Inauguración
militarizada
Corea del Sur y Estados Unidos inauguraron
ayer el estadio de Seogwipo.
Agencia
EFE
La
selección de fútbol de Corea del
Sur ganó 1-0 a la de Estados Unidos en un
partido de preparación para el Mundial
2002 que se disputó en medio de unas
impresionantes medidas de seguridad.
El gol de la victoria fue marcado por el
coreano Yoo Sang-Chul al '20 en medio de la
alegría de los 42,256 espectadores que
poblaban las gradas del Estadio de Seogwipo, en
la isla de Jenju.
Cerca de 1,500 policías fueron
desplazados al estadio, uno de los que
albergará partidos de la fase final de la
Copa del Mundo, y al hotel de
concentración de los jugadores
estadounidenses, donde noche y día se
custodiaba la seguridad de la delegación
visitante.
"Hemos estado protegidos las 24 horas del
día. Nos hemos sentido perfectamente
protegidos", indicó Richard Mulrooney,
centrocampista del equipo estadounidense.
Todos los desplazamientos que tuvo que hacer
el equipo visitante fueron acompañados
por miembros de las fuerzas armadas especiales.
Los responsables surcoreanos han informado que
este dispositivo es un ejemplo de lo que
será desplegado durante la disputa de la
fase final.
Interesante
El encuentro tuvo un significado especial al
quedar ambos países en el mismo grupo que
Portugal y Polonia en el sorteo de este mes para
la copa mundial, que será repartida entre
Corea del Sur y Japón del 31 de mayo al
30 de junio.
"Me sigo sintiendo optimista", dijo el
entrenador de la selección nacional
norteamericana Bruce Arena ante la posibilidad
de que su equipo pase a la segunda ronda del
torneo mundial, en el que participan 32 equipos.
Agregó que esa confianza no quedó
afectada "en absoluto" por la derrota.
Pasar a la segunda ronda es el objetivo tanto
de Estados Unidos como Corea del Sur. La primera
escuadra participó en cuatro campeonatos
mundiales seguidos y la segunda en cinco, pero
nunca pasaron a la segunda ronda de 16
naciones.
Los entendidos del fútbol pronostican
que Portugal ocupará el primer
escalafón del grupo, mientras que los
tres restantes tendrán que competir por
el segundo.