Una plenaria de
cabildeo
La sesión plenaria del jueves fue
estaba convocada para las 2:00 p.m. El
presidente de la Asamblea Legislativa
rompió la tradición de empezar
puntual.
- Ana
Giralt/Roxana Huezo
- El Diario
de Hoy
El
que los diputados inicien una sesión dos
horas después de lo acordado no es
noticia.
Pero el que el presidente de la Asamblea
Legislativa tenga que esperar hasta que los
cabildeos políticos terminen para abrir
el pleno llama la atención.
A las 3:35 p.m., Walter Araujo
"suplicó" a los diputados tomar asiento.
Nadie le hizo caso.
Y mientras golpeaba un lápiz amarillo
contra la mesa de la Junta Directiva, observaba
cómo el arenero y vicepresidente, Julio
Gamero, negociaba con un grupo de
efemelenistas.
Gamero intentaba convencerlos de la
importancia de reformar la Ley del Sistema de
Ahorros para Pensiones y dar un decreto de
retiro para los maestros.
El arenero no era el único responsable
del atraso. A las 3:45 p.m, no había
ningún secretario de la directiva que
pasara lista para establecer el
quórum.
Minutos más tarde, apareció
Willian Pichinte. El desorden y la bulla, sin
embargo, continuaron a tal grado que no se
podía escuchar al legislador pasar
"revista".