Diputados
reaccionan ante gasto en licor
Presupuesto de Corte
Suprema se recortará
Los magistrados solicitaron para el 2002
el 6.8 por ciento. La Asamblea Legislativa
sólo le dará lo que manda la
Constitución
Ana
Giralt
El Diario de Hoy
El
gastar de más le costará muy caro
a los magistrados de la Corte Suprema de
Justicia (CSJ).
Algunos diputados han decidido no aceptar el
6.8 por ciento del total del presupuesto General
de la Nación para 2002 que el
Órgano Judicial solicitó.
El aparato estatal podría gastar 21
mil millones 910 mil 875 colones.
De ese total, la Corte solicitó
¢1,016 millones, lo que equivale al
6.8%.
Un diputado del PCN advirtió que para
financiar ese monto habría que ampliar la
base tributaria, pues supera las expectativas
programadas del gobierno.
De hecho, se conoció que durante la
presentación del presupuesto que el
ministro de Hacienda brindó a los
pecenista, éste le solicitó a los
diputados no aprobar el monto antes
señalado.
La autonomía que tiene el
Órgano Judicial lo faculta para elaborar
su propio presupuesto sin que el Ejecutivo pueda
recortarlo.
No menos del seis
La Asamblea Legislativa sí puede
"pasar las tijeras" sobre los ingresos y egresos
programados por la Corte.
Pero existe una limitante: la
Constitución ordena que la
asignación para el Órgano Judicial
no puede ser menor al 6 por ciento del total de
los ingresos corrientes del Estado.
Por ley, a la CSJ le correspondería
¢1,005.000, aproximadamente.
"El recorte es un hecho", expresó un
miembro de la bancada del FMLN.
La reacción de los legisladores
surgió luego de conocer el gasto que la
Corte Suprema de Justicia realizó en
licor y bocadillos en los primeros tres
meses.
El Órgano de Justicia no
comentó la información publicada
ayer por El Diario de Hoy.
Según una auditoría de la Corte
de Cuentas, entre el 1 de enero al 30 de abril
del presente año, la Corte Suprema
gastó ¢57,354 en bebidas
alcohólicas y boquitas.
En licor y vino gastó ¢28,906, y
en gaseosas, papas fritas y latas de semillas de
marañón, ¢28,447.
Juan Ramón Medrano, del PSD,
reconoció que gastar en comida es parte
del trabajo, pero en licor "es un error y una
falta de tacto".
El presidente de la Asamblea, Walter Araujo,
se limitó a resaltar que el presupuesto
debe gastarse según las prioridades de
cada institución.
Humberto Centeno, del FMLN, exhortó a
la Corte Suprema a revisar en qué se
invierte el 6 por ciento que reciben cada
año, "para no gastarlo en cosas que no
sean correctas".