Lunes 28 de mayo de 2001


Está pendiente un nuevo marco regulatorio
Gran parte del transporte escolar circula sin permiso

La falta de reglamentación impide a las autoridades llevar un control de las unidades de transporte escolar

Susana Joma
El Diario de Hoy

Al entrar la mañana y al caer la tarde, cientos de vehículos con rótulos de "transporte escolar" se desplazan hacia distintos puntos de la capital y al interior del país, abarrotados de escolares. A pesar de que este servicio se presta desde hace 30 años, no existen reglas específicas que lo regulen en la normativa vigente de transporte, ni siquiera hay un registro completo de los vehículos que funcionan como tales.

Según el Viceministerio de Transporte, en la actualidad, sólo 178 microbuses tienen permiso de línea para circular con la modalidad de transporte escolar, pero, apuntan, de forma temporal. El resto de transportistas, estimados en 2 mil 500, está pendiente de una autorización de línea debido a los trámites burocráticos, o ni siquiera ha hecho esas gestiones y circula como cualquier vehículo.

Al respecto, Ricardo Yúdice, titular del Viceministerio de Transporte, reconoce que en el Reglamento de Tránsito existe poca normativa y, por tanto, no hay forma de ejercer control sobre los recorridos, la frecuencia ni de calidad del servicio.

"Para circular, ellos solicitan un permiso. Se les otorga con base en los pocos requisitos que establecen el Reglamento de Tránsito y la Ley, porque tienen un determinado contrato con un colegio o quieren servir determinadas rutas de colegios. Pero no hay nada sobre las condiciones del servicio y de la seguridad", afirma Yúdice.

El funcionario subraya que, a más tardar, en junio de este año, tienen previsto presentar en la Asamblea Legislativa un nuevo marco regulatorio que abarque el transporte escolar, y donde queden definidos aspectos como la obligatoriedad de una salida de emergencia y las buenas condiciones de los vehículos, la debida identificación y el establecimiento de recorridos específicos.

Ana Dolores Flores Guillén trabaja en el transporte de escolares y es presidenta de la Asociación de Transporte Escolar y Turismo Tecleño (ATETT). Para ella, el Viceministerio de Transporte debe emitir un reglamento especial con urgencia, pero no según la experiencia que se tiene desde el escritorio, sino desde la realidad que plantean las asociaciones de esta naturaleza. La presidenta de ATETT, entidad que aglutina alrededor de 37 socios con un aproximado de 75 vehículos, estima que, en todo el país, circulan alrededor de dos mil 500 unidades dedicadas al transporte escolar. La mayoría de los propietarios, reconoce Flores, "no pertenece a ninguna asociación".

La falta de un reglamento que obligue al registro de las unidades hace que los propietarios no se preocupen por obtener el permiso (ver requisitos) que otorga el Viceministerio para tres meses.

Guillén sostiene que, contrario a lo que ocurre con los que no están asociados, usualmente, quienes sí lo están cumplen los requisitos, entre ellos someterse al antidoping, y en el caso de ATTET, hasta tienen un logo en forma de lápiz que identifica los microbuses. En cumplimiento de lo acordado en reuniones con los dos antecesores del actual viceministro, la asociación tiene reglas internas para la seguridad de los estudiantes.

"En la asociación se previene a los socios para que no circulen con las puertas abiertas, que tomen las medidas para que los niños no saquen brazos, las manos, ni la cabeza fuera de las ventanillas, ni que vayan bromeando, empujándose, ni comiendo semillas. También se evita que lleven objetos que puedan lesionarlos, como lápices, y que no se instalen bancas adicionales en las unidades", detalla Guillén.

Perjudicados

El costo de este servicio oscila entre los 150 y 400 colones, según las zonas, recorridos y colegios con los que se trabaja. Los transportistas que no están registrados y no pasan ningún control básico ante el Viceministerio suelen cobrar tarifas menores que afectan a los asociados y que han invertido en llenar los requisitos, costear capacitaciones, controles médicos y seguros en caso de accidentes para garantizar a los padres de familia un buen servicio. En los últimos años, sobre todo en la zona urbana, el transporte escolar se ha convertido en un problema de congestionamiento en las proximidades de los colegios.

Sin embargo, quienes tienen este tipo de trabajo tiran la piedra de los embotellamientos a los no autorizados y a los padres de familia que se estacionan frente a los colegios por varios minutos, lo que les limita el espacio para dejar a los niños lo más cerca posible de su lugar de estudio.

Una normativa adecuada sobre el transporte escolar abarcaría aspectos como el estacionamiento, incluso el mejoramiento de los vehículos, gracias a la posibilidad de acceso a créditos blandos.

Los requisitos

-Una persona natural o jurídica que aspira a recibir la autorización para que su vehículo circule como transporte escolar debe llenar una solicitud y presentarla en la ventanilla de la Dirección General, así como fotocopia de cédula y partida de nacimiento, fotocopia de NIT, solvencia de la Policía Nacional Civil en original, fotocopia de tarjeta de circulación vigente certificada por notario, constancia de la institución educativa para la cual prestará servicio dirigida al Director General.

-También debe presentar certificado de examen psicológico del conductor, un carné de inscripción de la escuela de Capacitación Profesional para Conductores (a la que asisten los transportistas del servicio colectivo) y someter el vehículo a revisión.


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