Piden 26 años
para acusados de secuestro
El juicio contra tres presuntos
secuestradores de un joven quedó
pendiente ayer de un veredicto. Un nuevo
"incidente", no especificado, atrasó el
proceso anoche
- Mario
Martínez/Alberto
López
- El Diario
de Hoy
La
Fiscalía pidió la condena de 26
años y ocho meses de cárcel
contra los tres acusados de haber cometido el
secuestro de un joven en julio de
1999.También solicitó el pago de
500 mil colones por resarcimiento de
daños.
Los acusados son José Antonio
Ángel Rodríguez, alias
"Toño Chiches"; Joaquín
Meléndez Ardón, "Quincho", y
Raúl Alberto Alfaro Guzmán, "El
Burro". Mario Antonio Méndez
Peñate, "Chaqueta", huye de la justicia
por el mismo hecho.
Los tres sujetos fueron llevados a juicio por
el secuestro de Gabriel V., ocurrido el 13 de
julio de 1999 en una finca del volcán de
San Salvador. La familia pagó 300 mil
colones de rescate.
El juicio inició el lunes y anoche se
incluyó un nuevo "incidente", el cual no
fue especificado por ninguna de las partes, pero
que impidió que se diera un veredicto de
culpabilidad o liberación de cargos para
los imputados. A partir del "incidente" se
inició una "indagatoria", dijo uno de los
abogados acusadores.
El testigo
El principal testigo de la Fiscalía
fue el padre de la víctima, quien
narró detalles del secuestro y
negociación. El plagiado fue recluido
durante once días en una casa de una
finca en Comasagua, La Libertad, donde los
delincuentes lo mantuvieron desnudo y fue
torturado, según la
investigación.
La víctima logró ver el rostro
de los acusados durante su cautiverio.
Además, logró, en una
ocasión, escaparse de su prisión,
pero debido a la debilidad y la
desorientación fue localizado por los
secuestradores.
Según las investigaciones,
"Toño Chiches", en represalia, lo
golpeó con la culata de un fusil en la
ingle.
El padre de la víctima también
reconoció a dos de los sospechosos, pese
a que éstos, durante el plagio, iban con
los rostros cubiertos. Los acusados eran vecinos
de la finca que posee la familia.
La parte querellante dijo que, además
de la cárcel, se pedirá el pago de
500 mil colones. Con ello se espera recuperar
los 300 mil del rescate y cubrir los gastos
hospitalarios y viajes al exterior que la
víctima se ha visto obligada a
realizar.
Dos testigos en el caso, una pareja de
ancianos, que supuestamente fueron obligados a
colaborar con la banda, no comparecieron.