Temen
congelación de beneficios
Nueva gestión
para prórroga de TPS en E.U.
A raíz de los atentados terroristas
en Estados Unidos, los salvadoreños no
sólo enfrentan el desempleo, sino el
riesgo de ser deportados, alertó el padre
Hoyos
- María
T. Pérez
- El Diario
de Hoy
La
comunidad salvadoreña en Estados Unidos
ha comenzado una lucha por que el status
temporal de inmigración (TPS) sea
ampliado por el gobierno del presidente George
Bush tal como éste lo
prometió.
Así lo expresó el padre Eugenio
Hoyos, un líder de la comunidad hispana
en los Estados Unidos y, además, uno de
los principales impulsores del beneficio
ofrecido por el gobierno estadounidense.
La administración Bush otorgó
18 meses de gracia a salvadoreños sin
status migratorio legal después de los
terremotos que azotaron al país a
principios del año.
Esos 18 meses se podrían ampliar a
tres años, pero la propuesta aún
se discute, ya que se paralizó
después de los atentados terroristas
ocurridos el 11 de septiembre.
Sumado a ello, las leyes migratorias se han
vuelto más rígidas, como medida de
seguridad contra el terrorismo.
Los cabildeos en el Congreso han sido
intensos; en esa lucha participa el embajador de
El Salvador en Washington, René
León.
Los actos terroristas en el país del
norte opacaron las gestiones en pro de los
salvadoreños.
"La comunidad se quedó en 'stand by'
-paralizada- y nadie encontraba qué
hacer", dijo el padre Hoyos.
Los atentados no sólo afectaron en el
plano legal a los salvadoreños, sino
también en el económico.
El líder católico dijo que
miles de compatriotas han perdido sus trabajos,
han dejado de superarse por falta de un empleo
seguro.
Esto afecta a la economía local, ya
que las familias en El Salvador tampoco reciben
las remesas, consideró.
De regreso
La recesión económica en
Estados Unidos ha provocado una migración
a la inversa, aseguró.
Muchas familias piensan en volver a su
país de origen después de los
atentados.
La depresión generalizada en todos los
sectores es uno de los principales problemas que
enfrentan.
Ante este panorama, el padre Hoyos
pidió a la comunidad continuar con la
campaña por el beneficio migratorio. "Fue
una promesa del presidente Bush para los
salvadoreños", recordó el padre
Hoyos.
Hay esperanza de conseguirlo...
Los cabildeos en el Congreso se han
reforzado.
-Según el padre Hoyos, la comunidad se
encuentra activa y apoya las gestiones.
-La Iglesia Católica apoya a la
embajada de El Salvador en la lucha por la
ampliación del TPS.
-Los tres años de gracia que el
Gobierno prometió deben cumplirse, dijo
el padre.
-Actualmente los salvadoreños tienen
18 meses de permiso.
Sigue
ayuda a damnificados
El sentimiento de solidaridad de la comunidad
latina en los Estados Unidos permanece viva
hacia los damnificados por los terremotos de
enero y febrero
Los damnificados por los terremotos de
principio de año permanecen en las mentes
de muchos compatriotas en el extranjero.
Este fin de semana, la organización
humanitaria sin fines de lucro "Marcelino Pan y
Vino" (MAPAVI), liderada por inmigrantes en los
Estados Unidos, entregó donativos a
varias comunidades en el oriente del
país.
Una comitiva de 10 miembros de "Marcelino Pan
y Vino" repartió ropa, medicinas y fondos
económicos para comunidades del oriente
que aún construyen sus viviendas
dañadas por los terremotos.
El padre Eugenio Hoyos, quien visitó
los lugares para distribuir la ayuda,
comentó que "los damnificados son una
preocupación de la comunidad latina en
los Estados Unidos".
Señaló que, a pesar de las
múltiples necesidades que la comunidad
sufre en dicho país, la solidaridad
permanecerá.
Ayuda de todos
Mientras tanto, el presidente de "Marcelino
Pan y Vino", el boliviano Jorge Arancibia,
aseguró que los donativos son parte de la
ayuda recolectada entre inmigrantes de varios
países de latinoamérica.
Según Arancibia, "Marcelino Pan y
Vino" es una organización fundada en 1992
por el padre Hoyos.
Actualmente, más de 750 voluntarios,
pertenecientes a todas las razas, trabajan en
diversos programas.
MAPAVI ofrece talleres sobre vivienda, salud,
consultoría legal e inmigración,
así como clases gratuitas de
inglés.
El gobierno estadounidense reconoció
este año a MAPAVI como una
organización de servicio a la
comunidad.