Partido de seis
puntos
Águila sabe que el encuentro contra
Limeño puede marcar la diferencia para
lograr la clasificación a la siguiente
ronda.
Oscar
Guerra
Con
un compromiso serio en sus espaldas,
Águila cerró su preparación
para enfrentar al Limeño, en un partido
más que importante.
Los migueleños, y así lo
reconoce su entrenador, Saúl Rivero, se
juegan gran parte de sus aspiraciones de
clasificar a la siguiente ronda del Apertura
2001.
La práctica del viernes, en la que se
mezcló la parte física con la
táctica, sirvió para ensayar
algunas jugadas de ataque y defensa. Por un lado
estaban los porteros, entre ellos Juan
José Gómez, incorporado
después de un papel discreto con
selección nacional. Por otro, los
jugadores de ataque, que practicaban llegadas
desde las bandas y remates.
Y en una mitad de terreno, suplentes y
defensas se movían a las órdenes
de Rivero. "Mirá, si el jugador se va por
la izquierda, tú vas a la marca, y
tú cierras en el centro", gritaba el
uruguayo, señalando los lugares
precisos.
Poco a poco se fueron uniendo todos hasta que
finalizaron con un interescuadras, que
más fue un encuentro informal en el que
los porteros jugaron de delanteros y dos
jugadores de campo se pusieron los guantes.
Como cosa rara, la tarde estuvo fresca en San
Miguel y el sol no fue enemigo, como en otras
ocasiones. Eso sirvió para que el
interescuadras, a pesar de lo casual, pudiera
ser un parámetro de lo que pueden rendir
los jugadores en situación real de
juego.
Es una final
Al
final del entreno, Saúl Rivero,
habló del significado del partido ante
los de Santa Rosa de Lima. "Hemos trabajado con
mucho optimismo después del resultado
contra ADET y se nos viene una final más,
pues tanto Águila como Limeño
buscan la clasificación y el domingo es
clave", dijo.
Y es que si Águila gana, empata en
puntos a Limeño, pero se ubica arriba con
mejor diferencia de goles. En este momento, los
santarroseños marchan segundos de la
tabla con 23 unidades, en tanto que
Águila tiene 20.
Sin embargo, más allá del
resultado, Rivero sabe que hay que algo que
saldar. "Estamos en deuda con la afición
de San Miguel después de que perdimos con
Metapán, por lo que tenemos más
deseo de ganar en casa", afirmó.
Asimismo, el charrúa tiene bien claro
que la empresa no es sencilla. "Sabemos que
Limeño tiene un buen plantel, sabemos de
las capacidades de cada uno, pero confiamos
plenamente en nuestros jugadores y esperamos que
el factor de jugar en casa nos ayude aún
más", agregó.
Pero como dice el dicho, más vale
prevenir que lamentar. Rivero consideró
que las claves para derrotar a su rival en turno
pasan por contener la ofensiva rival. "Ellos
tienen a Rudy Corrales, que es muy
rápido, y a Falero, que va muy bien en el
juego aéreo; y por otro lado debemos
confiar que cualquiera de nuestros jugadores
pueda conseguir los goles", aseveró.
Además de la localía, los
migueleños llegan completos al partido.
La única duda es Herbert Márquez,
que sufrió un ligero golpe en el tobillo
pero parece que no es nada grave.