
¿Habrá alguien capaz de frenar en 2003 la aplanadora
tenística en que se convirtió Serena Williams?
Venus, su hermana, no pudo hacerlo, perdiendo en 2002 las finales
de Roland Garros, Wimbledon y US Open con Serena. Pero el final
de temporada dejó una luz de esperanza con el triunfo de
la belga Kim Clijsters en el Masters de Los Angeles sobre Venus,
en semifinales, y Serena, en la final.
Más allá de Clijsters, y quizás su compatriota
Justine Henin, Serena y Venus tienen un camino bastante despejado.
La estadounidense Jennifer Capriati, campeona en Australia en enero,
está atravesando un mal momento físico y anímico,
y ya no muestra la seguridad que la llevó al número
uno.
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