Urge
protección
Una pareja de octogenarios que
reconoció a los sujetos que en su casa
los obligaron a alimentar a un joven que
habían secuestrado, ha
desaparecido
- Mario
Martínez
- El Diario
de Hoy
Durante
el juicio contra la banda de "Toño
Chiches" se esperaba la comparecencia de dos
testigos, quienes habrían sido obligados
a ayudar a los sospechosos a alimentar a una
víctima de plagio. No llegaron.
La defensa de los acusados resaltaba este
hecho que beneficiaba a sus clientes:
"¿Cómo es que esas dos personas,
testigos importantes, no asistieron a la cita?
Ahí se muestra la deficiencia de la
Fiscalía", decían, con el fin
restar credibilidad a las investigaciones.
Sin embargo, fuentes cercanas al caso
manifestaron que la pareja de adultos mayores
fue citada, buscada en el lugar y todo sugiere
que ha desaparecido.
"Lo más probable es que ya no
existan", concluyó uno de los abogados
que participan en el juicio.
Ayer mismo se hizo la notificación
sobre estas anomalías al Tribunal de
Sentencia de Santa Tecla, donde se
desarrolló el juicio.
Nueva ley
A pesar de que recién entró en
vigencia un modesto programa de
protección de testigos, estos siguen
siendo amedrentados por los cómplices de
los sospechosos, por lo cual optan por huir del
país o callar.
En el mismo juicio, en el que son procesados
tres presuntos secuestradores, la víctima
del hecho, que además tenía
calidad de testigo, decidió no declarar.
El Juez entonces le impuso una multa y
envió a la Fiscalía el caso por
desobediencia.
Sin embargo, el joven tiene buenas razones
para callar, pues por fuentes cercanas se supo
que ha sido amenazado con matar a su familia. El
mismo padre de la víctima que
decidió encarar a los acusados, dijo que
ha sido víctima de amenazas.
El director de la Policía, Mauricio
Sandoval, dice la ley recién entrada en
vigencia no es lo que se había pensado.
La anterior propuesta implicaría
grandes inversiones de dinero y condiciones
difíciles de cumplir, por lo cual no era
aprobada por los diputados.
La estrenada ley hace hincapié en
mantener en reserva la identidad de las
personas, pero no posibilita el cambio de
identidad o la salida del país como
protección.
Se insiste en proteger la identidad del
testigo o víctima lo que, incluso, en
algún momento implicaría decomisar
videos y películas a fotoperiodistas y
camarógrafos de televisión.
"Con sólo que un testigo no pueda ser
visto por los delincuentes, ya es un gran paso",
dice Sandoval.
La
ausencia de la ley ha ocasionando en el pasado
que los testigos sean asesinados, e incluso,
prefieran el suicidio, como ocurrió con
el principal testigo en el caso de Aristides
Umanzor, alias "El Sirra".
Huyen del país
En otro hecho reciente, la víctima de
un secuestro en la que se procesa a la banda de
"El Sapo", salió del país huyendo
de posibles actos de venganza.
La ausencia la notificó la hermana de
la víctima. Estas actitudes entorpecen el
trabajo de los tribunales, ya que en algunas
diligencias, para probar el involucramiento de
los indiciados, es necesaria la presencia de las
víctimas.
El año pasado, la testigo en el caso
de un homicidio, por el cual eran procesados dos
sospechosos, fue asesinada en el parque
Balboa.
Ana Yancy Arévalo, de 19 años,
fue localizada por agentes del Sistema de
Emergencia 121 en el interior. El cuerpo estaba
semidesnudo y presentaba al menos 45
puñaladas. La autopsia reveló que
estaba embarazada.
En el caso contra Margarita Parada Grimaldi,
que fue absuelta por un tribunal de conciencia
por el delito de robo de furgones, la
Fiscalía no logró la comparecencia
del principal testigo.
El testigo, hijastro de la mujer,
había revelado con anterioridad detalles
que involucraban a Parada Grimaldi con los
asaltos.