Alianza del Norte
toma Kabul
La portavoz del Pentágono, Victoria
Clarke, dijo que aeronaves de combate
estadouniden-ses persiguen a las tropas en fuga
de los Talibán y de Al Qaeda (La base),
la red terrorista fundada por Osama Bin
Laden
- KABUL/WASHINGTON
- SERVICIOS
CABLEGRAFICOS.--
Las
fuerzas anti Talibán tomaron el martes
Kabul, la capital afgana, y reportaron
importantes avances en el sureño reducto
del régimen integrista, mientras el
presidente de Estados Unidos y sus aliados
expresaban creciente optimismo en su guerra
contra el terrorismo.
Con los avances de la opositora Alianza del
Norte, la atención internacional se
centró buscar establecer un gobierno de
amplia base para reemplazar a los
Talibán, que protege a los responsables
de los cruentos ataques del 11 de septiembre en
Estados Unidos.
Las Naciones Unidas dijeron que
enviarían inmediatamente representantes a
Kabul y pidieron a las diferentes facciones que
se reunan para establecer el futuro del
país.
Un alto funcionario de la Alianza
pidió que la ONU se involucrara e
invitó a todos los grupos afganos,
excepto a los Talibán, ir a Kabul para
discutir la futura administración.
Se quitan la barba
En Kabul, extasiados jóvenes se
afeitaban las barbas que los Talibán les
había obligado a usar y música,
proscrita por su policía religiosa, se
escuchó por primera vez en cinco
años.
No se informó en absoluto del paradero
de Osama bin Laden, el exiliado de origen
saudita responsabilizado de los ataques de
septiembre con aviones comerciales secuestrados
que dejaron unos 4.600 muertos en Nueva York y
Washington y desataron la represalia militar
estadounidense contra Afganistán.
Mientras la Alianza del Norte, integrada en
su mayoría por miembros de las etnias
minoritarias tayik, uzbeka y hazara, avanzaba
triunfalmente hacia el sur, en territorios
controlados por la mayoría pashtún
y se divulgaban los primeros informes de
asesinatos de venganza, líderes
internacionales hicieron llamamientos a que se
respeten los derechos humanos.
Pero en el terreno del conflicto inmediato,
el régimen de los Talibán
parecía estar hecho añicos caundo
saludados por jubilosos residentes, combatientes
de la oposición ingresaron en Kabul en
abierto desafío a las presiones
internacionales para que permanecieran fuera de
la capital.
Se temía que el control de Kabul por
las fuerzas opositoras a los Talibán
alienaría tanto a la etnia pasthún
predominante como al vecino Pakistán, un
aliado clave en la coalición de Bush
donde esa etnia constituye buena parte de su
población.
Mientras los Talibán se retiraban en
hordas hacia su reducto de Kandahar, en el sur
de Afganistán, testigos que llegaban a
Pakistán dijeron que miles de
combatientes tribales anti Talibán
habían ocupado un aeropuerto en la ex
capital monárquica y avanzaban hacia
Kandahar.
La
ofensiva sigue
La portavoz del Pentágono, Victoria
Clarke, dijo que aeronaves de combate
estadounidenses estaban siguiendo a las tropas
en fuga de los Talibán y de Al Kaidah (La
base), la red clandestina fundada por Bin
Laden.
El primer ministro británico Tony
Blair, el más estrecho aliado de Bush en
su guerra contra el terrorismo, dijo que los
planes para un gobierno sucesor al de los
Talibán estaban bien avanzados e
instó a una presencia de Naciones Unidas
en Kabul.
Blair dijo que las fuerzas del Talibán
podrían no estar aún derrotadas,
pero que "claramente están en retirada y,
en algunas partes, en estado de colapso".
"Necesitamos, urgentemente, establecer las
próximas decisiones políticas y
humanitarias que permite ahora la
rápidamente cambiante situación
militar", dijo Blair, poco después de
hablar por teléfono con el secretario
general de la ONU, Kofi Annan.
