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Tres zarpazos más... ¡Y a la final!
FAS, sin especular en ningún momento y sirviéndose
de un contragolpe imparable, liquidó a Firpo con otra goleada
y ahora va contra San Salvador.
Roberto Aguila
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Si por algo FAS merece los mayores elogios,
es porque no se aferró en ningún momento a la
diferencia de dos goles que había establecido en el partido
de ida, sino que se plantó decidido a encarar el partido
como si tuviera la obligación de ganarlo.
FOTO DIGITAL ARTURO SILVA |
Si por algo FAS merece los mayores elogios, es porque no se aferró
en ningún momento a la diferencia de dos goles que había
establecido en el partido de ida, sino que se plantó decidido
a encarar el partido como si tuviera la obligación de ganarlo.
Acaso fue un poco receloso para abrirse totalmente en ataque, cuando
se dispuso con más gente en función defensiva y se
perfiló para contragolpear con el lanzamiento de Gilberto
Murgas y la velocidad y manejo de Alejandro de la Cruz Bastos.
Pero dentro de todo, de su cuido defensivo y del desplazamiento
de sus hombres en punta, el equipo tigrillo encontró los
elementos necesarios para alzarse con la goleada y clasificar a
la final con pretensiones de rivalidar el título.
Para plasmar su idea de juego y salir adelante, tuvo jugadores claves
como lo fueron Jorge Rodríguez, Marvin González y
Alejandro Bastos. El primero fue el incansable volante de marca
que robó pelotas y se dio tiempo para afirmar la salida al
ataque.
El segundo fue un frontón que impuso el orden defensivo con
que Firpo chocó siempre. Y el tercero fue el explotador vibrante
del espacio largo para arremeter sin dudas cuanta vez ganó
la pelota, marcó el gol de la apertura y fue un problema
insoluble para el fondo pampero.
El resto fue cosa de oficio, de no descomponerse dentro de su plan
de juego, de mantener la calma para sacar un partido que a la postre
fue demasiado fácil.
La pachorra de Firpo
Firpo fue un rival demasiado acomodado. Desde el pitazo inicial
hasta la conclusión del encuentro el cuadro pampero dio la
imagen de ser el equipo que no necesitaba apurarse. Su accionar
lento y despreocupado dejó siempre la idea de no jugar a
nada.
Nunca arriesgó en el buen sentido de la palabra, porque si
bien trató de dominar el medio campo y fabricar salida, siempre
mantuvo la línea de cuatro en el fondo con la preocupación
mayor de defenderse que de soltarse de lleno al ataque.
Por eso es que siempre sostuvo esa impresión de desamparo,
de negarse al riesgo ofensivo cuando había la necesidad de
marcar tres goles de diferencia para seguir viviendo.
O sea que en su conciencia Firpo no tuvo nunca en claro que a esas
alturas, cuando FAS ya ganaba 2x0, no valía la pena seguir
temiéndole a la goleada como se traducía detrás
de su postura timorata.
Al final, cuando los tigrillos le clavaron el 3-0 con un golazo
de Juan Carlos López, el equipo pampero quiso zafarse del
miedo e intentó un tibio vuelco hacia adelante.
Lo único que logró fue estrellar la pelota en el palo
del arco de Luis Castro para un consuelo tardío. Fue la única
vez que Santos Cabrera encaró en ataque, cuando la goleada
ya estaba sentenciada.
En términos globales, FAS le facturó a Firpo cinco
goles a cero en menos de una semana. Eso comprueba que el cuadro
tigrillo tiene todo el derecho de estar en la final.
FAS Firpo
1-0
A. Bastos (14)
2-0
W. Reyes (21)
3-0
J. C. López (83)
Porteros
L. Castro (6) D. Portillo (5)
Defensas
V. Velásquez (6) M. Quintanilla (3)
M. González (6) C. M. Joya (5)
D. Sagastizado (6) J. P. Chacón (4)
H. Henríquez (5)
Volantes
W. Osorio (6) G. García (6)
J. Rodríguez (8) H. Canjura (6)
G. Murgas (7) S. Cabrera (6)
E. Góchez (6) J. C. Graf (5)
A. Pacheco (6)
Delanteros
W. Reyes (6) M. Torres (5)
A. Bastos (7) I. Castro (6)
Cambios
55 C. Alvarez por 25 W. Martínez por
Velásquez; 79 Quintanilla; 59 J.
J. C. López por Sánchez por
Reyes; J. Panameño Henríquez; 72 J.
por Góchez. Campos por
Martínez.
Amonestados
Víctor Velásquez Juan P. Chacón
El árbitro
Neftalí Recinos (7)
Sacó un partido fácil, puesto que los dos equipos
lo ayudaron con un comportamiento calmado que no necesitó
más allá de las tarjetas amarillas. Trabajo más
que aceptable.
La figura
Jorge Rodríguez
Nos inclinamos por el volante de marca tigrillo por la gravitación
que ejerció en el orden defensivo mostrado por FAS. Fue la
base del despegue ofensivo santaneco.
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