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Rodrigo
Ávila:
Moriré anticomunista
El
candidato a la alcaldía tecleña por ARENA sabe muy
bien que le esperan difíciles meses de la campaña.
No le importa ganar sustancialmente menos de lo que es su salario
actualmente como diputado. Se confiesa católico, celebra
mantener una muy buena relación con miembros de otras iglesias.
Su fe en Dios lo lleva a ser anticomunista.
Marvin Galeas
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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La seguridad pública
de las comunidades tecleñas será uno de sus
principales retos si es electo alcalde, dice el diputado Rodrigo
Ávila. Foto EDH
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La campaña electoral está por comenzar. Los partidos
políticos afinan táctica y estrategia. Los procesos
de elección de candidatos han provocado no pocas tensiones
al interior de los partidos. La candidatura de Rodrigo Ávila
(el carismático ex director de la Policía Nacional
Civil y actual diputado) a la alcaldía de Santa Tecla tampoco
ha dejado de sorprender a más de alguno, incluso en las mismas
filas de ARENA.
Él sabe que está peleando en una de las más
difíciles canchas. Sabe también que Óscar Ortiz,
el actual edil tecleño, es un gran adversario, pero que las
grandes cosas de la vida no son fáciles.
El Diario de Hoy: Director de policía, diputado y ahora
candidato a alcalde de Santa Tecla ¿Cómo fue esto?
Rodrigo Ávila: Todo fue muy espontáneo. Por
diversos motivos, yo comencé a acercarme al trabajo político
del departamento de La Libertad, no obstante ser diputado por el
departamento de San Salvador. He estado activo con el tema de mi
casa en un terreno en el volcán, aquí en Nueva San
Salvador. Al principio, en broma, muchos de los miembros de las
bases de aquí me decían que tendría que venir
como candidato. Yo lo agarraba como broma también. De repente,
hubo una propuesta formal de la (Directiva) Municipal de acá
y posteriormente trascendió a una propuesta formal que se
hizo al COENA y el COENA me la hizo a mí.
Te tocó una de las canchas más difíciles...
Yo no estoy aquí porque las cosas sean fáciles y,
de hecho, creo que las grandes cosas en la vida no son las más
fáciles.
¿Te lo pusieron como una alternativa fatal?
No. En ningún momento.
Sé que un diputado gana más de 32 mil colones...
¿Sabías que el salario del alcalde de Santa Tecla
es como de 12 mil?
Ni siquiera me detuve a averiguar eso. No fue lo primero que pregunté.
Sinceramente la motivación de todo esto no es económica.
¿Qué ofreces?
Queremos que la oferta se apegue lo más posible a las necesidades
reales de los diversos sectores sociales que componen el municipio.
Te adelanto algunos ejes: el primero es un rescate de la seguridad
pública. Otro eje es la recuperación de valores a
nivel de la sociedad, de comunidades, del individuo. Esto se asemeja
a lo que está haciendo Evelyn (de Lovo) en San Salvador.
Otro es la recuperación del patrimonio histórico y
recuperación arquitectónica... También pensamos
en el planeamiento de desarrollo urbano, el desarrollo sostenible
en armonía con el medio ambiente. La reducción y mitigación
de riesgos.
¿Debatirás con tu adversario?
Siempre ha sido mi estilo el de aceptar debates.
¿Cuáles son tus fortalezas?
No me gusta hablar de mí mismo porque lo importante es demostrar
con hechos. Siempre he sido transparente, honesto, he tratado siempre
de dar lo mejor de mí. Siempre he asumido mi responsabilidad
y riesgos que una función pública implica y lo otro
es ingenio. A mí me ha tocado surgir de la nada con ideas
y cosas. Y ese es uno de los ejes del que no te hablé antes
que es servicios no tradicionales. Los parques, los
mercados, el ornato, la limpieza y recolección de basura
son componentes importantísimos de una gestión municipal
y de hecho son los que yo creo que deberían ser considerados
como primordiales, pero no los únicos. Hay otros servicios
donde se debe innovar.
¿No necesitas de la política para ganarte la vida?
No vivo sólo de ser político. Hago trabajos de consultoría,
soy socio de una empresa dedicada a otras actividades.
¿No te gusta ser diputado?
El trabajo de diputado me ha gustado. Pero me gusta más el
trabajo ejecutivo que el de la Asamblea.
Supe que un compañero de tu fracción filtró
un sondeo de acá de Santa Tecla, donde no salías muy
bien...
En primer lugar, el sondeo que yo sé que se hizo fue hace
alrededor de dos meses, cuando yo ni siquiera era candidato, y de
hecho aparezco bien.
¿Cómo anda la lealtad entre los diputados areneros?
Lo que yo he visto de parte de mis colegas en la fracción
es un apoyo al trabajo que se quiere realizar aquí. Pero
al final, los resultados dependerán del trabajo que hagamos
con mis colaboradores. Cualquier otra cosa me tiene sin cuidado.
¿Te parece que vayan como candidatos de ARENA personas
con camisetas sin sudor?
Si estas personas se apegan a las líneas y planes del partido
para llevar desarrollo a las comunidades, yo no le veo ningún
problema porque de nada sirve que se pueda llevar a una persona
que sea tradicionalmente arenera si esa persona no tiene posibilidades
de ganar y, consecuentemente, no pueda tampoco llevar mejora a las
comunidades.