"He hablado con él de la necesidad de
seguir adelante con ...
los esfuerzos para instaurar un gobierno de
amplia base. Eso, por supuesto, debe incluir a
todos los varios elementos en Afganistán,
incluyendo los pashtun", dijo Blair. "Ese
proceso está bien avanzado.
¿Y dónde está Bin
Laden?
La opositora Alianza del Norte de
Afganistán capturó Kabul, la
capital, pero sus aliados estadounidenses
aún deben encontrar al principal
sospechoso de organizar los atentados del 11 de
septiembre en Estados Unidos: Osama bin
Laden.
El terrorista de origen saudita
continúa prófugo en
Afganistán, casi seguro en las
montañas del sur, donde los
Talibán tienen su reducto, según
los diplomáticos.
"Es factible pensar que se encuentra en
Afganistán", dijo un diplomático
de alto rango de uno de los países que
respalda los bombardeos estadounidenses en
Afganistán. "Más allá de
eso, francamente, no sabemos nada. Si lo
supiéramos, estaría muerto o
detenido".
Washington, que lo considera el principal
sospechoso de ser el cerebro de los ataques del
11 de septiembre en EE.UU., ofrece $5 millones
por su captura y las agencias de espionaje en
todo el mundo se están esforzando al
máximo para tratar de descubrirlo.
Dónde estaría
Funcionarios creen que podría
encontrarse en lugares tan diversos como la
región rusa de Chechenia y la isla de
Lombok en Indonesia. Pero los Talibán
dicen que aún está vivo y bajo su
protección en Afganistán.
La prueba contundente de que es verdad
proviene de Hamid Mir, del periódico
"Ausaf", quien dice que conoció al hombre
más buscado del mundo durante una
entrevista exclusiva que tuvo lugar la semana
pasada en Afganistán.
Las fotos de Bin Laden sentado con chaqueta
de camuflaje y una túnica blanca son casi
seguro reales, según expertos.
La ONU propone un gobierno
transitorio
Un enviado de las Naciones Unidas
convocó el martes a un gobierno
transitorio en Afganistán que dure dos
años. Ese gobierno incluiría a la
Alianza del Norte, al ex rey que se encuentra
exiliado en Italia y al dirigentes del
pueblo.
Un enviado de las Naciones Unidas
convocó el martes a un gobierno
transitorio en Afganistán que dure dos
años y sea respaldado por una fuerza
multinacional de seguridad.
Lajdar Brahimi delineó un plan ante el
Consejo de Seguridad de la ONU, para reunir a
los diversos grupos étnicos y tribales
afganos ''tan pronto como sea humanamente
posible''.
Brahimi previó que la Alianza del
Norte, cuyas fuerzas tomaron Kabul el martes
tras una ofensiva de cinco días sobre la
capital, se reúna con los representantes
de otros grupos étnicos para discutir la
estructura de una transición
política.
El enviado consideró que la meta
sería reunir un consejo provisional que
refleje la diversidad étnica del
país. Sugirió que éste
debería ser dirigido ''por un individuo
reconocido como símbolo de la unidad
nacional'', una referencia aparente al rey
exiliado de Afganistán, Zaher Sha.
El monarca, de 87 años de edad, quien
ha vivido en Roma desde que fue derrocado en
1973, es considerado por algunos sectores como
una figura unificadora en un posible gobierno de
transición.
Según los términos de la
propuesta de Brahimi, el consejo podría
integrar el gobierno transitorio de dos
años. Durante ese periodo, un loya jirga
(gran consejo de afganos prominentes)
redactaría una constitución. Un
segundo encuentro aprobaría la carta
magna y crearía un gobierno
permanente.
Brahimi, un diplomático argelino, dijo
que la transformación de ''un estado
colapsado y empobrecido'', que se ha convertido
en terreno fértil para los terroristas,
requerirá del apoyo político y
financiero de todas las naciones.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan,
desea que un asistente de Brahimi viaje pronto a
Kabul. La ONU está ansiosa de que su
personal pueda volver al país y
proporcionar ayuda humanitaria. Brahimi dijo que
un gobierno a cargo de los afganos
''sería mucho más creíble
que uno administrado por los funcionarios de la
ONU''.