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Ciro Zepeda Peña:
‘La crisis no es culpa del PCN ’

El líder de los pecenistas está satisfecho con la derogación del decreto que prohibía los contratos de servicios en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social y obligaba al gobierno a suspender los que están vigentes a partir del 31 de diciembre. Ciro Zepeda niega que la decisión sea producto de una negociación política con ARENA

Ana Giralt
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

La mirada del presidente de la Asamblea Legislativa, Ciro Zepeda, no refleja ningún gesto de remordimiento por haber derogado el 1024.Foto EDH

Cuando el Partido de Conciliación Nacional (PCN) sumó sus votos al resto de la oposición para aprobar el Decreto 1024 lo hizo consciente de que la decisión era inconstitucional y no ameritaba su vigencia como Ley de la República.

El PCN confió en que el presidente Francisco Flores lo vetara. No fue así. El mandatario lo observó.

A partir de ese momento, inició el “calvario” para los pecenistas, quienes sabían que debían corregir el error jurídico creado por atender las presiones políticas. Así que decidieron ponerle fin al Decreto 1024 y aprobar el 1107, que sí faculta al Seguro Social a realizar concesiones y continuar con los contratos vigentes.

El presidente de la Asamblea Legislativa y secretario general del PCN, Ciro Zepeda Peña, dice que esa era la vía correcta y que no le importan las críticas que sus detractores le hagan.

El líder pecenista también cuestiona el proceder de los diputados del FMLN, que no supieron manejar la ira en la última plenaria del año. Los efemelenistas se tomaron la Junta Directiva, luego de que ARENA y el PCN derogaran el 1024.

El Diario de Hoy: ¿Por qué cambia de parecer el PCN sobre el 1024?

Ciro Zepeda Peña: El decreto le ponía candado y llave a compromisos que la institución había adquirido previamente y, al mismo tiempo, reñía con los principios fundamentales de la libre empresa y de la oferta y la demanda. La técnica legislativa con que fue elaborado causaba problemas, pues no tenía los mecanismos para corregir cuando se cometieran errores.

Cuando se envió para su formación de ley, los consejeros del señor Presidente de la República no le dijeron (a Flores) que lo bueno era vetarlo, porque a criterio del mismo Ejecutivo tenía muchos vicios de inconstitucionalidad, y él, en otros casos, ha vetado decretos por inconveniencia.

¿Por qué no hicieron ese análisis antes de aprobarlo?

Somos un partido que se puede equivocar y tenemos la obligación de corregir cualquier error, aunque nos pueda costar un señalamiento o un desgaste. El Decreto 1024 fue aprobado bajo presión, premura y urgencia. Llegamos a la conclusión de que había que elaborar un decreto que evitara la privatización y, al mismo tiempo, resolviera el problema que iba acaecer el 1 de enero de 2003. Teníamos la esperanza de que en la mesa de negociaciones se acordaría una salida al problema, pero éste más se complicaba; así que consideramos necesario actuar.

Empezamos a ver que el decreto tenía vicios de inconstitucionalidad y que se habían presentado decenas de demandas en la Corte Suprema de Justicia, y que algunas ya habían sido resueltas. Vimos que la fortaleza de hacer una interpretación auténtica se alejaba cada vez más porque con eso el decreto perdía su condición de ser. Es allí donde llegamos a la decisión de hacer un nuevo decreto y así se lo hice ver a un dirigente médico en una conversación.

¿Cuál dirigente?


¡Yo como los confundo a todos! Creo que con (René) Zapata. Le externé que no quería engañarlo, que nosotros estábamos decididos a no impulsar una interpretación y que quizá nos íbamos a inclinar por aprobar un decreto nuevo y, de ser necesario, teníamos que impulsar la derogatoria del 1024, porque no podían haber dos decretos.

¿Se lo comentó al Presidente?

Le comuniqué al Presidente de la República cuál era la intención por parte del PCN y nos hizo algunas observaciones...

¿Cuáles?

Afianzar que las empresas pudieran tener contratos a partir del 1 de enero. Él estuvo de acuerdo en que teníamos que salvar la situación de la no privatización de la salud. Fuimos con la doctora (María Julia) Castillo, le pedimos que revisara lo que habíamos hecho, con una técnica legislativa más acorde, y es así como logramos llegar a un acuerdo sobre ese nuevo decreto.

¿Qué dicen los médicos?

En principio estaban de acuerdo, pero había un movimiento al interior de la Asamblea, de médicos y diputados, que quería insertar en el nuevo decreto un tipo de “amnistía” por todas las situaciones dadas durante el desarrollo de la huelga. No estuvimos de acuerdo. Es ahí donde algunos diputados, y no sólo los del FMLN, se ‘echan llave’ y dicen: ‘si eso no se incorpora nosotros no vamos a votar’; entonces, les dijimos: ‘Hay que hacer un pulso, porque si no lo quieren apoyar, nosotros sí lo vamos a impulsar’. Además, se molestaron porque la iniciativa del diputado Schafik Handal, que buscaba esa ‘amnistía’, sólo obtuvo 27 votos.

¿Por qué el PCN no respaldó al FMLN?

Hubiera sido bueno introducirla para su discusión posterior; pero, antes de que eso se conociera, algunos médicos utilizaron un lenguaje ofensivo y soez contra diputados de mi partido, en especial contra el jefe de fracción, Francisco Merino. A él lo insultaron y le dijeron groserías, y eso incomodó a la fracción.

