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La alegría de un presidente
El presidente de la directiva del San Salvador F.C., Marco Flores,
es el más alegre y satisfecho, al ver que la obra que inició
hace un año ha dado frutos.
Orestes Membreño/EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Para
toda la organización del San Salvador F.C., el hecho de haber
llegado tan lejos en su primer año de existencia, los tiene,
a la vez, satisfechos y sorprendidos.
Nadie, incluido el actual presidente Marco Flores, pensaba, allá
por junio del 2001, estar disfrutando de un subcampeonato en tan
corto tiempo.
Todo ha sido muy rápido, a la carrera, lo hemos conversado
y recordado entre los directivos cuando comenzamos y no sabíamos
que íbamos a llegar tan lejos, en tan poco tiempo,
explicó Flores.
Paso a paso
Y es que Flores se juntó con un grupo de personas amantes
del fútbol -adictos dirían unos- quienes tenían
un fin común: dirigir un equipo de primera división
y vieron la posibilidad de hacerse de la categoría de la
Asociación Deportiva El Tránsito (ADET).
La empresa no era fácil, pues los venados del
ADET estaba en zona de descenso y había que pelear por mantener
la categoría a falta de 18 partidos.
San Salvador inició tambaleándose, con problemas de
resultados y de rendimiento, no por casualidad, ya que había
iniciado las prácticas previo al Clausura 2002 una semana
antes del primer juego.
Es decir, inscrito en una prórroga, con jugadores contratados
a la carrera y nada más con la orden de vayan a jugar
y a dar todo.
Sin embargo, vinieron los ajustes -y la suerte de que Marte no
le ganaba a nadie- para terminar, luego de 18 jornadas, diciendo
misión cumplida, la categoría estaba salvada.
Este ha sido un esfuerzo de todos, directiva, jugadores, cuerpo
técnico, colaboradores y patrocinadores, reconoció
Flores.
La otra meta
Cumplido el primer objetivo, San Salvador creyó en la continuidad
del técnico y del plantel. Rubén Alonso se encargó
de redefinir las contrataciones para el Apertura 2002 y se fijó
una nueva meta: ser protagonistas.
Desde el inicio del actual torneo, San Salvador dio muestras de
querer meterse entre los llamados equipos grandes. Los
jugadores, técnicos y directivos lo gritaban a los cuatro
vientos.
El objetivo se acercaba partido tras partido, siempre con sus altas
y bajas, incluso con momentos en que Marcos Flores estuvo tentado
en tirar la toalla.
Sin embargo, el esfuerzo, las horas de desvelo y las tensiones desde
las gradas, valieron la pena. Antes del último partido de
las vueltas de clasificación, San Salvador era uno de los
cuatro primeros.
Todos los equipos trabajan para ser protagonistas y nosotros
gozamos del privilegio de la suerte, pero también se trabajó
fuerte para llegar a ser de los mejores cuatro equipos, confesó
Marcos Flores.
Así, metido en las semifinales, San Salvador se formó
la idea de que la final no estaba lejos y fue por ella.
Estamos en un lugar privilegiado porque todos los equipos
quieren estar a donde nosotros hemos llegado, afirmó
Flores.
Ahora hay que saber asimilar el éxito para saber hacia
donde tenemos que ir, remató.
Tranquilo
Sin duda que todos los integrantes de la maquinaria que se llama
San Salvador F.C. rebalsan de satisfacción y la motivación
no da espacios para pensar en otra cosa que no sea mantener el estatus
adquirido, y por qué no decirlo, de mejorarlo.
Estamos satisfechos, de eso no hay duda. La próxima
temporada tendremos que corregir algunas cosas para hacer una mejor
que la actual, aseguró el presidente pantera.
Marcos Flores no pudo ocultar la satisfacción que le causa
sentirse un dirigente exitoso en el primer año de gestión.
Aunque ya tenía experiencia en equipos como Municipal Limeño
y Alianza, Flores nunca había estado al frente de una institución
deportiva.
Haber creado algo que en la actualidad tiene tanto protagonismo,
es importante para todos los que tenemos que ver con San Salvador,
confesó.
Ahora, San Salvador F.C. es parte activa de un sector de la vida
futbolística de El Salvador, y se ha integrado dando ejemplo
de una organización que ha ido creciendo paso a paso, quizá
más rápido de lo que se esperaba, pero crecimiento
al fin.
Nuestro club ha pasado a formar parte de un grupo de diez
equipos que ayudan a la Federación Salvadoreña de
Fútbol y al país, contribuyendo a que el fútbol
vaya creciendo, concluyó Marcos Flores.
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