Peligra vida de
sacerdote
La víctima iba gravemente herida,
aunque no de bala. Se sospecha de un ex empleado
de la parroquia
- Mario
Martínez/Verónica
Rivas
- El Diario
de Hoy
El
sacerdote católico Rogelio Esquivel,
secuestrado la noche del domingo en Nueva San
Salvador, podría estar gravemente herido,
informó una fuente cercana a la
investigación.
El padre Esquivel fue plagiado por tres
sujetos que lo esperaban en el estacionamiento
de la parroquia Inmaculada Concepción.
Durante el plagio, el presbítero fue
lesionado.
Según las investigaciones, uno de los
secuestradores lo golpeó varias veces.
Esquivel gritaba "!ayúdenme, estoy
sangrando!".
Aun cuando los sujetos tenían armas de
fuego, ninguna fue disparada, según
testigos. En la escena del plagio quedó,
en el suelo, una considerable cantidad de
sangre, que hace temer por la salud del
religioso.
No se tienen antecedentes, después de
la guerra, sobre el secuestro de algún
sacerdote católico.
Sospechoso
Según el arzobispo de San Salvador,
Mons. Fernando Sáenz Lacalle, hay pistas
de los culpables del secuestro del padre Rogelio
Esquivel. Uno de ellos sería un ex
empleado de la parroquia Inmaculada
Concepción, con quien el padre tuvo
problemas por el dinero de las colectas y por
los fondos para la reconstrucción del
templo, destruido por los terremotos de enero y
febrero.
"Al parecer, es alguien que tiene
interés en el dinero de las colectas de
la iglesia; aunque no puedo proporcionar su
nombre, las autoridades ya tienen conocimiento y
serán ellas quienes amplíen esa
información", dijo Sáenz
Lacalle.
El arzobispo agregó que los
secuestradores ya se pusieron en contacto con la
familia y pidieron el rescate, aunque no dio a
conocer la cantidad.
El plagio
El secuestro ocurrió a eso de las 7:30
de la noche del domingo. El padre Esquivel
salió de la iglesia provisional donde
había oficiado misa junto a tres
colaboradores.
Cuando llegaron al estacionamiento,
observaron que una lámpara estaba
encendida. El padre entró primero y, en
ese momento, un hombre lo sujetó,
mientras que otro obligó a sus
acompañantes a tirarse al suelo.
El individuo que sujetaba a Esquivel lo
golpeó. Luego apareció otro que
también golpeó al religioso.
Los delincuentes entonces obligaron a los
colaboradores a quitarse la cintas de los
zapatos, las que usaron para atarles la
manos.
En seguida subieron al padre a su propio
vehículo, un Chevrolet verde, doble
cabina. Uno de los sujetos halló
fácilmente el control remoto del
portón dentro del vehículo y lo
abrió. Luego escaparon.
Los colaboradores del sacerdote tardaron unos
cuatro minutos en levantarse del suelo y pedir
ayuda a un anciano que transitaba por la calle.
Este los desató.
En seguida montaron unas bicicletas y
siguieron la ruta que habían tomado los
plagiarios, pero al llegar al parque Daniel
Hernández, desistieron y optaron por
llamar al 911.
La Policía montó un operativo
de búsqueda sin resultados positivos.
¿Quién es?
El padre Rogelio Esquivel se ha destacado
desde siempre por su piedad y acercamiento con
sus fieles.
Muchos lo recuerdan a cargo de la parroquia
San José de la Montaña, en la
colonia Escalón, en la década de
los Setenta.
Sin embargo, en 1978 fue transferido a una
parroquia de Cojutepeque, Cuscatlán.
Durante la guerra, tuvo que salir del
país y no regresó hasta hace
algunos años. Se le encomendó la
parroquia Inmaculada Concepción, en Nueva
San Salvador.
Actualmente, es muy conocido por sus
programas de televisión y apoyo a los
movimientos evangelizadores.
Arzobispo
pide oración a fieles