En política hay que persuadir, decir: ‘Mirá hombre, ayudanos en esto’, pero no ultrajar a las personas. Lo anterior impidió que hubiera votos para introducir la pieza que proponía el diputado Handal. Si ellos (los médicos) hubieran sido más inteligentes, esa iniciativa hubiera entrado.

¿Derogar el Decreto 1024 era la única vía?

¡Sí, y no nos arrepentimos de haberlo hecho! Si no hacemos eso, la incertidumbre que habría para el mes de enero sería enorme.

¿Qué negociación antecedió a esa decisión?

¡Ninguna! No hubo ningún acuerdo político...

¿ARENA no les ofreció nada?

No... esto fue una acción que nosotros tomamos conscientes de que había que resolver un problema.

¿Tuvo algo que ver la denuncia de engaño que hizo el presidente Flores contra el PCN?

No, de ninguna manera. Nuestro compromiso es con nuestra conciencia. Consideramos necesario salir de ese impasse. De no haberlo hecho, la situación en el país estaría incierta, porque llegado el 1 de enero, y de conformidad con el 1024, caducaban todos los contratos que tiene el ISSS con privados.

¿Qué iba a suceder con la salud de nuestro país?

Hubiera sido una catástrofe.

Pero antes del jueves, ¡los diputados de su partido seguían defendiendo el 1024 e insistían en que sí permitía las concesiones!

El problema es de interpretación. Yo así lo he considerado siempre, pero las personas que tenían que aplicarlo estaban con la duda férrea y cerrada de que el decreto no permitía contratar servicios y, por eso, nosotros pensamos en la interpretación auténtica. Posteriormente, la interpretación no tenía ningún valor.

¿Analizó el costo político que tendría para su partido y para el país, porque el FMLN volvió a llamar a la insurrección?

Si continúa el caos y la situación irregular, no es por culpa del PCN, sino de la voluntad de ellos. Da la impresión de que con ellos hay una doble agenda. Debemos jugar con las cartas claras sobre la mesa; así es en la democracia. Nosotros en la Asamblea Legislativa vamos a apoyar aquellas iniciativas que creamos que debemos apoyar, y no porque venga alguien a amenazarme y correr el miedo diciendo: ‘Si no votas así, el desgaste que vas a tener es terrible’. A nosotros nos han dicho un montón de cosas y, gracias al voto comprensivo de la población y al voto duro del PCN, existimos.

¿Y cómo queda el FMLN?

Ellos deberían buscar el respaldo para aquellas demandas que tienen pendientes y que van a necesitar de nuestros votos.

¿Qué puede hacer el Frente y los demás partidos políticos si no alcanzan los 43 votos?

Si quieren algo por la vía legislativa tienen que sentarse a hablar con nosotros. De lo contrario, no van a lograr nada.

Creo que fue una mala acción el haber agredido a la Presidencia de la Asamblea; fue una actitud abusiva. El violentar e irrespetar a la Junta Directiva no es correcto porque están irrespetando la figura del Primer Órgano del Estado. Eso viene a demostrar que el Frente sigue con la idea de: ‘el que no piensa como yo hay que eliminarlo’.

¿El Frente debería disculparse con el PCN?

No espero disculpas de parte de ellos, porque esos puntos de avances democráticos no han llegado todavía. Lo que hicieron en el pleno es condenable. Las ideas se discuten. Yo no voy a ir a apagarle el micrófono a Schafik Handal sólo porque lo que está diciendo no me gusta. Yo con ideas le voy a combatir sus ideas. Cuando veo que en un acto de desesperación ponen pancartas y un diputado comete el abuso de apagarme el micrófono, concluyo que actuaron desesperadamente.

Me he dado cuenta de que no toleran a una persona que no piensa igual que ellos, y esos son vicios de exceso de autoritarismo. ¡Imagínese si este país estuviera gobernado con ellos! ¿Qué pasaría si una persona dice no estar de acuerdo con su pensamiento? La democracia no tiene importancia para ellos. Les guste o no les guste, nosotros teníamos 44 y 46 votos. Si ellos los hubieran tenido, nosotros hubiéramos respetado esa votación.

¿Cuán dispuesto está, entonces, el PCN a apoyar al FMLN en futuras iniciativas?

Nosotros no tenemos en nuestra agenda ninguna cosa en la que tenga que buscarse el apoyo del FMLN, y no sé si ellos la tendrán. Será el tiempo el que se encargue de decirlo. Nosotros no podemos prescindir y menospreciarnos entre nosotros mismos, porque todos nos necesitamos. No podemos divorciarnos y crear una confrontación, porque en ese caso la labor legislativa de 2003 y las secuelas en la nueva legislatura no serán de beneficio.

¿Qué acciones tomará la Junta Directiva y usted como presidente de la Asamblea en contra del FMLN?

Tenemos que estudiar esa situación al retorno de vacaciones.

Hay una serie de mecanismos. Como presidente he sido muy respetuoso con ellos, muy ecuánime, les he dado mucho apoyo para que su trabajo en la Asamblea sea lo mejor posible. Incluso, en Junta Directiva, he peleado por ellos y a veces he hecho mías sus demandas. Lo que me sorprende es cómo pudieron desbordarse contra una persona que no ha estado en una actitud de confrontación con ellos.

¿Qué acciones se tomarían?


No puedo adelantarme. Tengo que tomar en cuenta lo que dicen mis compañeros de Junta Directiva y hacer una consulta a los demás que fueron agredidos, porque las personas fueran empujadas y hubo diputados que se dedicaron a tirar agua. ¡A ninguna persona le gusta que le lancen agua en sus documentos y en su cuerpo!

 

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