Qué es más difícil: ¿perseguir secuestradores,
lidiar con adversarios... y compañeros en la asamblea o pelear
esta alcaldía?
Una cosa, naturalmente, es más peligrosa que otra. A veces
los desafíos más grandes son los más interesantes
porque de ellos se pueden obtener grandes resultados.
¿Tu mejor época fue en la PNC?
No lo sé. Creo que cada época es distinta. Uno va
aprendiendo, va madurando.
¿Te pone a soñar en grande la política?
Yo nunca he aspirado a nada. Cuando yo salí de la Policía
no aspiré ser diputado, ni candidato a alcalde. No tengo
una aspiración política más allá de
lo que me toca. Para mí esta es simplemente la oportunidad
que tiene un ciudadano como yo de participar en la construcción
de cosas para el país. Al final, estoy convencido de que
los peores políticos son los que piensan en primer término
en la política como una oportunidad de hacer carrera para
un desarrollo personal.
¿Quiénes son esos?
Son esos políticos que hacen de esto una forma de vida, porque
no pueden hacer otra cosa. Son los peores porque son capaces de
hacer cualquier cosa, decir cualquier cosa, mentir en cualquier
sentido, para perdurar en ese modo de vida.
Algunas buenas personas dicen que fuiste un gran director de Policía,
pero que no fuiste muy buen administrador
Yo creo que soy un buen administrador. Pero a mí me tocó
construir la iglesia, dar la misa, recoger la limosna, confesar
y repicar al mismo tiempo. Eso implica que muchas cosas no se hicieron
de la manera más ordenada. A mí me tocó ver
lo del repliegue de los cuerpos de seguridad antiguos y asumir la
responsabilidad total de la seguridad pública.
¿Pero por qué se dice que no eres tan buen administrador?
Como no se podía decir otra cosa, ¿cuál es
la principal crítica que se puede hacer a un jefe de policía?
¿Que no es efectivo? ¿Que es corrupto? Como no me
podían criticar por eso, entraron por la parte administrativa.
Y yo te quiero decir que muchas veces incumplí con los lineamientos
tradicionales para administrar, porque a mí se me dijo en
un momento que tenía que abrir cuarenta puestos policiales
y desplegar varios departamentos en sólo 3 meses.
¿No venía la Policía con un manual de funcionamiento
o de operaciones?
A mí me tocó hacerlo. Entonces, ¿cómo
no van a criticar? Y sin afán de parecer presuntuoso, esa
crítica que se ha hecho jamás fue sustentada. Al final,
creo que sí fui un administrador eficiente, que estaba aprendiendo.
¿Se te fue algún errorcillo?
Acepto y asumo los errores que cometí porque transparentemente
se discutieron ante la opinión pública en debates.
¿Te gustan las armas?
Sí. En parte, pero dentro de los deportes que he practicado.
En un momento, para mí se volvieron una necesidad.
¿Te llena de adrenalina el combate?
No es que me llene de adrenalina. Simplemente cuando me toca enfrentar
las situaciones lo he hecho asumiendo riesgos.
¿Tienes pesadillas con secuestradores capturados?
No. Gracias a Dios siempre duermo tranquilo.
¿Ha evolucionado Rodrigo Ávila, el duro anticomunista
que se juramentó en 1989 en la defensa civil de la Escalón?
Creo que sí. Lo he demostrado con mis actitudes y acciones.
Soy una persona 100% institucional. Mantengo intacto mi anticomunismo.
Pero estoy convencido que anticomunismo no es sinónimo de
persona cerrada y radical. Soy anticomunista porque creo que el
comunismo es una utopía que destruye los valores de la sociedad
y que atenta contra los principios cristianos. Por eso me voy a
morir anticomunista, pero creo en el consenso en la negociación,
en la conversación.
¿Eres una especie de niño terrible en ARENA?
No. Simplemente soy honesto. No puedo ser hipócrita. He sido
consecuente con mis principios. Si uno traiciona sus principios
puede traicionar cualquier cosa. Siempre he tenido el valor de aceptar
mis errores y mis desaciertos.
¿De verdad Rodrigo, nunca coqueteaste con la Liga de Areneros
al Rescate?
No, porque para mí en un partido moderno y democrático
no hay necesidad de orientarse a tendencias grupales. Yo compartí
algunas cosas con las que criticaron situaciones pero nunca me identifiqué
con un grupo al interior de ARENA.
¿Estás a gusto con el COENA?
Me siento a gusto con este COENA porque le ha dado impulsos de modernidad
al partido.
Eres paciente
Sí
¿Católico?
Soy católico. Pero también me reúno con evangélicos.
Ellos respetan mis creencias... creo en Dios, por eso te reafirmo
que soy anticomunista, porque los comunistas no creen en Dios.
¿Dónde estudiaste?
Secundaria en el Liceo Salvadoreño; luego en una universidad
en Estados Unidos.
¿El último libro que leíste?
De un escritor británico sobre la personalidad de Hitler.
Creo que hay que conocer a las personas peligrosas como Hitler.
¿Te seduce el poder?
El poder no es de los hombres. Un hombre lo puede administrar. Pero
el poder es de Dios.
¿Qué tienes de música en casa?
Rock progresivo. Queen, Bruce Springsteen, Chicago.
¿Una frase favorita?
Creo que la fuerza del cariño es más grande
que los manuales de procedimientos.
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