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Si
robó, lo hizo bien, porque no hay pruebas
Frente a un amigo de Alemán
Para
este fiel seguidor de Alemán, el desafuero es una cortina
de humo que esconde feroces luchas en el partido.
Ciro Granados
Enviado Especial
Managua, Nicaragua.
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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Arnoldo Alemán,
quien mantiene arresto domiciliario, confía en su inmunidad
como miembro del Parlamento Centroamericano.Foto
EDH / AP
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No todos los nicaragüenses están en contra del ex presidente
Arnoldo Alemán. No todos saltan de alegría al darse
cuenta de que se le retiró el fuero parlamentario para que
enfrente, a secas, la justicia.
No todos ven en el nuevo huésped del banquillo del acusado
a un ladrón que se llevó millones de dólares
de las arcas estatales.
Hay personas en este país que aún creen en él
y que todavía lo respetan como su líder.
Uno de ellos es Eliseo Núñez, un hombre grueso que
vive en la ciudad de Masaya, a 28 kilómetros de Managua,
y que, en esta ocasión, me invita a pasar a la sala de su
casa y se arrellana en una silla para comenzar a contarme su versión
de la historia.
Es el secretario de comunicación social del Partido Liberal
Constitucionalista, y su visión estriba en la teoría
de que la actual situación política que vive Nicaragua,
y de la cual Alemán es protagonista, es una especie de trama
cuyo desenlace aún falta desenmarañar, donde los hilos
apenas comienzan a desenredarse y donde fuerzas oscuras acechan.
A Arnoldo lo han victimizado, pero han hecho bien, porque
eso se revertirá en poco tiempo y Enrique Bolaños
(el actual presidente) no podrá seguir justificando sus incapacidades
al tener a Alemán fuera de la política.
Pero muchísimos nicaragüenses están en contra,
le comento. Dicen que Alemán es un ladrón.
Aquí se habla de corrupción, pero eso no es
compatible con la asistencia técnica y crediticia que se
dio a 7 mil 500 campesinos cada año durante su gestión,
ni con los 500 mil empleos anuales que se generaron, los 1,200 kilómetros
de carretera que se construyeron o rehabilitaron y las 3 mil escuelas
que se edificaron. No hay vínculos entre Alemán y
actos ilícitos.
Sin pelos en la lengua
Núñez sostiene que en esto del desafuero ha tenido
mucho que ver Estados Unidos. Hay mano oscura de los norteamericanos;
esto es parte de un juego más grande, indica. Se refiere
a lo que el llama ciertos ajustes socioeconómicos que hacen
las instituciones multilaterales (menciona al Fondo Monetario Internacional)
en algunos países y que, cuando fallan, comienzan a culpar
a la corrupción de funcionarios.
No estamos en contra de la lucha anticorrupción, pero
sí en que ésta sea usada como una herramienta política
para eliminar a adversarios.
Porque para el arnoldista, como se conoce a los seguidores
del ex mandatario, también hay otras fuerzas que están
involucradas en el asunto. Sin pelos en la lengua, alza su voz contra
Enrique Bolaños, a quien acusa de haberlos traicionado.
Y hay más: Es de la hipótesis que la extrema derecha
nicaragüense desea tomarse el partido, y que esta lucha con
los verdaderos liberales ha sido aprovechada por la
izquierda. Agrega que este intento de la ultraderecha tiene el visto
bueno de Bolaños.
Cuando le pregunto qué ha ganado Nicaragua con este proceso,
la respuesta mide una palabra: nada. Pero se extiende
mucho más cuando responde que su país ha perdido credibilidad
ante la comunidad internacional, y que se ha perdido un año
que bien pudo usarse para reconstruir a una vapuleada Nicaragua.
¿Y la fortuna?
Nuñez responde a las preguntas sobre la fortuna de Alemán.
-¿Y qué responde usted cuando se dice que Alemán
usó instituciones del Estado para poner electricidad, agua
e incluso construir una carretera en una de sus propiedades?
- Eliseo Núñez pareciera esperar la pregunta, porque
sin titubeos asevera que el ex presidente pagó por estos
servicios.
-¿Y qué me dice de la compra de joyas y de los miles
de dólares que habría gastado en fiestas cuando salía
de viaje?
-Hay que ver cuáles joyas eran para su uso personal
y cuáles eran para obsequios a dignatarios, añade,
haciendo alusión, entre otras, a la ocasión en que
Alemán regaló plumas Du Pont a varios embajadores.
Cada una costaba la friolera de dos mil dólares.
-¿Usted cree que Alemán robó dinero del Estado?
-Si lo hizo, lo hizo bien, porque no hay pruebas. Además,
una cosa es derroche y otra es robo, porque para robarse $100 millones
se hubiera sentido en la economía, y, al contrario, ésta
creció en 5% anual.
- Entonces ¿cómo explica que salió con mucho
más dinero que cuando entró?, insisto.
-El declaró tierras en 1990 (cuando empezó como
alcalde de Managua) que, como era la época de los sandinistas,
no valían nada. En 1996 volvió a presentar la declaración
(empezó a ser presidente) y esas tierras ya tenían
mucho más valor, argumenta.
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