País rumbo a
la descontaminación
La descontaminación del medio
ambiente está ligada a los procesos de
adecuación y los permisos ambientales que
las industrias deben realizar en los
próximos años
- Enrique
Miranda
- El Diario
de Hoy
Con
una ley bastante joven bajo el brazo y fianzas
económicas como garantías, el
Ministerio de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (MARN) ha comenzado a regular las
industrias y actividades que generan
daños, en mayor o menor grado, a los
ecosistemas del país.
Se trata de lo que los entendidos llaman
"gestión ambiental" y que traducido a
términos comunes representa un proceso de
descontaminación de ríos, del aire
y de los suelos, secuencia que puede durar
muchos años y requiere de la
participación de autoridades, empresas y
población civil.
La llamada gestión ambiental pasa por
dos fases: uno, revertir los procesos
contaminantes de las empresas ya instaladas; y
dos, prevenir más daños al medio
ambiente con la aplicación de nuevas
reglas a las industrias emergentes.
El paso número dos de este proceso
realmente inició en 1998, cuando la Ley
de Medio Ambiente entró en vigencia y
obligó a toda actividad productiva que
generara algún daño al medio
ambiente a presentar un estudio de impacto
ambiental y sus atenuantes.
Esto quiere decir que, para que una industria
pueda instalarse en el país, debe,
primero, obtener un permiso ambiental y adecuar
sus tecnologías a las nuevas reglas
ambientales.
Descontaminar
El verdadero gran reto de esta ley, una vez
amarrada la prevención, consiste en
obligar a toda industria y actividad productiva
a diagnosticar el impacto que sus procesos
generan en el ambiente y buscar soluciones
viables para contener estos daños.
El plazo que la ley fijó para
presentar estos estudios de impacto
terminó en mayo pasado y, hasta la fecha,
el balance del MARN presenta números
alentadores.
La institución recibió un poco
más de 7 mil documentos de igual
número de actividades productivas, entre
nuevas y ya operando, de empresas, industrias y
entidades gubernamentales.
De ellas, a seis meses de vencido el plazo,
se ha logrado dar respuesta al 50 por ciento de
las industrias y empresas que ya funcionan y al
80% de las nuevas solicitudes de
instalación.
Roberto Rivas, director de Medio Ambiente,
explicó que se ha puesto énfasis
en las nuevas solicitudes, porque se trata de
empresas que esperan instalarse en el
país, y por ello han agilizado los
análisis para no entorpecer las
inversiones.
No obstante, recalca que no se ha descuidado
el análisis de las industrias que ya
operan y una muestra de ello es que se han
atendido 549 diagnósticos ambientales de
los 1.338 presentados.
De esos análisis, el MARN han emitido
310 permisos ambientales y asegurado las fianzas
de 244.
Estas fianzas, que suman un monto de $12
millones, garantizan que las industrias
harán estas inversiones en
adecuación de procesos que generan
algún impacto.
Rivas es optimista y aunque considera que esa
cantidad es poca para los años en que no
se aplicaron criterios de gestión
ambiental, el país toma rumbo hacia un
proceso de descontaminación. El camino es
largo, sin duda, pero se está en
camino.