Por un
pelito
El Deportivo ganó, pero no fue
suficiente para seguir vivo en la
'Champions'.
Agencia
EFE
El
Deportivo de La Coruña no pudo vivir la
noche mágica que esperaba y cayó
eliminado ante el inglés Leeds United en
su primera participación en el
máximo torneo europeo, en un encuentro
donde fueron muy superiores.
Los coruñeses no hicieron realidad su
sueño de paliar el 3-0 de la ida, aunque
estuvieron apoyados por un público que se
volcó desde el inicio del encuentro. A
pesar de adelantarse pronto en el marcador, el
conjunto de Irureta no supo aprovechar las
abundantes oportunidades de las que gozó,
y, aunque lo intentó hasta el final, esta
vez no hubo remontada épica.
El 'Dépor', conducido en ataque
magistralmente por un espectacular Djalminha y
en la contención por Mauro Silva,
cedió ante un Leeds que al final supo
aguantar el empuje de los locales.
Los deportivistas salieron a por todas desde
el primer momento sin esconder sus armas de
ataque. Djalminha en la primera parte y
después Tristán en la segunda
lograron los dos goles de un marcador que, a la
conclusión, no hizo justicia a lo
demostrado por unos y otros.
Soñado
El encuentro no pudo empezar mejor para los
deportivistas. Tras unos primeros compases con
un continuo toma y daca por parte de los dos
conjuntos, Djalminha, en el '8, abrió el
marcador y dio forma a las esperanzas
blanquiazules para conseguir una nueva remontada
histórica. El pénal cometido sobre
Pandiani sirvió para que el
brasileño engañara totalmente a
Martyn en su lanzamiento.
Por si la derrota por tres goles en Leeds no
fuera suficiente para complicar los
sueños gallegos, los postes de la meta
inglesa no ayudaron en absoluto.
Si en la primera mitad Fran ya conociera el
sabor de la madera, Romero, en el '49, hizo lo
propio después de un fortísimo
disparo que Martyn tocó lo
suficiente.
Todo seguía igual hasta que, en el
'73, una gran picardía de Fran, que
sacó una falta mientras que los mismos
jugadores del Deportivo protestaban,
sirvió para que Tristán, tras pase
de Valerón hiciera el segundo tanto.
Molina se erigió en guardián de
la todavía utopía coruñesa
porque, un minuto más tarde
realizó una fenomenal intervención
a un disparo a bocajarro de Viduka. El
'suspense' duró hasta el final, pero la
mala suerte, Martyn, y los postes dictaron
sentencia a un Deportivo que mantuvo su
sueño hasta que Braschi pitó el
final.