Miércoles 14 de noviembre 2001



Alianza del Norte toma Kabul

La portavoz del Pentágono, Victoria Clarke, dijo que aeronaves de combate estadouniden-ses persiguen a las tropas en fuga de los Talibán y de Al Qaeda (La base), la red terrorista fundada por Osama Bin Laden

KABUL/WASHINGTON
SERVICIOS CABLEGRAFICOS.--

Las fuerzas anti Talibán tomaron el martes Kabul, la capital afgana, y reportaron importantes avances en el sureño reducto del régimen integrista, mientras el presidente de Estados Unidos y sus aliados expresaban creciente optimismo en su guerra contra el terrorismo.

Con los avances de la opositora Alianza del Norte, la atención internacional se centró buscar establecer un gobierno de amplia base para reemplazar a los Talibán, que protege a los responsables de los cruentos ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos.

Las Naciones Unidas dijeron que enviarían inmediatamente representantes a Kabul y pidieron a las diferentes facciones que se reunan para establecer el futuro del país.

Un alto funcionario de la Alianza pidió que la ONU se involucrara e invitó a todos los grupos afganos, excepto a los Talibán, ir a Kabul para discutir la futura administración.

Se quitan la barba

En Kabul, extasiados jóvenes se afeitaban las barbas que los Talibán les había obligado a usar y música, proscrita por su policía religiosa, se escuchó por primera vez en cinco años.

No se informó en absoluto del paradero de Osama bin Laden, el exiliado de origen saudita responsabilizado de los ataques de septiembre con aviones comerciales secuestrados que dejaron unos 4.600 muertos en Nueva York y Washington y desataron la represalia militar estadounidense contra Afganistán.

Mientras la Alianza del Norte, integrada en su mayoría por miembros de las etnias minoritarias tayik, uzbeka y hazara, avanzaba triunfalmente hacia el sur, en territorios controlados por la mayoría pashtún y se divulgaban los primeros informes de asesinatos de venganza, líderes internacionales hicieron llamamientos a que se respeten los derechos humanos.

Pero en el terreno del conflicto inmediato, el régimen de los Talibán parecía estar hecho añicos caundo saludados por jubilosos residentes, combatientes de la oposición ingresaron en Kabul en abierto desafío a las presiones internacionales para que permanecieran fuera de la capital.

Se temía que el control de Kabul por las fuerzas opositoras a los Talibán alienaría tanto a la etnia pasthún predominante como al vecino Pakistán, un aliado clave en la coalición de Bush donde esa etnia constituye buena parte de su población.

Mientras los Talibán se retiraban en hordas hacia su reducto de Kandahar, en el sur de Afganistán, testigos que llegaban a Pakistán dijeron que miles de combatientes tribales anti Talibán habían ocupado un aeropuerto en la ex capital monárquica y avanzaban hacia Kandahar.

La ofensiva sigue

La portavoz del Pentágono, Victoria Clarke, dijo que aeronaves de combate estadounidenses estaban siguiendo a las tropas en fuga de los Talibán y de Al Kaidah (La base), la red clandestina fundada por Bin Laden.

El primer ministro británico Tony Blair, el más estrecho aliado de Bush en su guerra contra el terrorismo, dijo que los planes para un gobierno sucesor al de los Talibán estaban bien avanzados e instó a una presencia de Naciones Unidas en Kabul.

Blair dijo que las fuerzas del Talibán podrían no estar aún derrotadas, pero que "claramente están en retirada y, en algunas partes, en estado de colapso".

"Necesitamos, urgentemente, establecer las próximas decisiones políticas y humanitarias que permite ahora la rápidamente cambiante situación militar", dijo Blair, poco después de hablar por teléfono con el secretario general de la ONU, Kofi Annan.

"He hablado con él de la necesidad de seguir adelante con ...

los esfuerzos para instaurar un gobierno de amplia base. Eso, por supuesto, debe incluir a todos los varios elementos en Afganistán, incluyendo los pashtun", dijo Blair. "Ese proceso está bien avanzado.

¿Y dónde está Bin Laden?

La opositora Alianza del Norte de Afganistán capturó Kabul, la capital, pero sus aliados estadounidenses aún deben encontrar al principal sospechoso de organizar los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos: Osama bin Laden.

El terrorista de origen saudita continúa prófugo en Afganistán, casi seguro en las montañas del sur, donde los Talibán tienen su reducto, según los diplomáticos.

"Es factible pensar que se encuentra en Afganistán", dijo un diplomático de alto rango de uno de los países que respalda los bombardeos estadounidenses en Afganistán. "Más allá de eso, francamente, no sabemos nada. Si lo supiéramos, estaría muerto o detenido".

Washington, que lo considera el principal sospechoso de ser el cerebro de los ataques del 11 de septiembre en EE.UU., ofrece $5 millones por su captura y las agencias de espionaje en todo el mundo se están esforzando al máximo para tratar de descubrirlo.

Dónde estaría

Funcionarios creen que podría encontrarse en lugares tan diversos como la región rusa de Chechenia y la isla de Lombok en Indonesia. Pero los Talibán dicen que aún está vivo y bajo su protección en Afganistán.

La prueba contundente de que es verdad proviene de Hamid Mir, del periódico "Ausaf", quien dice que conoció al hombre más buscado del mundo durante una entrevista exclusiva que tuvo lugar la semana pasada en Afganistán.

Las fotos de Bin Laden sentado con chaqueta de camuflaje y una túnica blanca son casi seguro reales, según expertos.

La ONU propone un gobierno transitorio

Un enviado de las Naciones Unidas convocó el martes a un gobierno transitorio en Afganistán que dure dos años. Ese gobierno incluiría a la Alianza del Norte, al ex rey que se encuentra exiliado en Italia y al dirigentes del pueblo.

Un enviado de las Naciones Unidas convocó el martes a un gobierno transitorio en Afganistán que dure dos años y sea respaldado por una fuerza multinacional de seguridad.

Lajdar Brahimi delineó un plan ante el Consejo de Seguridad de la ONU, para reunir a los diversos grupos étnicos y tribales afganos ''tan pronto como sea humanamente posible''.

Brahimi previó que la Alianza del Norte, cuyas fuerzas tomaron Kabul el martes tras una ofensiva de cinco días sobre la capital, se reúna con los representantes de otros grupos étnicos para discutir la estructura de una transición política.

El enviado consideró que la meta sería reunir un consejo provisional que refleje la diversidad étnica del país. Sugirió que éste debería ser dirigido ''por un individuo reconocido como símbolo de la unidad nacional'', una referencia aparente al rey exiliado de Afganistán, Zaher Sha.

El monarca, de 87 años de edad, quien ha vivido en Roma desde que fue derrocado en 1973, es considerado por algunos sectores como una figura unificadora en un posible gobierno de transición.

Según los términos de la propuesta de Brahimi, el consejo podría integrar el gobierno transitorio de dos años. Durante ese periodo, un loya jirga (gran consejo de afganos prominentes) redactaría una constitución. Un segundo encuentro aprobaría la carta magna y crearía un gobierno permanente.

Brahimi, un diplomático argelino, dijo que la transformación de ''un estado colapsado y empobrecido'', que se ha convertido en terreno fértil para los terroristas, requerirá del apoyo político y financiero de todas las naciones.

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, desea que un asistente de Brahimi viaje pronto a Kabul. La ONU está ansiosa de que su personal pueda volver al país y proporcionar ayuda humanitaria. Brahimi dijo que un gobierno a cargo de los afganos ''sería mucho más creíble que uno administrado por los funcionarios de la ONU''.


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