Untitled Document
 
 
< Inicio de Deportes

 

 

“A Dios le pido siempre por él”

“Doña Cecilia Díaz ha sido el bastión en la carrera futbolística de Luis.

MAURICIO ANTONIO QÜEHL/ EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

La hincha número uno de Luis Castro, es sin duda alguna su madre. La que siempre le pide a Dios por que lo cuide.
Foto Claudia Barrientos

Luis Castro ha tenido muy buenos técnicos y orientadores en su vida futbolística, pero ninguno ha sido mejor que su propia madre.

Doña Cecilia Ester Díaz es su madre, la que avaló con su consentimiento y sacrificio que “Manotas” siguiera en su carrera como profesional del fútbol salvadoreño.

“Y eso a pesar de que me lo traían todo golpeado” dijo su progenitora al recordar que en varios momentos pensó sacarlo del fútbol.

“Una vez me lo trajeron enyesado de una fisura en la pierna y otra de la rodilla: Recuedo también que en una de esas me dijo Chalo (Gonzalo) Henríquez que lo dejar jugar, que traía para ser buen jugador”, añadió.

Doña Cecilia, junto a su hija Patricia y sus nietos Edwin Alexander y Michelle Alexandra, asegura ser la hincha número uno de Luis. Eso a costa de su propio sufrimiento.

“Yo me pongo bien nerviosa cuando lo veo jugar, pero aún así lo hago. Cuando juega en Santa Ana voy a verlo jugar, pero en otra parte no, porque él dice que es muy peligro y prefiere que yo me quede. Yo le hago caso”, expresa.

Doña Cecilia es una de las que más apoyó a Luis para conseguir la medalla de oro. Para ello apeló a la ayuda divina.

“Yo le pedí a Dios que parara un penalti y Él me lo concedió. A Dios siempre le pido por él, que me lo cuide y me lo haga regresar con bien. Gracias a Él, siemrpre ha sido así”, dijo doña Cecilia.

Sus glorias Luis Castro ha estado ligado al fútbol desde muy pequeño. Pero sus mejores momentos vinieron con la adolescencia.
Su niñez En 1993 Luis (de pie el primero de izquierda a derecha) comenzó a brillar con equipos de sunatal Santa Ana. A sus 12 años ya sacaba aplausos a los asistentes con sus lances y achiques. Quienes en esa época le conocieron, le auguraban un futuro prometedor. No se equivocaron.
Su adolescencia En 1998 (Parado el tercero de derecha a izquierda) era el mejor portero del INSA (Instituto Nacional de Santa Ana). En 1997 ya había sido suplente de Ulises Lozano en Luis Ángel Firpo, cuando Misael Alfaro debió descansar a raíz de una lesión en su espalda.
Su madurez En 2002 Se consagró como grande, pese a su corta edad. Luego se salir campeón de reservas en el 2001 con FAS, pasó el siguiente año al equipo mayor, con el cual también alcanzó el título. Fue en el Clausura 2002, cuando también fue premiado como el arquero menos vencido.
 

  HACIA ARRIBA

VERTICE HABLEMOS GUANAQUIN PLANETA ALTERNATIVO


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal