Goleada y sorpresa
Los eslovenos eliminaron a Rumania, en
tanto que Turquía goleó 5-0 a
Austria en la vuelta del repechaje.
- Agencia
EFE
El
"cuento de hadas" de Srecko Katanec y la
selección eslovena proseguirá en
la fase final del Mundial, tras empatar a un gol
en Bucarest, frente a la decepcionante
selección de Gheorghe Hagi.
La sorprendente selección eslovena
hizo valer el triunfo conseguido en Ljubliana
(2-1) y, después de haber llegado a la
fase final de la Eurocopa, ha dado un nuevo
salto de calidad y estará en
Corea-Japón 2002 con un gran registro;
invicta en doce encuentros, con seis victorias y
otros tantos empates.
La decepción en este caso es rumana,
que se queda a las puertas de su cuarto Mundial
consecutivo, con la sensación de haber
sido superior a su rival. El equipo de Gheorghe
Hagi presionó y creó ocasiones de
gol, pero se estrelló contra el portero
Marko Simeunovic, cuya actuación fue
irreprochable.
En medio de la presión local, Mladen
Rudonja adelantó a Eslovenia con un tiro
desde 15 metros, tras encontrarse totalmente
desmarcado.
Hagi reaccionó y puso en el campo a
otros dos delanteros haciendo salir a dos
delanteros (Ganea y Panca), pero fue el lateral
del Milán Cosmin Contra quien
empató, con un "bombazo" desde casi 30
metros.
A la desesperada, Rumanía no pudo
lograr el gol que forzase la prórroga,
pese a que el valencianista Adrian Ilie
envió un balón al poste, en el
minuto 80, y los jugadores rumanos pidieron un
penalti en el tiempo de descuento.
Goleada
Turquía, en tanto, logró la
clasificación a su segunda fase final de
un Mundial, 47 años después de su
participación en el de Suiza, con una
goleada sobre Austria, un equipo que en
ningún momento le puso en apuros.
El conjunto de Senel Gunes necesitó
tan sólo un tiempo para ridiculizar a
Austria, a la que ya venció en Viena
(0-1) y que hoy encajó tres goles en tres
cuartos de hora, marcados por bajo por Yildiray
Basturk, con una volea por Hakan Sukur y con
gran oportunismo por parte de Okan Buruk, el
autor del tanto en el partido de ida.
Sin resistencia tras el descanso, con la
selección de Otto Baric deprimida por el
castigo, Turquía no tuvo problemas para
ampliar la goleada con dos nuevos tantos de Arif
Erdem en el tramo final del encuentro.
Por su parte, la selección de
fútbol de Bélgica se
clasificó por sexta edición
consecutiva a la fase final de un Mundial, tras
vencer a domicilio a la República Checa
1-0, en el partido de vuelta de la repesca
europea.
Un penalti convertido por Marc Wilmots a los
86 minutos certificó el pase de los
"diablos rojos", que en la ida disputada en
Bruselas también habían ganado por
1-0.
El claro penalti lo cometió
Jankulovski al zancadillear por detrás a
Gert Verheyen cuando estaba en buena
posición para marcar. La agobiante
presión ejercida por los checos, que no
están en una fase final del Mundial desde
Italia'90 antes de la escisión de
Checoslovaquia, presionaron a sus rivales desde
el primer minuto, pero la defensa belga se
mostró muy segura, al igual que el
portero Geert de Vlieger.
Tras el penalti, los checos perdieron los
nervios y fueron expulsados Pavel Nedved y Milan
Baros, lo que hizo ya imposible la
remontada.