El Gran
Maestro
El australiano Lleyton Hewitt es el rey
del tenis mundial, tras ganar invicto el Torneo
de Maestros.
Agencia
EFE
El joven australiano Lleyton Hewitt,
segundo cabeza de serie, se adjudicó el
Masters de tenis que se disputó en el
SuperDome de Sydney al derrotar al
séptimo preclasificado, el francés
Sebastien Grosjean, 6-3, 6-3, 6-4, en una hora y
55 minutos.
El
nuevo campeón y número uno del
mundo no sólo destronó al
brasileño Gustavo Kuerten del primer
lugar de la clasificación mundial de la
ATP, sino que además obtuvo el
último torneo del año ganando
todos sus encuentros, y revirtió lo
ocurrido en los torneos previos, al vencer al
mismo rival de la primera ronda, hecho que nunca
había ocurrido anteriormente.
En el primer set del partido de hoy, Grosjean
debió remontar un 0-30 para ganar el
primer juego, mientras que el australiano
mantuvo el suyo en el segundo y quebró al
francés en el tercero, jugando con gran
autoridad desde el fondo de la pista y atacando
la red en forma esporádica pero
segura.
La velocidad y precisión de los golpes
de Hewitt parecieron incomodar al
francés, que comenzó a mostrar
deficiencias en los tiros desde su base.
El australiano volvió a romper el
saque de Grosjean en el quinto, y pese a que el
francés se recuperó
momentáneamente en el sexto para quebrar
al tenista local, Hewitt mantuvo su servicio en
el octavo y nuevamente rompió el del
francés en el noveno, para ganar el set,
6-3, en 33 minutos.
Superior
Las diferencias más acentuadas del
primer set fueron el bajo porcentaje de aciertos
en el primer y segundo saque de Grosjean y en el
número de errores no forzados cometidos
por el francés: 14 contra 8 del
australiano, mientras que Hewitt fue mucho
más efectivo en el segundo saque, con un
porcentaje del 78 por ciento a su favor contra
un 49 de su rival.
En el segundo set, la imprecisión de
los golpes y saques del francés
continuaron manifestándose, mientras que
el australiano mantuvo la consistencia
demostrada en la primera manga.
Hewitt rompió el servicio de un
frustrado Grosjean en el sexto juego y mantuvo
el suyo en el séptimo para tomar una
ventaja de 5-2.
En el octavo juego, apareció
fugazmente el Grosjean de los dos encuentros
anteriores, acertando su primer servicio y los
golpes largos de revés y derecho, para
mantenerse en el set.
Pero Hewitt se favoreció de la
impaciencia del francés en el noveno
juego, asegurándose el segundo set, 6-3,
en 38 minutos.
Grosjean pareció "acordarse" de jugar
al tenis en los primeros siete juegos del tercer
set, mostrando mayor efectividad en su saque y
en los golpes de derecha, y quitándole
por momentos la iniciativa al australiano, pese
a que en el séptimo debió superar
una desventaja, 0-30, para mantener su
servicio.
En el octavo juego, Grosjean no pudo
capitalizar el segundo quiebre que tuvo durante
todo el partido, y el australiano logró
ganar su servicio para igualar 4-4.
A su vez, Hewitt sí supo aprovechar
una de las dos oportunidades para romper el
saque del francés en el crucial noveno
juego, y mantener el suyo en el décimo
para ganar el set, el encuentro, el Masters y
demostrar por qué es el nuevo
número uno del mundo