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El
regreso del rey de los años sesentas
Benjamín
Rojas, un veterano del ajedrez, ha regresado al mundo de los tableros
para divertirse, aprender y enseñar un poco.
Mauricio Vallejo M./EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Los años han pasado con su saco de historias, así
ha pasado el tiempo por la Federación Salvadoreña
de Ajedrez (FSA) y por Benjamín Rojas, aquel mítico
campeón de los años 67 y 68, que aún tiene
el deseo de jugar y divertirse frente a los clásicos escaques.
Rojas dejó de participar en torneos nacionales en 1981, cuatro
años después del surgimiento de los Libios,
aunque su retiro no fue absoluto, porque de vez en cuando jugaba
con Los centauros, equipo de los veteranos de la FSA.
Participaba en competencias por equipo, como distracción,
afirma Rojas, mientras seca el sudor de su mentón. Acababa
de perder contra Tahnya Pastor, pero a él no le importa eso,
vengo porque quería estar cerca de los maestros, siempre
es bonito verlos, aunque sea de lejos, comenta Rojas, señalando
a Zarniki y a Golod.
Frente al maestro
Es que ganar o perder es algo sin importancia para Rojas, cuando
se puede estar cerca de los Grandes Maestros. Para él lo
importante es competir, algo que la experiencia le ha enseñado
Yo sé que no estoy en mis mejores tiempos, pero igual
llevo dos puntos y, a mi edad, es mucho.
Durante muchos años fue común observar a Rojas en
las primeras mesas del local de la FSA durante los juegos de ajedrez
superrápido, que se disputaban a a diario allí, así
como a la larga fila de niños que lo observaban de lejos.
Para la mayoría de ellos, era inimaginable jugar con él
algún día, pero ahora lo están haciendo y van
más arriba que él en el tablero general.
Rojas, con su acostumbrada tranquilidad, está convencido
de que su regreso es para pasar un rato agradable, no tenso, por
lo que continuará jugando, aunque pierda.
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