La hoja de maple
bañada en oro
La delegación canadiense viene en
busca de mejorar su participación
anterior en el Panamericano de Chile, donde
logró cuatro bronces. Kumites por equipo
en femenino podría darle una medalla de
oro a Canadá.
Daniel
Herrera
Después
del almuerzo, un pequeño descanso en el
'lobby' del hotel era necesario, sobre todo
cuando a las 2:30 llegaría la primera
práctica para afinar detalles previo a
las competencias que inician mañana por
la trade. La delegación de Canadá,
conformada por 11 atletas y dos entrenadores,
sabe de antemano que no son grandes favoritos a
ser los reyes del karate a nivel panamericano,
pero traen en sus maletas el deseo de ganarse un
par de medallas de oro, las que
mejorarían su participación en un
campeonato de esta categoría.
"Tenemos esperanza de ganar oro en equipos
femenino, equipos masculino e individuales. En
katas no somos muy fuerte, pero podemos dar la
sorpresa", dijo Manuel Monzón, entrenador
argentino que dirige al seleccionado canadiense
de karate y residente en ese país desde
hace más o menos 19 años. La
confianza en el equipo femenino se debe a que
lograron la cuarta casilla en el campeonato
mundial de karate, a pesar de que no es el mismo
grupo, es un buen 'handy cap' para esta
competencia.
Mucha confianza
"El deporte está tomando un lugar muy
importante en nuestro país, luego de los
Juegos Panamricanos celebrados en Winnipeg",
señaló Monzón, demostrando
que esta especialidad del arte marcial ha tomado
mucho auge en el país nortemaericano. A
lo largo de la práctica, Monzón
inculcó mucho a sus pupilos que los
combates se ganan desde antes que se de inicio.
Los quince segundos antes del duelo sirven para
ganarse la confianza y moralmente estar mejor
preparados que el rival. Además, los
ejercicios iban encaminados al al poder de
reacción para evitar ser sorprendidos por
falta de desconcentración.
- El trabajo de combates entre ellos fue
para evaluar a cada uno de los atletas y
señalar donde estaban los errores para
evitar cometerlos a la hora de la
competencia. Las katas satisfacieron las
exigencias de los dos entrenadores. En tres
presentaciones, tanto Nao Nakatsuka como
William Chun demostraron mejora en sus
movimientos. Después de un trabajo que
exigió un evidente esfuerzo
físico, el relajamiento, de más
o menos veinte minutos, sirvió para
concluir la primera práctica de los
canadienses. Gritnado el nombre de
Canadá, la delegación de la
hoja de maple selló su faena, con la
confianza de que el trabajo en este
panamericano de karate será mejor que
el anterior.