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Un repaso por las últimas batallas
Si echamos un vistazo a la serie entre San Salvador y FAS en
las dos vueltas regulares, el saldo queda a favor de los metropolitanos.
Es sólo un referente, pues la final es historia por escribir
Carlos Vides/EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
En la serie general entre ambos equipos, San Salvador se lleva
los laureles: El marcador global contra FAS quedó 5-2 para
los metropolitanos después de los dos partidos
regulares.
Pero ambos enfrentamientos, a estas alturas, requieren un análisis
más allá de los números.
El primer juego fue así: Se disputaba la octava fecha en
el Estadio Óscar Quiteño, a finales de septiembre.
FAS, el flamante campeón, estaba empatado a 14 puntos con
el entonces líder, Municipal Limeño; mientras que
el San Salvador luchaba con Águila el cuarto puesto, ambos
con diez unidades en la tabla de clasificación.
Los tigrillos venían de sacar durísimos
partidos contra Águila y Arcense gracias a la puntería
de sus defensas, mientras sus delanteros pasaban por una desesperante
sequía.
Y así abrieron el marcador, gracias a un zapatazo de fuera
de área del zaguero Rafael Tobar al 64.
El San Salvador respondió con una genialidad de su delantera:
José Martínez se inventó unas indescifrables
gambetas y centró para el remate despiadado del colombiano
Alexander Obregón al 69, cuando FAS todavía
celebraba.
Parecía que los defensas goleadores no podrían
salvar a los campeones esa vez, pero entonces despertó William
Reyes, atacante fasista, quien sentenció la victoria por
2-1 al minuto 72.
El resultado catapultó a FAS al primer lugar, mientras las
panteras caían a la séptima casilla general...
Pero quedó la sensación de que los capitalinos tenían
para más por lo mostrado en la cueva del tigre.
OTRA HISTORIA
En el siguiente duelo entre los ahora finalistas, el 25 de noviembre,
el panorama era completamente distinto. FAS, ya clasificado, saltó
al campo del Estadio Cuscatlán sin varias de sus figuras,
cedidas para engrosar la selección Sub-22 que, al final,
campeonizó en los XIX Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Varios pilares tigrillos estaban con la selecta: El
portero Luis Manotas Castro, el defensor Marvin González
y el volante de marca Gilberto Murgas, quienes fueron ausencias
de peso para el esquema del peruano Agustín Chochera
Castillo.
El San Salvador, en cambio, salía a asegurar la clasificación
ante el asedio de Águila y Firpo, ya con Limeño y
los tigrillos en lo alto de la tabla.
El marcador final fue una paliza de 4-0 a favor de los metropolitanos,
un castigo impensado para el flamante campeón.
El resultado podría justificarse por la ausencia de los seleccionados,
pero el partido dejó otra impresión: FAS cayó
porque engrosó demasiado su apartado ofensivo, en detrimento
de las precauciones en su zona baja.
Así, a pesar de que el San Salvador estuvo en desventaja
numérica desde el minuto 20, cuando perdió a Denis
Aalas por expulsión, los dirigidos por Rubén Alonso
supieron encontrar en el contragolpe una fórmula letal para
golear a los santanecos.
FAS no aprovechó la facilidad con que llegaba dessde la media,
y no pudo resolver el muro defensivo comandado por Mario Mayén
Meza y el colombiano Orlando Garcés.
El 4-0 llevó la firma de Carlos Gómez, los colombianos
Obregón y Garcés y el argentino Rodrigo Lagos.
Faltará ver si, en la final, ambos equipos recuerdan sus
errores para sacar adelante su tercer y decisivo duelo.
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