Informe
PMA coincide con incremento de casos
La desnutrición
tiene rostro
La realidad de algunos países
africanos no dista de la de El Salvador en
materia de desnutrición. Médicos
del Bloom reportan que los casos de
desnutrición se han duplicado este
año
- Margarita
Sánchez
- El Diario
de Hoy
Las
cifras de desnutrición dadas a conocer en
el informe del Programa Mundial de Alimentos
(PMA) tienen muchos rostros humanos en El
Salvador.
Un pediatra del Hospital Bloom comenta que,
en las cunas de los nosocomios del país,
se encuentran niños en condiciones de
desnutrición similares a las
imágenes que vemos en la
televisión de los niños en Somalia
y Etiopía, países catalogados en
el mapa del hambre con un alto porcentaje de
desnutrición.
Con esta aseveración, está de
acuerdo el encargado de la Salud de la
Niñez del Ministerio, Dr. Carlos
Meléndez, quien aclara que la diferencia
entre los países africanos y El Salvador
se da en la frecuencia con que se presentan
estos casos de desnutrición severa.
"En nuestro país, de los 1.543
niños que murieron el año pasado,
800 padecían algún grado de
desnutrición y un porcentaje mucho menor
falleció por desnutrición severa",
señaló Meléndez.
Sin embargo, el doctor Angel Duarte, pediatra
del Bloom, menciona que, actualmente, se atiende
casi el doble de niños que el año
anterior.
Según el especialista, el aumento de
casos de niños desnutridos podría
deberse a diferentes causas, como los
terremotos, la baja en las remesas familiares,
las inundaciones, sequías y el cierre de
las fuentes de empleo.
El informe del PMA también revela que
El Salvador todavía tiene tasas elevadas
de mortalidad materna e infantil. La mayor parte
de estas muertes está asociada a estados
nutricionales deficitarios.
Pero lo preocupante para los médicos
no es sólo el incremento de casos con
desnutrición severa, sino la edad de los
menores. "Antes, la mayoría era menor de
cinco años. Hoy, los niños que
llegan tienen menos de un año", dijo el
doctor.
Lo anterior cobra importancia si se tiene en
cuenta que, entre menor sea la edad de los
niños desnutridos, mayores son los
daños, ya que el ser humano desarrolla su
cerebro en los primeros 18 meses de vida.
"Un niño con cualquier grado de
desnutrición tiene problemas de
aprendizaje, le afecta el crecimiento, presenta
agotamiento, anemia y puede tener problemas
visuales", explicó el doctor.
Un problema anunciado
El Ministerio de Salud hacía
estimaciones, después de los terremotos,
de que de cada cinco niños, dos
sufrirían de algún grado de
desnutrición. Pero no contó con
los caprichos de la madre naturaleza, que
agudizaron estos problemas con sequía e
inundaciones que repercutieron en desempleo e
inflación, lo cual pudo haber disparado
las proyecciones de Salud.
El Gerente de la Niñez del Ministerio
de Salud afirma que de los tres mil niños
que ingresan cada año a los hospitales,
debido al bajo peso, el 54 por ciento presentan
algún grado de desnutrición.
El doctor Duarte explica que existen tres
grados de desnutrición (ver recuadro),
pero los casos más agudos son los
conocidos como "Kwashiorkor" (palabra africana
que significa "niño de puesto") y
"Marasmo".
El primero de ellos es de inicio agudo y
subido, y se da cuando el niño pasa de
una alimentación basada en leche materna
a una dieta de carbohidratos (agua de arroz,
atoles, etc). "La falta de proteínas
ocasiona una edematización
(inflamación), lo cual hace pensar a la
madre que el niño está gordito,
pero está desnutrido", explica el
especialista.
El otro tipo de desnutrición grado 3
es el marasmo, cuando el niño no come y/o
su dieta alimenticia carece de calorías.
Este tipo de desnutrición fue
característico después de la II
Guerra Mundial y cuando hay hambrunas.
Ambos tipos de desnutrición afectan a
pacientes en el hospital Bloom. Es acá
donde juega un papel importante el grupo de
soporte nutricional, cuyas estadísticas
también registran un incremento de
más de 20 casos en lo que va del
año.
La jefa del departamento, Lic. Gloria de
Romualdo, aclara que esta cifra no es un
indicativo real de los casos de
desnutrición que se atienden en el
hospital, sino que es únicamente la
estadística de los niños atendidos
por el grupo de soporte. "Hay un subregistro de
pacientes, ya que sólo tenemos
registrados a quienes se les da interconsulta",
aclaró.
Para algunas personas, es difícil
creer que en El Salvador hay niños que
nunca han probado la leche, ni siquiera la
materna, porque las madres están mal
alimentadas. Por ello, sus hijos padecen lo que
los médicos llaman desnutrición
intraútero, que ocasiona una serie de
complicaciones y los infantes tienen el riesgo
de morir.