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La
frase compartida:
Todo dependerá de la actitud
Fue un desayuno cordial, ameno, que incluso sirvió para
revivir facetas de cuando los dos eran jugadores y se enfrentaron
en muchos encuentros vistiendo camisetas de distintos equipos nacionales.
Roberto Aguila
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Los directores técnicos
Agustín Alberto Castillo y Rubén Alonso, atendiendo
invitación de El Diario de Hoy, se juntaron para hablar
de la capacidad de sus respectivos planteles, y para analizar
lo que puede pasar en el partido final que jugarán
esta tarde FAS y San Salvador, de donde saldrá el nuevo
monarca del fútbol nacional.
Foto digital EDH / Osmín Herrera.
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Los directores técnicos Agustín Alberto Castillo
y Rubén Alonso, atendiendo invitación de El Diario
de Hoy, se juntaron para hablar de la capacidad de sus respectivos
planteles, y para analizar lo que puede pasar en el partido final
que jugarán esta tarde FAS y San Salvador, de donde saldrá
el nuevo monarca del fútbol nacional.
Entre ellos, desde siempre, ha quedado establecido un enorme respeto
de profesionales que no se rompe ni con el gesto y el saludo de
viejos amigos, ni mucho menos con la broma que muchas veces conspira
contra la seriedad. En ese plano de respeto profesional, Alonso
y Castillo fueron muy reservados para hablar de planteos o estrategias
a usar en el partido.
La conclusión de ambos es que será un encuentro muy
parejo en donde cada uno tratará de explotar su propias virtudes
y los defectos del otro, y que al final el triunfo o la derrota
dependerá del carácter y la actitud que asuman los
jugadores.
Cada uno en lo suyo
Considerando de que el San Salvador, en su primer partido semifinal
ante Limeño, jugó esperando y perfilado para el contraataque,
en donde Emiliano Pedrozo disfrutó del espacio justo para
hacer su fútbol que estuvo a punto de masacrar al rival,
le preguntamos a Castillo si FAS tiene los elementos precisos para
contrarrestar ese dispositivo pantera. El peruano respondió:
Antes que nada hay que hacer notar que Limeño, en esa
ocasión, jugó el peor partido de su vida. Pienso que
no achicó el espacio que quedaba entre los hombres que subían
y su línea de zagueros, justamente por el miedo de éstos
a que su lentitud de reacción fuera superada por la velocidad
de los rivales. En FAS no ocurre nada parecido, aparte de que está
preparado para cualquier contingencia.
Al respecto Alonso agregó: También hay que decir
que cada partido es diferente. Si en esa oportunidad el San Salvador
jugó asi es porque Limeño se lo permitió. Es
lógico que si FAS comete el mismo error, nosotros de seguro
lo vamos a explotar.
En cuanto a lo que más respetan en el rival, Castillo y Alonso
estuvieron de acuerdo en considerar que, línea por línea,
ambos equipos están parejos, incluso en experiencia para
jugar finales, en trabajo y en edad promedio, y que lo que podría
desequilibrar la lucha sería el aporte de las individualidades.
Por ejemplo-dijo Castillo-, me preocupa lo que pueda gravitar
Emiliano Pedrozo en el partido, por el manejo y visión de
juego que proyecta dicho jugador. Y luego, riéndose,
agregó: Por supuesto que no voy a mencionar lo que
vamos a hacer para anularlo, porque enseguida Rubén (Alonso)
se aviva y lo manda a jugar en otra posición.
Alonso compartió la ocurrencia de su colega, y completó
el concepto: Nosotros nos conocemos unos a otros, sabemos
cómo jugadmos y no hay misterios enmedio. Yo sé muy
bien de las virtudes de FAS y también conozco sus defectos,
los que podemos explotar si se nos brinda la oportunidad. Por eso
digo que va a ser un partido difícil y muy parejo.
¿Juega mucho en el partido el oficio y la experiencia
de FAS?
Para Rubén Alonso, sí, porque cree que el abolengo,
la tradición y la historia grande que FAS ha puesto en la
camiseta y en la afición le otorgan mucho peso como rival.
Para Castillo es importante pero no definitivo, considerando que
el San Salvador ha venido ganando mucho en el aspecto anímico
y que llega al partido sin la exigencia que significa para FAS su
historial.
¿Que hay si se llega a los pénales?
Por todo lo expresado por ambos técnicos, se desprende que
el partido bien puede desembocar en un empate en los 90 minutos
reglamentarios y en el alargue, y haya necesidad de definirlo en
los tiros de penalty.
Es lógico que ninguno de los dos quiere llegar a esas instancias,
pero tampoco descartan la posibilidad de que el encuentro se defina
por esa vía. ¿Qué espera cada uno si se
llega a los pénales?
Para Castillo es una situación que crea héroes o villanos,
ya sea por el que ataja un pénal o por el que lo falla. Los
pénales desfiguran el potencial de un equipo, y son tan amargos
que durante mucho tiempo se recuerda más al que falló
un penal que al equipo que ganó el campeonato, expresó.
Para Alonso es la eterna lotería que desvirtúa la
calidad del ganador, por tratarse de una recurso en donde la suerte
tiene papel importante.
De acuerdo, ¿pero quién gana si se van a los pénales?
¿San Salvador o FAS?
Castillo respondió que podría influir el rodaje de
Misael Alfaro en el arco pantera. Cuando uno va a tirar un
penalty frente a un arquero de gran trayectoria, lo ve más
grandse de lo que es. Por otra parte, San Salvador ya tuvo la experiencia
al eliminar a Limeño por esa vía, dijo.
Rubén Alonso aseveró que en los pénales nadie
garantiza nada. Estoy de acuerdo que Misael Alfaro tiene más
rodaje como portero que Luis Castro, pero a la hora de detener un
disparo de doce pasos no hay experiencia que valga. Todo está
en adivinar la trayectoria del tiro, y si no lo adivinas estás
perdido, dijo.
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