Bush cambia la
política de inmigración
Legisladores proponen moratoria de seis
meses sobre las nuevas visas para estudiantes
extranjeros, pero Bush no apoya esa
medida
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El
presidente George W. Bush anunció ayer
que restringirá la emisión de
visas de estudiantes extranjeros, como parte de
un esfuerzo para impedir que ingresen al
país algunos inmigrantes que puedan
cometer o apoyar actos terroristas.
Bush ha pedido que sus principales asesores
estudien el proceso para otorgar visas a
estudiantes extranjeros, y desarrollen
recomendaciones para reforzar las medidas de
control.
''Vamos a endurecer nuestra política
sobre visas'', dijo Bush durante la primera
reunión del Consejo de Seguridad
Interior. ''Esto no quiere decir que no vamos
permitir el ingreso de extranjeros a nuestro
país''.
Sin embargo, añadió:
''Jamás nos imaginamos que habría
gente que iba a sacar provecho de nuestra
generosidad de la manera como lo hicieron''.
Varios de los 19 terroristas que estrellaron
cuatro aviones comerciales el 11 de septiembre
en Estados Unidos habían ingresado
ilegalmente al país con los diversos
tipos de visa que otorgan de manera rutinaria
cada año a miles de estudiantes
extranjeros.
Nueva fuerza
Bush también anunció la
creación de una fuerza para rastrear a
los terroristas extranjeros, la cual
coordinaría los esfuerzos de las
dependencias gubernamentales para mantener a
raya a las personas que tengan vínculos
con supuestas organizaciones terroristas fuera
del país.
La fuerza buscaría además
localizar, detener, llevar a juicio o deportar a
los colaboradores de presuntos grupos
terroristas que vivan en Estados Unidos, dijo el
portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.
''Evidentemente, el 11 de septiembre, un
grupo de terroristas extranjeros entró en
nuestra nación y atacó el
Pentágono y las Torres Gemelas, de modo
que existe la necesidad de reforzar'' las
medidas, dijo Fleischer. ''El presidente
considera que la fuerza de tarea para rastrear a
los terroristas extranjeros puede... dar su
mejor esfuerzo para evitar cualquier episodio
futuro''.
''El país no debe bajar la guardia'',
subrayó Bush. ''Nuestros enemigos
todavía nos odian''.
Tom Ridge, director de la Oficina de
Seguridad Interna, dijo que el secretario de
Justicia, John Ashcroft, encabezará la
fuerza de tarea y analizará todos los
aspectos sobre el acceso de los extranjeros a
Estados Unidos.
''Su misión será estudiar todas
las opciones, todas las políticas y
procedimientos relacionados con el acceso de
quienes no son ciudadanos a este país'',
dijo Ridge. ''Un punto de acceso se vuelve un
punto vulnerable... Está por verse si
éste requiere o no de alguna reforma
legal''.