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Buena clasificación
Los panteras del San Salvador destaparon su sed de clasificarse,
y lo lograron goleando a FAS con el artificio del contragolpe letal.
Roberto Águila/EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Ni siquiera cuando el San Salvador se quedó
con diez hombres por expulsión de Denis Alas con 20 minutos
por jugar, y Rubén Alonso tuvo que recurrir al ingreso
de Juan Carlos Rivas y José Martínez para balancear.
FOTO EDH |
Se podría alegar que el San Salvador fabricó su goleada
de 4-0 sirviéndose de un FAS mutilado por las importantes
ausencias del arquero Luis Castro, del defensor Marvin González
y del volante de marca Gilberto Murgas, pilares en la alineación
titular del cuadro santaneco, y que ahora están al servicio
de la Selección Nacional.
Lo cierto es que de la manera en que se manejó FAS, y de
la respuesta que brindó San Salvador, la goleada pudo haber
sido el mismo final en cualquier circunstancia.
Porque no se puede jugar en riesgo permanente como lo hizo FAS,
tirado sobre el terreno pantera tratando de afirmar su potencia
ofensiva, pero sin detenerse un instante para pensar en guardar
algún recelo defensivo.
Sobre todo frente a un equipo pantera que, por las características
de velocidad y manejo de sus dos hombres en punta, Alex Obregón
y Franklin Webster, el contraataque es su mejor arma para hacer
estrasgos en el fondo del rival.
Analizando los cuatro goles convertidos y otros que no terminaron
en la red por milagro, todos tuvieron origen en el contragolpe mortal
que comenzó con la zurda de Emiliano Pedrozo para ubicar
el espacio, y lo prolongó Denis Alas con el centro medido.
FAS no tuvo recursos
Luego de los dos primeros goles panteras marcados por Carlos Gómez
Navas y Alex Obregón, el director técnico tigrillo,
Agustín Castillo, echó mano de su banco de suplentes
para enmendar su flatulencia ofensiva. Ingresó a Alejandro
Bastos y a William Reyes, sus delanteros titulares, y esperó
otra respuesta de su equipo.
Pero FAS continuó con la misma insolvencia para prolongar
los avances ofensivos con la misma claridad con que los iniciaba.
Los repetidos desbordes de Ramón Flores o de Nelson Nerio
siempre tenían el mismo destino: la cabeza de Orlando Garcés
o de Mario Mayén Meza para devolverlo todo, o las seguras
manos de Misael Alfaro, quien otra vez estuvo en otra tarde brillante.
Jorge Rodríguez y Ernesto Góchez intentaron abrir
el juego por todos los costados tratando de encontrar fisuras en
el fondo pantera, y no lo encontraron.
Ni siquiera cuando el San Salvador se quedó con diez hombres
por expulsión de Denis Alas con 20 minutos por jugar, y Rubén
Alonso tuvo que recurrir al ingreso de Juan Carlos Rivas y José
Martínez para balancear.
Y fue tanta la flojera funcional de FAS que no solamente no pudo
llegar al gol, sino que recibió el cuarto tanto pantera al
minuto 89, cuando ya el San Salvador había dejado el saldo
de su esfuerzo al jugar disminuido.
El triunfo significó para el San Salvador llegar a los 28
puntos, suficientes para clasificarse tranquilamente en el tercer
lugar.
Ahora, y tal como lo dijo Rubén Alonso al final del partido,
la cabeza del cuadro pantera está en planificar la manera
de enfrentar la fase semifinal.
De acuerdo a las posiciones, el rival serán Municipal Limeño,
un equipo que sigue soñando con su primer título.
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