Un brindis
vikingo
El noruego Jon Carew anotó el gol
que clasificó al Valencia a las
semifinales de la Liga de Campeones.
Agencia
EFE
Un
gol del noruego John Carew clasificó ayer
al Valencia para la disputa de las semifinales
de la Liga de Campeones, después de
superar al Arsenal inglés 1-0 en un
partido vibrante y en el que el tanto del
triunfo llegó en el tramo final.
El Valencia partía, tras la derrota
por 2-1 en "Highbury", con la imperiosa
necesidad de marcar para seguir en la
competición. Además, los
últimos resultados en la Liga
española confirieron al partido una mayor
importancia de la que ya de por sí solo
tenía el choque.
Pese a la trascendencia del partido, el
técnico valencianista Héctor
Cúper sorprendió al dejar en el
banquillo al argentino Pablo Aimar, si bien las
últimas actuaciones del jugador tras su
lesión refrendaban la decisión del
entrenador argentino.
La historia volvía a repetirse. El
noruego John Carew, que se hartó de
fallar ocasiones de gol ante el Alavés el
pasado sábado, encaró solo la
portería inglesa y envió el
balón fuera al cuarto de hora de
encuentro.
De nuevo el corpulento delantero
nórdico disponía de la mejor
ocasión para marcar, aunque en esta
ocasión su suave toque ajustado al palo
fue interceptado por David Seaman con la punta
de los dedos.
El Arsenal, pese a su habitual
predisposición ofensiva, limitó
sus opciones de ataque a los lanzamientos
lejanos, aunque ni Sylvain Wiltord ni Thierry
Henry tuvieron fortuna en los mejores intentos
de los ingleses, que se encontraron en su final
de su camino con Santiago Cañizares.
Otra cara
El equipo de Arsene Wenger presionó a
un conjunto valencianista que, tras llevar la
voz cantante en el primer tiempo, se veía
superado en el complementario por una
formación inglesa que imprimía
mucha fuerza y velocidad a su juego.
Cuando el segundo tiempo alcanzaba su
ecuador, Cúper recurrió a su
compatriota Aimar, sabedor que a falta de ritmo
de competición en el tramo final del
choque una acción desequilibrante suya
podría ser, en teoría, de gran
ayuda al equipo.
El partido entraba en una dinámica
peligrosa para el Valencia, los minutos pasaban
y el ansiado gol no llegaba. El esloveno Zlatko
Zahovic entraba en escena, pero
correspondió al vilipendiado Carew hacer
saltar la banca con su recurso menos
habitual.
Un cabezazo del internacional noruego
batía a Seaman tras un servicio de Gaizka
Mendieta que metió al Valencia en
semifinales.