Vacunación
avícola
Gobierno
manejará plan de
aplicación
La vacunación en las aves
será controlada por el Gobierno, que
registrará el lugar donde se
aplicará, el nombre del dueño de
las aves y el número de dosis a
inyectar
- Lourdes
Méndez
- El Diario
de Hoy
Para
erradicar el virus de la influenza aviar, el
Gobierno salvadoreño importará las
vacunas desde México y Estados
Unidos.
También, a la vez seleccionará
al laboratorio que, además de producir la
mejor vacuna, también tiene la capacidad
de abastecer la demanda local.
La estrategia para controlar la influenza
será administrada directamente por el
Ministerio de Agricultura y Ganadería
(MAG).
Según el plan de control
diseñado por el Gobierno, las aves que
serán inyectadas son, exclusivamente, las
de las zonas donde se detecten los brotes, lo
que implica una política selectiva de
erradicación viral.
Para seleccionar el laboratorio idóneo
que proveerá el medicamento, el ministro
de Agricultura y Ganadería, Salvador
Urrutia Loucel, explicó ayer que ha
pedido apoyo técnico a la
Secretaría de Agricultura de Estados
Unidos, especialista en la materia sanitaria.
"Se solicitó el acompañamiento
a través de profesionales, que pueden ser
profesores de universidades, para que asesoren
en la selección del laboratorio. La idea
es adquirir la vacuna adecuada", dijo
Urrutia.
Vacunación
La fase de vacunación se
ejecutará posterior a la
notificación oficial de que El Salvador
padece la influenza aviar. Esa
notificación se hará ante el
Organismo Internacional Regional de Sanidad
Agropecuaria (Oirsa), inmediatamente
después de conocido el resultado de
laboratorio, que precisará el tipo de
cepa presente en la influenza aviar.
Para proceder a la transacción
comercial de la vacuna, el Gobierno necesita los
resultados clínicos que serán
enviados este fin de semana, desde Estados
Unidos. Conforme a la tipología de la
cepa detectada, se definirá la
vacuna.
Para administrar esa vacuna, el MAG, por
medio de la Dirección de Sanidad Vegetal
y Animal (DGSVA), clasificará las zonas
donde se localizan los brotes del virus. "Como
la vacuna no será aplicada de forma
masiva, sino selectiva, se aplicará en
los focos donde se detecte el virus. Por ello,
no esperen que las vacunas se van a comprar en
los supermercados o las tiendas", explicó
Urrutia.
Lo anterior significa que la
administración oficial exige que "las
personas que utilicen vacunas tendrá un
registro de sus granjas y el número de
aves que se estará autorizando vacunar
por la vía oficial. El registro
también se extenderá a las
importaciones y el número de vacunas a
comprar", recalcó el funcionario.
El control
Pero no sólo eso. El control del
Gobierno incluye el proceso de
verificación, es decir, la forma en que
se administre el medicamento.
"La vacuna es un virus vivo que, si bien es
atenuado, como toda vacuna debe ser administrada
y manejada técnicamente. Caso contrario,
podría inocularse un virus que, en lugar
de curar, provocaría el desarrollo de la
enfermedad", explicó Urrutia.
Bajo esa perspectiva, la vacuna tiene que ser
administrada y verificada, en su
aplicación, por el Gobierno.
Pero, además del plan de
vacunación, el MAG ha considerado otras
acciones que permitirán al país
recuperar la certificación de país
libre de la influenza aviar, tal como
ocurrió en diciembre pasado. Todas las
acciones de control y erradicación de la
enfermedad fueron explicadas ayer al sector
avícola, que durante la tarde discutieron
la forma de cómo enfrentar el virus.
Con esa fusión de apoyo: privado y
estatal, Urrutia espera que la lucha sea
efectiva en el corto plazo. Se incluye el hecho
de la cepa no sería restrictiva al
comercio.