Malísimo
comienzo
La Selección Nacional inició
su fogueo el sábado. Fue hasta
Ahuachapán y cayó 0-1 ante el Once
Municipal. No queremos hacer un juicio lapidario
frente a la derrota, pero este equipo de Carlos
Recinos ni siquiera mostró tener
vergüenza.
- Roberto
Aguila
Cuando
se impone la obligación de juntar
esfuerzos para volcar otra imagen más
esperanzadora sobre la gente que aun
sueña, sobre todo cuando la Copa de Oro
está a la vuelta de la esquina y se abre
la oportunidad -una vez más- de rescatar
nuestros valores futbolísticos tantas
veces sepultados, la Selección Nacional
inaugura el plausible intento con un desastre:
viaja hasta Ahuachapán en el inicio de su
preparación, y cae 0-1 ante el Once
Municipal, un equipo de la Liga de Ascenso.
Y lo que desmoraliza no es el simple hecho de
haber perdido un partido, sino la manera en que
se perdió. Con una fisonomía de no
jugar a nada, actuando sin alma, sin una idea de
funcionamiento concreto y entregado a lo que
pudiera surgir en los avatares del
encuentro.
El equipo de Carlos Recinos no
apareció nunca porque no pudo construir
un tan solo circuito de juego, y frente a ese
panorama se sometió a la
improvisación del pelotazo para que Rudy
Coralles lo resolviera solo en cada pique que
resultó siempre una aventura nueva y
desconocida.
Por eso es que al Once Municipal le
alcanzó solamente la voluntad de correr
todos los balones, meter pierna y lucha a lo
largo del encuentro para resolverlo todo a su
favor frente a un rival que careció
totalmente de recursos tácticos y
técnicos. Y por eso mismo es que, a los
45 minutos, Juan Leiva se abrió espacio
en el área rival, disparó seco y
Santos Rivera detuvo el disparo sin retener la
pelota, y el rebote lo recogió Rodrigo
Osorio para poner a ganar merecidamente al once
fronterizo.
Idea ineficaz
En el papel el técnico Carlos Recinos
propuso un planteo ofensivo, manejándose
con Santos Cabrera y Adonay Martínez como
volantes de enganche y soltando más
allá de la franja central a los dos
contenciones Oscar Navarro y Jorge
Rodríguez. Como idea táctica no
estaba nada mal, pero como argumento para
encontrar el gol fue patética.
Y todo fue porque Cabrera y Adonay no se
encontraron nunca como verdadera dupla de
arranque y llegada. Cada uno actuó de
manera aislada, separado uno del otro por una
ancha faja de terreno, y entonces cada
gestión de ataque terminó siendo
una búsqueda individual: Cabrera cruzando
pelotas desde la derecha, y Adonay haciendo lo
mismo por la izquierda.
Fue tan repetida y sin sorpresa esa
gestión de ataque, que los defensores del
Once Municipal se la aprendieron de memoria y la
resolvieron como un problema cuya
solución ya se sabe de antemano.
Por
otra parte, jamás se tuvo un desenganche
decidido hacia el ataque de los dos defensores
laterales. William Oaorio, más preocupado
por resolver los problemas que le creaba el
fronterizo Héctor Avalos -un gran jugador
que a nuestro juicio está subutilizado en
la Liga de Ascenso- cuando aparecía por
ese costado, apenas pasó de la franja
central. Y Jaime Cubías se asomó
muy pocas veces por la banda izquierda para
meter centros demasiado anunciados.
¿Y los cambios?
Toda la imagen de insolvencia que dejó
el equipo nacional en el primer tiempo
siguió sin variar en el segundo, pese a
los cambios a que recurrió Recinos
buscando una mejora: Héctor Canjura por
Adonay Martínez, Marvin Benítez
por William Osorio, William Renderos por Santos
Cabrera, Guillermo García por Jorge
Rodríguez, y Deris Umanzor por Jaime
Bladimir Cubías.
Con estos cambios lo único que se
consiguió fue la disposición
individual que algunos asumieron para echarse el
equipo al hombro y sacarlo de las brumas. Tal es
el caso de Héctor Canjura, quien
realizó un despliegue de nexo ofensivo
digno de mejor causa, tratando siempre de
encontrar el hueco por donde pasar.
Los otros casos fueron los de Deris Umanzor y
Marvin Benítez, los dos derrochando ganas
por provocar el desborde y meter el centro
salvador. Por este concurso individual es que el
equipo nacional desplegó un segundo
tiempo de más sentido ofensivo, pero sin
llegar a crear una verdadera opción de
gol.
Decir que no se consiguió ni siquiera
el empate porque fue expulsado William Renderos
y el equipo quedó disminuido, es inventar
excusas que no sirven de nada. Lo que queda al
final de todo es esa imagen de impotencia que el
equipo mostró en todo el paartido, y a la
que Carlos Recinos debe atender con cuidados
intensivos.
Alineaciones
Once Municipal
- Portero:
- Wilfredo Murgas
- Defensas:
- David Rivas
- Geovanni Avila
- Oquelí Rosales
- Mauricio Artero
- Volantes:
- Rony Orantes
- Héctor Avalos
- Rudy Barahona
- Juan Leiva
- Delanteros:
- Santiago Rodríguez
- Rodrigo Osorio
Gol:
Rodrigo Osorio, sobre los 45' en jugada
Selección Nacional
- Portero:
- Santos N. Rivera
- Defensas:
- William Osorio
- Víctor Velásquez
- Elmer Martínez
- Jaime B. Cubías
- Volantes:
- Oscar Navarro
- Jorge Rodríguez
- Santos Cabrera
- Adonay Martínez
- Delanteros:
- Josué N. Galdámez
- Rudy Corrales