De vencedores y
vencidos
Los técnicos de El Salvador,
Armando Contreras Palma, y de Estados Unidos,
Jhon Ellinger, hablaron con El Diario de Hoy
después del partido. Mientras uno
habló de técnica, el otro
entrenador se metió con el clima.
- Rodrigo
Baires Q.
- Enviado
Especial
La
selección salvadoreña sub-17
permaneció callada durante todo el viaje
desde el Estadio "Robert R. Herman", en la
Universidad de San Luis, Missouri, hasta el
hotel donde se encuentran hospedados.
Atrás había quedado el marcador
4-0 en la pizarra y el sueño frustrado
del boleto mundialista.
Cuando Armando Contreras Palma, entrenador de
El Salvador, rompió el silencio fue para
decir que habían entrado 'con mala
suerte' desde el principio. "Ellos ganaron en el
sorteo y escogieron la cancha con viento a
favor... Desde ahí ibamos mal",
aseguró el técnico cuscatleco.
"Se nos dificultó tocar la pelota
abajo y algunos de los jugadores del equipo
titular, como Miguel Ochoa, Alex Escobar,
Francisco Leiva y Jhon García, no se
recuperaron físicamente para el
encuentro", añadió.
De acuerdo al técnico, desde un
principio sabía que el estado
físico podría ser la variable que
inclinara la balanza en contra, por lo que
hubiera preferido haber jugado contra los
estadounidenses en el primer juego.
De igual forma, Contreras aceptó que
Leiva no logró manejarse apropiadamente
en la volantía y que el ataque
norteamericano los obligó a replegarse al
borde de su área. "Nuestro objetivo era
buscar el 0-0 para el primer tiempo y luego
cambiar la estrategia en el segundo tiempo... Ya
con el viento a favor", dijo el estratega
salvadoreño.
La otra pizarra
Por su parte Jhon Ellinger, entrenador de
Estados Unidos, ahondó más en su
sistema de juego: "Sabíamos que Emmanuell
Castillo y Leiva eran jugadores peligrosos en la
media cancha, además que Dennis Alas y
Ochoa eran rápidos así que
definimos mantenerlos bien marcados".
Con base en su análisis, el
técnico estadounidense mandó a
marcar en relevo a los delanteros nacionales,
además de cerrar sus filas desde la media
cancha para no dejar espacio alguno. Su sistema
funcionó y el descontrol en la
volantía salvadoreña no
dejó posibilidades para que se armara
algún ataque.
"Fuimos más rápidos que ellos,
tanto el ataque como en la recuperación
de balones y a la hora de tomar nuestras
posiciones... Eso nos ayudó a controlar
el juego", sentenció Ellinger.
De todos modos, Ellinger dijo que "El
Salvador es un equipo que sorprendió en
el torneo" y que obligó a sus pupilos a
jugar mucho más para salir con la
victoria. "Les pedimos que dieran el 150 por
ciento de su potencial para este juego",
comentó el estadounidense.