Lunes 31 de diciembre 2001


Malísimo comienzo

La Selección Nacional inició su fogueo el sábado. Fue hasta Ahuachapán y cayó 0-1 ante el Once Municipal. No queremos hacer un juicio lapidario frente a la derrota, pero este equipo de Carlos Recinos ni siquiera mostró tener vergüenza.

Roberto Aguila

Cuando se impone la obligación de juntar esfuerzos para volcar otra imagen más esperanzadora sobre la gente que aun sueña, sobre todo cuando la Copa de Oro está a la vuelta de la esquina y se abre la oportunidad -una vez más- de rescatar nuestros valores futbolísticos tantas veces sepultados, la Selección Nacional inaugura el plausible intento con un desastre: viaja hasta Ahuachapán en el inicio de su preparación, y cae 0-1 ante el Once Municipal, un equipo de la Liga de Ascenso.

Y lo que desmoraliza no es el simple hecho de haber perdido un partido, sino la manera en que se perdió. Con una fisonomía de no jugar a nada, actuando sin alma, sin una idea de funcionamiento concreto y entregado a lo que pudiera surgir en los avatares del encuentro.

El equipo de Carlos Recinos no apareció nunca porque no pudo construir un tan solo circuito de juego, y frente a ese panorama se sometió a la improvisación del pelotazo para que Rudy Coralles lo resolviera solo en cada pique que resultó siempre una aventura nueva y desconocida.

Por eso es que al Once Municipal le alcanzó solamente la voluntad de correr todos los balones, meter pierna y lucha a lo largo del encuentro para resolverlo todo a su favor frente a un rival que careció totalmente de recursos tácticos y técnicos. Y por eso mismo es que, a los 45 minutos, Juan Leiva se abrió espacio en el área rival, disparó seco y Santos Rivera detuvo el disparo sin retener la pelota, y el rebote lo recogió Rodrigo Osorio para poner a ganar merecidamente al once fronterizo.

Idea ineficaz

En el papel el técnico Carlos Recinos propuso un planteo ofensivo, manejándose con Santos Cabrera y Adonay Martínez como volantes de enganche y soltando más allá de la franja central a los dos contenciones Oscar Navarro y Jorge Rodríguez. Como idea táctica no estaba nada mal, pero como argumento para encontrar el gol fue patética.

Y todo fue porque Cabrera y Adonay no se encontraron nunca como verdadera dupla de arranque y llegada. Cada uno actuó de manera aislada, separado uno del otro por una ancha faja de terreno, y entonces cada gestión de ataque terminó siendo una búsqueda individual: Cabrera cruzando pelotas desde la derecha, y Adonay haciendo lo mismo por la izquierda.

Fue tan repetida y sin sorpresa esa gestión de ataque, que los defensores del Once Municipal se la aprendieron de memoria y la resolvieron como un problema cuya solución ya se sabe de antemano.

Por otra parte, jamás se tuvo un desenganche decidido hacia el ataque de los dos defensores laterales. William Oaorio, más preocupado por resolver los problemas que le creaba el fronterizo Héctor Avalos -un gran jugador que a nuestro juicio está subutilizado en la Liga de Ascenso- cuando aparecía por ese costado, apenas pasó de la franja central. Y Jaime Cubías se asomó muy pocas veces por la banda izquierda para meter centros demasiado anunciados.

¿Y los cambios?

Toda la imagen de insolvencia que dejó el equipo nacional en el primer tiempo siguió sin variar en el segundo, pese a los cambios a que recurrió Recinos buscando una mejora: Héctor Canjura por Adonay Martínez, Marvin Benítez por William Osorio, William Renderos por Santos Cabrera, Guillermo García por Jorge Rodríguez, y Deris Umanzor por Jaime Bladimir Cubías.

Con estos cambios lo único que se consiguió fue la disposición individual que algunos asumieron para echarse el equipo al hombro y sacarlo de las brumas. Tal es el caso de Héctor Canjura, quien realizó un despliegue de nexo ofensivo digno de mejor causa, tratando siempre de encontrar el hueco por donde pasar.

Los otros casos fueron los de Deris Umanzor y Marvin Benítez, los dos derrochando ganas por provocar el desborde y meter el centro salvador. Por este concurso individual es que el equipo nacional desplegó un segundo tiempo de más sentido ofensivo, pero sin llegar a crear una verdadera opción de gol.

Decir que no se consiguió ni siquiera el empate porque fue expulsado William Renderos y el equipo quedó disminuido, es inventar excusas que no sirven de nada. Lo que queda al final de todo es esa imagen de impotencia que el equipo mostró en todo el paartido, y a la que Carlos Recinos debe atender con cuidados intensivos.

Alineaciones

Once Municipal

Portero:
Wilfredo Murgas
Defensas:
David Rivas
Geovanni Avila
Oquelí Rosales
Mauricio Artero
Volantes:
Rony Orantes
Héctor Avalos
Rudy Barahona
Juan Leiva
Delanteros:
Santiago Rodríguez
Rodrigo Osorio

Gol:

Rodrigo Osorio, sobre los 45' en jugada

Selección Nacional

Portero:
Santos N. Rivera
Defensas:
William Osorio
Víctor Velásquez
Elmer Martínez
Jaime B. Cubías
Volantes:
Oscar Navarro
Jorge Rodríguez
Santos Cabrera
Adonay Martínez
Delanteros:
Josué N. Galdámez
Rudy Corrales

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