El amuleto es la
fe
La mayoría de
los jugadores de Firpo tienen como único
amuleto su fe en Dios, sobre todo los
evangélicos.
Oscar
Guerra
Hay
unos que usan la misma camisa todos los
partidos, otros usan el calzoncillo al
revés. Todo para tener suerte en un
partido de fútbol.
Los jugadores de Firpo no creen en esas cosas
y dejan todo en las manos de Dios. De hecho, al
interior del equipo usuluteco hay un grupo que
además de tener pasión por el
deporte, comparte una faceta fuera de la cancha,
su religión.
Celio Rodríguez, Santos Cabrera y
Misael Alfaro son adeptos al Tabernáculo
Bíblico, guiado por Edgar López,
mejor conocido como Hermano "Tobi". "Yo antes
tenía como cábala el color del
suéter que me ponía para los
partidos, tenía que ser negro. Pero desde
que creo en Dios ya no me fijo en esas cosas",
dijo Misael Alfaro.
El meta afirmó que su
conversión sucedió en junio de
este año, en un vuelo hacia San Francisco
para cumplir con una gira de su equipo. Como
compañero de viaje tuvo a Cabrera, quien
le platicó sobre la Biblia y las bondades
que ésta ofrece. "Cuando aterrizamos era
otra persona", agregó.
Esa opinión comparte el delantero
Celio Rodríguez, que intercala los
domingos de fútbol con la prédica
como pastor en su congregación.
"Cábala no existe, sino que hay una
dependencia total de Dios, pero siempre
trabajando para eso. Hay una responsabilidad
más grande en el trabajo y demostrar que
los hijos de Dios también podemos hacer
las cosas bien", aseguró el
brasileño.
Mejores deportistas
Rodriguez reflexionó sobre su cambio y
cómo le ha ayudado en su vida deportiva.
"Para mí ha sido excelente y como
futbolista he podido disfrutar mejor los
triunfos y asimilar las pérdidas",
externó.
Santos Cabrera tiene un ejemplo para
complementar las palabras de su
compañero. "En mi caso, antes de conocer
al Señor, cuando perdía no
comía de la cólera. Mi
señora me preguntaba si iba a comer y le
gritaba que no. Ahora cuando pierdo y me
pregunta le digo, sí hombre, claro que
voya comer", relató.
Si bien es cierto que las actitudes son
diferentes, Cabrera no niega que con el calor de
los juegos existen fallos. "A veces el deseo de
ganar te lleva a tener un temperamento luchador
y en algún momento tenés que
sacarlo", aseveró. Los futbolistas
coincidieron que una de las maneras de demostrar
su convicción es sirviendo de ejemplo
para sus compañeros dentro y fuera del
terreno.
Dos cábalas
Los demás jugadores de Luis Angel
Firpo admitieron no tener cábalas. Todos
dijeron que lo único que hacen es
encomendarse a Dios y tener fe en que las cosas
van a salir bien.
Los únicos que admitieron hacer algo
aparte fueron el portero Dagoberto Portillo y el
defensa Marcos Portillo. El primero
aseguró que se ponía una cadena
con un dije de la Virgen Maríañ
Portillo usa el pelo largo para invocar un
poquito a la suerte.