Lunes 5 de noviembre 2001


Partido de seis puntos

Águila sabe que el encuentro contra Limeño puede marcar la diferencia para lograr la clasificación a la siguiente ronda.

Oscar Guerra

Con un compromiso serio en sus espaldas, Águila cerró su preparación para enfrentar al Limeño, en un partido más que importante.

Los migueleños, y así lo reconoce su entrenador, Saúl Rivero, se juegan gran parte de sus aspiraciones de clasificar a la siguiente ronda del Apertura 2001.

La práctica del viernes, en la que se mezcló la parte física con la táctica, sirvió para ensayar algunas jugadas de ataque y defensa. Por un lado estaban los porteros, entre ellos Juan José Gómez, incorporado después de un papel discreto con selección nacional. Por otro, los jugadores de ataque, que practicaban llegadas desde las bandas y remates.

Y en una mitad de terreno, suplentes y defensas se movían a las órdenes de Rivero. "Mirá, si el jugador se va por la izquierda, tú vas a la marca, y tú cierras en el centro", gritaba el uruguayo, señalando los lugares precisos.

Poco a poco se fueron uniendo todos hasta que finalizaron con un interescuadras, que más fue un encuentro informal en el que los porteros jugaron de delanteros y dos jugadores de campo se pusieron los guantes.

Como cosa rara, la tarde estuvo fresca en San Miguel y el sol no fue enemigo, como en otras ocasiones. Eso sirvió para que el interescuadras, a pesar de lo casual, pudiera ser un parámetro de lo que pueden rendir los jugadores en situación real de juego.

Es una final

Al final del entreno, Saúl Rivero, habló del significado del partido ante los de Santa Rosa de Lima. "Hemos trabajado con mucho optimismo después del resultado contra ADET y se nos viene una final más, pues tanto Águila como Limeño buscan la clasificación y el domingo es clave", dijo.

Y es que si Águila gana, empata en puntos a Limeño, pero se ubica arriba con mejor diferencia de goles. En este momento, los santarroseños marchan segundos de la tabla con 23 unidades, en tanto que Águila tiene 20.

Sin embargo, más allá del resultado, Rivero sabe que hay que algo que saldar. "Estamos en deuda con la afición de San Miguel después de que perdimos con Metapán, por lo que tenemos más deseo de ganar en casa", afirmó.

Asimismo, el charrúa tiene bien claro que la empresa no es sencilla. "Sabemos que Limeño tiene un buen plantel, sabemos de las capacidades de cada uno, pero confiamos plenamente en nuestros jugadores y esperamos que el factor de jugar en casa nos ayude aún más", agregó.

Pero como dice el dicho, más vale prevenir que lamentar. Rivero consideró que las claves para derrotar a su rival en turno pasan por contener la ofensiva rival. "Ellos tienen a Rudy Corrales, que es muy rápido, y a Falero, que va muy bien en el juego aéreo; y por otro lado debemos confiar que cualquiera de nuestros jugadores pueda conseguir los goles", aseveró.

Además de la localía, los migueleños llegan completos al partido. La única duda es Herbert Márquez, que sufrió un ligero golpe en el tobillo pero parece que no es nada grave.


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