Sin duda, lo
mejor
Ramón Migdonio Argueta
ratificó el por qué pitó
una de las semifinales y fue nombrado de nuevo
en la final. Un excelente trabajo del oriundo de
Lislique.
- Daniel
Herrera
La
polémica para Ramón Migdonio
Argueta podría ser el primer gol de
Alianza, en el que los jugadores pamperos
reclamaron que el balón no había
traspasado la línea de gol. El central
del encuentro de la final volvió a ver a
su línea del costado poniente,
Raúl Ernesto Cardona, quien avaló
la anotación.
Pero quien tuvo la oportunidad de ver la
repetición por la televisión se
dio cuenta que tanto el asistente número
uno como Argueta acetaron en la
determinación y no hay nada en que dudar.
Las demás acciones en las que tuvo que
intervenir el árbitro no tuvieron
incidencia en el juego, por lo que el
protagonismo del central se limitó
sólo a hacer el trabajo que le
correspondía.
La ventaja de Ramón Migdonio Argueta
fue que estuvo muy cerca de cada jugada, por lo
tanto las sanciones estuvieron dentro del
reglamento. Tal vez, alguien pudiera decir que
cuando a penas se jugaban cinco minutos
estorbó en una acción de Alianza.
Pero fue la única ocasión en la
que pareció no usar la diagonal.
Tarjetas amarillas
Las amonestaciones del oriundo de Lislique,
en el departamento de La Unión,
estuvieron acertadas. Migdonio Argueta es un
árbitro que trata de no complicarse con
los jugadores, y la mejor forma de hacerlo es
sancionar lo que se debe, dejar pasar lo que no
le da la ventaja al rival y ponerse determinante
cuando lo amerite.
Para Firpo, Guillermo Morán, Santos
Cabrera, René Durán, Rafael
Barrientos y Fredy González Víchez
fueron los que tuvieron que irse anotados en la
libreta de Argueta por ser sancionados con
tarjeta amarilla. Por Alianza, las
amonestaciones fueron para Juan Carlos Serrano,
Martín García y Oscar Navarro.
Las expulsiones no tuvieron lugar en los
apuntes de Migdonio Argueta, dando una muestra
de que aunque los rivales se las traigan se
puede manejar el partido sin tantas tarjetas
rojas. Sin duda Ramón Migdonio Argueta no
defraudó a sus coterráneos que
llegaron a ver su trabajo y salió bien
librado en sus accionar. El lisliqueño
confirmó el por qué lo nombraron
para la final y dio una muestra de que no todos
son malos.