Devolverán un
millón
El entrenador argentino Daniel Alberto
Passarella y dos de sus colaboradores fueron
condenados a pagar $1,257,000 dólares
(¢10,998,750 colones) a la
Asociación Uruguaya de Fútbol
(AUF) por incumplimiento del contrato para
dirigir a la selección que disputa las
eliminatorias del Mundial del 2002.
Agencia
EFE
Según informó la prensa
deportiva de Montevideo, la condena impuesta es
inapelable y se decidió luego de dos
apelaciones del abogado del ex seleccionador
ante un Tribunal Arbitral deportivo presidido
por la jueza Milka Núñez.
Passarella y sus compatriotas Alejandro
Sabella y Alejandro Kohan, quienes le secundaron
cuando dirigió la selección
uruguaya de fútbol, también
fracasaron en sus intentos de que el Poder
Judicial desconociera la competencia del
Tribunal Arbitral para entender en el caso.
Hasta la prima
El ex seleccionador deberá devolver
$837,000 dólares (¢7,323,750
colones) que cobró anticipadamente como
primar al firmar el contrato más el
equivalente a tres meses de sueldo de multa por
incumplir ese convenio que lo ligaba a la AUF
hasta las finales del Mundial de Corea del
Sur-Japón 2002.
Al firmar el contrato para dirigir al
representativo 'charrúa', Passarella
reconoció formalmente la validez del
Estatuto del Entrenador de Fútbol en
Uruguay, acordado por el gremio de profesionales
con la AUF.
Ese estatuto establece el pago total del
contrato por parte del empleador en caso de que
el técnico sea despedido y, como
contrapartida, una multa de tres meses de sueldo
y la devolución de la prima si el
profesional abandona el cargo antes de culminar
el período para el cual fue
contratado.
Passarella dejó a la selección
de Uruguay el 20 de febrero, a poco más
de un mes de reanudarse la disputa de las
eliminatorias del mundial del 2002 ante
Paraguay, con el que había perdido 1-0 en
la primera fase, el 26 de abril del año
pasado en Asunción. Los colaboradores
Sabella, técnico alterno, y Kohan,
preparador físico, le acompañaron
en esa decisión.
Ambos profesionales deberán reintegrar
$210,000 dólares (¢1,837,500
colones) por decisión del Tribunal
Arbitral que los declaró en
rebeldía, tras no haberse presentado a
las citaciones de conciliación a las que
se les convocó.